Review

Heith & Tarawangsawelas - Duori

Heith & Tarawangsawelas

2026

7.5


Por -

La particular unión de Daniele Guerrini, conocido como Heith, con Teguh Permana, que opera bajo el nombre de Tarawangsawelas, germinó en 2017 y ha cristalizado en ‘Duori’, un trabajo que documenta una colaboración dilatada a través de una geografía extensa y un tiempo fragmentado en lapsos de presencialidad y periodos de intercambio remoto. La motivación central de esta obra radica en la exploración de un espacio liminal, un umbral que la palabra inventada que da título al álbum intenta definir fusionando las nociones de “dentro” y “fuera”. El proceso creativo se vio directamente influenciado por la observación de las ceremonias Reak y las noches en los clubes de jaipong, experiencias seminales que luego mutaron durante las giras europeas, transformando el material inicial en composiciones que atravesaron continentes, almacenadas en soportes digitales tan precarios como discos duros obsoletos y tarjetas electrónicas caducadas.

El carácter espectral de las piezas se asienta en un método de composición donde las ideas viajaban de un lado a otro del globo, acumulando las huellas fantasmales de los espacios intermedios. ‘Blue Kembang’ abre con una sensación de ensoñación granulada, como una melodía que emergiera de una radio antigua para disolverse de inmediato en una capa de textura ambiental, encapsulando esa estética de música de de corrientes subterráneas que define el proyecto. La colaboración trasciende cualquier yuxtaposición mecánica de estilos, generando una simbiosis donde los timbres orgánicos de la tarawangsa, el suling o el kacapi, ejecutados por Teguh Permana y Azah Sastra, se injertan en el procesamiento electrónico de Heith. El sentimiento encerrado en la canción homónima, ‘Duori’, reside en una tensión estática que resulta ritualista sin anclarse a una tradición concreta, creando un puente entre una calma meditativa y una efervescencia latente que nunca termina de derramarse.

Las estructuras se desenvuelven con una lógica difusa que evita el clímax predecible, y esto se percibe con claridad en ‘Il Labirinto Del Nulla ft. Babau’, donde las intervenciones de saxofón y flauta de Luigi Monteanni, junto con los samples de Matteo Pennesi, erigen un laberinto que no busca una salida, lo que hace es buscar la permanencia errante en su confusión. La construcción de los temas refleja una manera de escribir que prioriza la deriva psíquica por encima de la narrativa lineal, y ‘Pasar Setan’ funciona como un tránsito breve y opresivo, una puerta chirriante hacia un pasaje de inquietante densidad. La voz de Teguh Permana, cuando emerge, arrastra una cadencia de lamento contenido que se entrelaza con los bucles electrónicos en ‘Pragmatisme Di Lembah Pegunungan’, comunicando una melancolía que nace de la observación distanciada de los valles y montañas, una resonancia que alude a la erosión espiritual frente a la inmensidad del paisaje y las estructuras sociales enquistadas en él.

La comunicación entre ambos músicos se fundamenta en un vínculo que sobrepasa los lenguajes, una telepatía artística que se manifiesta en la fluidez con la que las formas acústicas se integran en un entramado de cableado y software, alumbrando una geografía psicológica inédita donde las fronteras entre la campiña sondanesa y las afueras del continente europeo pierden todo significado tangible. ‘Sangkakala Malaikat (Bandung Version)’ revela un pulso gamelánico en su base, aunque inmediatamente tratado mediante capas de eco y repetición maquinal que diluyen cualquier folclorismo superficial, derivando hacia un ensueño febril de casi seis minutos de duración. El título ‘Someone Took Off The Taste From My Cigarettes Overnight’ introduce un absurdo cotidiano que los sonidos traducen en una parálisis momentánea, como una transferencia de datos cerebrales defectuosa que dejase al oyente suspendido en un vacío sensorial antes de que ‘Dua Jadi Hiji’ recomponga la coherencia en una celebración de la simbiosis, donde los instrumentos de cuerda sundaneses pierden su identidad aislada para fundirse en un bloque sonoro unificado y palpitante.

La superación de las barreras lingüísticas, patente en el vodevil de títulos en indonesio, italiano e inglés, revela una metodología donde la comunicación se canaliza a través de descargas espirituales traducidas a frecuencias. ‘Chlorophyll Plantet’ cierra el trayecto con una cadencia que regresa a lo cristalino tras la tormenta mental anterior, desplegando una última conversación entre los gongs manipulados y una celesta procesada que parece evaporarse gradualmente en una atmósfera enrarecida. La densidad de las mezclas, confeccionadas por Heith, y la masterización de Mathieu Savenay solidifican un cuerpo donde las interferencias no se limpian, más bien se integran como vestigios del viaje accidentado de los archivos digitales a través del globo, incorporando un elemento de caos documental similar al que otros exploradores del ruidismo meditativo como Thomas Köner podrían insinuar al trabajar con texturas en descomposición, aunque aquí siempre se mantiene la calidez táctil de la madera y la cuerda frotada.

La manera en que el dúo escribe estas piezas se aleja de la partitura convencional para abrazar un proceso de mutación constante, donde las maquetas iniciales grabadas en el estudio de Tesla Manaf en Bandung sufrían alteraciones cada vez que circulaban a través de los Alpes italianos, acumulando una pátina de distancia, humo de tabaco y la energía residual de los conciertos compartidos. Se aprecia un posicionamiento ético en la elección de los medios tecnológicos de baja fidelidad, una especie de política de la escasez digital que rechaza implícitamente el pulido algorítmico para exponer las tripas reales de la transmisión, sugiriendo que la conexión espiritual entre ambas figuras se intensifica cuando el formato de intercambio está cerca del deterioro. Este viaje entre lo físico y lo intangible convierte la obra en un documento sobre la amistad como acto de resistencia contra la nitidez estéril, donde las conversaciones sobre espíritus y las observaciones de rituales locales se resignifican en código binario para construir un territorio nuevo que únicamente les pertenece a quienes lo han soñado juntos, a medio camino entre la realidad insular y la deriva continental.

Conclusión

La colaboración de Heith & Tarawangsawelas se materializa en un realismo mágico digital que absorbe lo espectral de las ceremonias sundanesas y lo resignifica en una deriva electrónica que habita el umbral entre la memoria y el paisaje.

7.5

Álbum

Heith & Tarawangsawelas - Duori

Artista

Heith & Tarawangsawelas

Año

2026

Discográfica

STROOM.tv

Jorge R.P.