Review

Charli XCX - Music, Fashion, Film

Charli XCX

2026

6.7


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La artista británica Charlotte Aitchison, conocida profesionalmente como Charli XCX, ha construido una carrera marcada por la reinvención constante, moviéndose entre los márgenes experimentales del pop y la corriente principal con una agilidad que pocas figuras de su generación han logrado igualar. Tras el fenómeno cultural sin precedentes que supuso 'BRAT' en 2024, un disco que trascendió lo musical para convertirse en un movimiento generacional y una estética de vida, la creadora se enfrentaba a la encrucijada más compleja de su recorrido: cómo enfrentarse a un éxito que la había elevado a una esfera de popularidad global que, paradójicamente, amenazaba con reducirla a una caricatura de sí misma. La gestación de 'Music, Fashion, Film' tuvo lugar en París, ciudad que la autora asocia con sus tres grandes pasiones y nació de la sugerencia de su colaborador habitual AG Cook durante un viaje vinculado a la semana de la moda, un entorno de creatividad comprimida que propiciaba un enfoque más inmediato y menos premeditado que el de su predecesor.

El disco se abre con 'Rock Music', una pieza que funciona como manifiesto y señala un cambio de dirección aparente, aunque la propia intérprete se haya encargado de desmentir que se trate de una conversión genuina al género. La afirmación de que el dancefloor ha muerto resuena como una metáfora de la necesidad de abandonar los espacios seguros, tanto los creativos como los existenciales, para adentrarse en territorios menos transitados. La guitarra distorsionada y la voz procesada crean una textura que evoca la interferencia de una vieja conexión telefónica, estableciendo un puente entre lo analógico y lo digital que recorrerá todo el proyecto. Esta pieza inicial no anuncia tanto un cambio sonoro radical como una disposición anímica diferente, una voluntad de explorar la fragilidad sin abandonar la ironía que caracteriza a su autora, un equilibrio precario que sostiene el resto del trabajo.

Charli XCX aborda en este disco la construcción de la identidad en un mundo donde la imagen y lo genuino se confunden constantemente. 'Card Declined' aborda la relación entre el consumo y la definición personal, con la protagonista intentando adquirir una personalidad y una biografía a través de objetos de lujo, una crítica mordaz a la cultura actual que la artista realiza sin caer en el moralismo fácil. La estructura de la canción, que se expande desde un inicio grunge hacia un desarrollo más melódico, refleja la complejidad de un pensamiento que no se reduce a consignas simples. 'Camera' profundiza en esta reflexión al explorar la relación de la intérprete con la actuación, un ámbito que la humilla y la exalta al mismo tiempo, permitiéndole acceder a aspectos de su personalidad que permanecen ocultos en la vida cotidiana. La pieza se convierte así en una defensa de la artificialidad como vehículo para alcanzar una verdad más honda, una paradoja que Charli resuelve con una honestidad que desarma cualquier acusación de superficialidad.

Charli XCX retrata en estas canciones a una persona que ha alcanzado el éxito masivo y descubre que la cima del reconocimiento público es un lugar solitario donde las inseguridades se magnifican. 'I'm Afraid' constituye el momento más oscuro del registro, con una guitarra acústica que subraya la crudeza de unas letras donde la autora confiesa sus miedos al fracaso matrimonial y su dependencia del dolor como combustible creativo. La confesión de que todo el sufrimiento la convierte en una mejor artista y que eso quizá sea solo una excusa para actuar con egoísmo revela una lucidez sobre los mecanismos del oficio que rara vez se encuentra en el pop actual. La colaboración con David Cronenberg en el cierre del álbum, donde el cineasta relata una experiencia cercana a la muerte, extiende esta reflexión hacia la mortalidad y el legado artístico, planteando la inquietante posibilidad de que el arte sobreviva a sus creadores sin que estos puedan experimentar su pervivencia.

El sonido del disco se mueve entre coordenadas que van del grunge de los noventa al pop de dormitorio, pasando por destellos de hyperpop y rock alternativo, siempre con una producción que privilegia la inmediatez sobre el acabado pulido. La presencia de AG Cook y Finn Keane resulta determinante en la configuración de un sonido que parece tomar prestados elementos del rock para integrarlos en el universo digital de Charli, creando una tensión entre lo orgánico y lo sintético que resulta característica. Piezas como 'Magic Metal Montana', dedicada al primero de estos colaboradores, muestran cómo la autora es capaz de construir himnos de amistad y admiración utilizando un lenguaje musical que remite a bandas de garaje neoyorquinas, pero filtrado a través de su sensibilidad electrónica. '2007' recupera la estética de los vídeos caseros de la plataforma TikTok para evocar una inocencia perdida, mientras que 'Wink Wink' juega con la ambigüedad entre la confesión sincera y la provocación calculada, manteniendo siempre un equilibrio inestable que constituye la seña de identidad del proyecto.

'SS26' destaca como uno de los momentos más conseguidos del álbum, combinando una melodía luminosa con una letra que aborda la futilidad de las tres disciplinas que dan título al disco ante la inminencia del colapso global. La ironía de que una canción que celebra la moda, el cine y la música termine afirmando que nada de eso nos salvará revela la complejidad de una perspectiva que se niega a elegir entre el cinismo y la esperanza. La artista se sitúa así en una posición que podríamos describir como de realismo melancólico, consciente de las contradicciones de su posición privilegiada pero incapaz de renunciar a ella, lo que confiere a sus canciones una densidad que trasciende su aparente ligereza. La referencia a la herencia cultural como estrategia de relaciones públicas y la crítica a la facilidad de ciertos caminos establecen un diálogo con el contexto político y social que la rodea, sin caer en el panfleto ni en la evasión.

Las relaciones personales en el disco merecen una atención especial, ya que constituyen uno de sus ejes vertebradores. 'Persona' disecciona la amistad como performance y la influencia mutua entre las personas que se frecuentan, estableciendo un paralelismo con la célebre película de Bergman que da título a la canción. La pieza se convierte en un ejercicio de autoconocimiento y crítica de la hipocresía social, donde la narradora reconoce su propia participación en el juego de las apariencias mientras señala la de los demás. Esta capacidad para mantenerse en la frontera entre la complicidad y la denuncia permite a Charli construir un discurso sobre la identidad que evita tanto la autocompasión como el juicio severo, optando por una mirada que comprende las contradicciones sin pretender resolverlas. La honestidad brutal de las confesiones se ve atemperada por la distancia irónica que la intérprete establece con su propio material, creando una ambigüedad que multiplica las posibilidades de interpretación.

La cultura cinematográfica impregna el álbum, tanto en las referencias explícitas a directores como Cronenberg o Scorsese como en la propia estructura narrativa de las canciones, que funcionan a menudo como viñetas o escenas más que como desarrollos lineales. La portada, que reúne a John Cale, Marc Jacobs y Martin Scorsese en una cocina, establece un programa visual que el contenido musical desarrolla a través de una estética que podríamos calificar de collage, donde los referentes se superponen y se contradicen sin pretender alcanzar una síntesis final. La elección de estos colaboradores no es casual, ya que cada uno representa una faceta de las obsesiones artísticas de Charli: la vanguardia musical, la moda como industria cultural y el cine como medio de exploración existencial. La presencia de Cale, miembro fundador de la Velvet Underground, establece un linaje que conecta la experimentación neoyorquina de los sesenta con las inquietudes del pop actual, aunque la autora se encarga de subvertir cualquier intento de establecer genealogías demasiado rígidas.

El cierre del álbum con 'No One Lasts Forever' y la inclusión del testimonio de Cronenberg confieren al conjunto una dimensión reflexiva que trasciende lo puramente autobiográfico. La constatación de que ningún artista perdura eternamente, por muy grande que sea su legado, introduce una nota de humildad en un proyecto que de otro modo podría resultar excesivamente ensimismado. La repetición obsesiva de la frase "They are dead, they are gone" funciona como un mantra que disuelve las ansiedades de grandeza y reconocimiento, recordando que la obra perdura mientras el creador se desvanece. Esta conciencia de la fugacidad de la fama y de la vida misma impregna el disco de una melancolía que contrasta con la energía superficial de sus arreglos, creando una tensión productiva entre forma y contenido. Charli logra así construir un artefacto que funciona como autorretrato de una artista en un momento de cambio, sin resolver las contradicciones que la definen, ofreciéndolas como material bruto para la reflexión del oyente.

'Music, Fashion, Film' se revela como un ejercicio de equilibrista entre la sinceridad y la pose, entre la confesión y la actuación, que solo alguien con el oficio y la inteligencia de Charli XCX podía llevar a cabo sin naufragar en el ridículo o la grandilocuencia. La obra no se ajusta a las previsiones generadas por su predecesor, y las utiliza como punto de partida para una exploración más compleja y menos complaciente con el público. La opción por la brevedad y la inmediatez no debe confundirse con falta de ambición, pues obedece a una voluntad de capturar la fugacidad de las emociones y los pensamientos que la habitan. El resultado es un disco que descoloca y provoca, que invita a la escucha atenta sin renunciar a sus momentos de pura diversión y que confirma a su autora como una de las voces más lúcidas del pop actual, capaz de examinar los fundamentos de su propio oficio mientras los ejerce con maestría.

Conclusión

'Music, Fashion, Film' retrata la fugacidad de la fama y la atadura al legado propio, mostrando a Charli XCX atrapada en su imagen pública sin posibilidad de huida.

6.7

Álbum

Charli XCX - Music, Fashion, Film

Artista

Charli XCX

Año

2026

Discográfica

Atlantic

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.