El símil resulta casi inevitable en cuanto se conoce la biografía de Orca: igual que los cetáceos dependen de sus vocalizaciones para orientarse y reconocerse entre sí, la canción funciona para Leonor Cabrita como una necesidad de expresión y de vínculo con lo que la rodea. Bajo ese nombre lleva dando forma, desde hace años, a un proyecto que en 'Paisagem Trânsito' (2023) y en el EP 'Não Há Tempo' (2024) fue afinando una voz de lo más reconocible, y que ahora suma un nuevo capítulo con 'Apneia', publicado el 18 de septiembre por Facada Records. El disco retoma la imagen de la respiración suspendida como eje de todo el conjunto, pues ese instante detiene la vida por completo y aparta los sucesos dolorosos del orden habitual del tiempo, dejándolos flotando en un paréntesis que la música se encarga de habitar.
El resultado retrata el malestar heredado y la violencia que se cuela en lo cotidiano, tanto dentro como fuera de casa, ya sea en la familia, en la pareja o en la amistad. En 'Coração de Espinhos' aparece ese círculo repetido del dolor a través del verso “volto sempre ao mesmo assunto, choro sempre as mesmas dores”, mientras que en 'Sobras das Sombras' se recogen las marcas que dejan quienes criaron, entre la reproducción involuntaria de ciertos comportamientos y el intento de romper con ellos. El piano y los sintetizadores de la propia Cabrita acompañan una voz serena que convive, sin fricción aparente, con unas letras incisivas, y en 'Até Temos Pena' la indiferencia ante el sufrimiento ajeno termina convirtiéndose en un retrato colectivo, casi generacional.
La escritura nace en solitario, aunque su desarrollo vuelve a ser, como siempre en Orca, un asunto compartido: el álbum reúne a nueve músicos además de la propia artista, entre ellos Bá Álvares al bajo eléctrico y los sintetizadores, Miguel Sobral Curado a la batería, Francisco Menezes a los saxofones y Yaw Tembe al trompeta y al EWI, con coros de Catarina Branco, chica, Mariana Camacho y la participación de Sallim y Leonor Arnaut en 'Expectativa'. Grabado en el Estúdio Bela Flor bajo la dirección de Eduardo Vinhas, el disco cuenta con arreglos de Bá Álvares y de Cabrita, mezcla de Catarina Branco y masterización de João Almeida, un trabajo colectivo que amplía el color sin desviar jamás la esencia. 'Gaslighting' retrata la manipulación diaria, 'Carta a uma Amiga' plantea el acompañamiento como acto político frente a la desolación, y 'Todo o Luto é uma Luta' cierra el recorrido con la certeza de que toda pérdida exige pelear para seguir adelante. Aprovechando lo reciente de este disco, hemos tenido el placer de entrevistar a la artista.
'Apneia' gira en torno a la idea de quedarse suspendida entre un momento y otro. ¿En qué momento sentiste que esa imagen se podía convertir en el eje que conectara todas las canciones?
El nombre del disco lo sugirió Bá Álvares, un amigo con el que compartí la producción. Fue él quien en cierto momento recordó que las orcas no respiran bajo el agua, que bucean en apnea, y que, mirando la palabra desde una perspectiva metafórica, era un concepto interesante para reflexionar sobre algunos de los temas que se abordan en el álbum. Cuando sugirió el nombre enseguida pensé que sí, no hubo lugar a dudas, ¡y se quedó! Después, con el paso del tiempo, parece que el nombre ha ido adquiriendo cada vez más matices y que tiene cada vez más sentido.
Con 'Apneia' llegas a un tercer lanzamiento tras 'Paisagem Trânsito' y 'Não Há Tempo'. ¿Qué sientes que ha cambiado en tu forma de escribir canciones desde esos primeros trabajos hasta este nuevo álbum?
La composición de las canciones se ha convertido en algo muy orgánico y diría incluso que es la forma principal que he encontrado para procesar las cosas que ocurren y para asimilar ideas. Con el tiempo, creo que algunas cosas han cambiado en mí, y eso se refleja en las canciones, pero siento que, en esencia, la manera de escribir no ha cambiado tanto. La escritura es un reflejo de lo que siento. Tal vez solo le haya perdido un poco la vergüenza a hacer el ridículo, no sé muy bien...
En varias canciones aparece la sensación de que determinadas situaciones siguen presentes aunque hayan ocurrido hace mucho tiempo. ¿Cómo trabajas en tu música esa convivencia entre lo que pertenece al pasado y la forma en que sigue afectando al presente?
Siento que el pasado pertenece al presente, nunca estamos solo en el tiempo en el que estamos. El presente se compone de pasado y de proyección de futuro. No se trata de quedarse anclada en lo que ya fue, pero siento que el pasado es una especie de "materia" que siempre está ahí. A veces nos pasa cualquier cosa en la vida y, de repente, eso conecta con una situación que vivimos en la infancia, por ejemplo, y nos encontramos descodificando algo que ocurrió hace mucho tiempo. A veces hay cosas que solo entendemos pasados muchos años. El tiempo no es lineal. Estamos en una cena con amigos y las conversaciones se componen de cosas que ya pasaron, de recuerdos compartidos, de episodios de la adolescencia, de historias de otras personas, de planes de futuro, yo qué sé, de tantas cosas. Todo es presente, porque la mirada sobre las cosas es presente.
"Nunca estamos solo en el tiempo en el que estamos: el presente se compone de pasado y de proyección de futuro."
'Coração de Espinhos' habla de mecanismos de defensa que se construyen desde muy temprano y que acaban formando parte de la propia identidad. ¿Qué te interesaba explorar al escribir sobre esa transformación de la defensa en una forma de ser?
Creo que 'Coração de Espinhos' intenta abordar una idea de violencia estructural que se nos impone desde siempre. La sociedad se asienta sobre una serie de normas de comportamiento, modelos de vida a seguir, e intenta estandarizar un poco la vida de las personas, normalizando a menudo la violencia: ya sea violencia de clase, machista, racista, xenófoba, homófoba o tránsfoba. Todas las formas de estar que se escapan del patrón establecido como "normal" son penalizadas socialmente de diversas formas, ya sea de forma descarada o sutil. Y eso pasa también por una cierta autopenalización, a veces inconsciente, de ahí que se pueda confundir con la "identidad". La "defensa" surge como respuesta y no como rasgo identitario. Al menos eso es lo que siento, aunque acepto que se pueda interpretar de varias maneras.
'Até Temos Pena </3' pone escenas cotidianas y aparentemente triviales al lado de imágenes de violencia y sufrimiento. ¿Qué buscabas provocar al confrontar estas dos realidades dentro de una misma canción?
Con 'Até Temos Pena </3' intenté hablar un poco sobre la experiencia en las redes sociales. Las redes sociales ocupan un lugar cada vez mayor en el día a día de las personas y estamos constantemente oscilando entre noticias de cosas absolutamente horribles y cosas triviales. Hacer scroll es ver un vídeo de una familia en Palestina que lo ha perdido todo y, justo después, la receta de un bizcocho de chocolate. Es absurdo, si lo pensamos bien, pero este proceso de banalización total nos vuelve cada vez más insensibles a la violencia.
'Gaslighting' conecta esa desorientación personal con cuestiones como el trabajo, el dinero, la productividad o la necesidad de aparentar que todo funciona con normalidad. ¿Cómo fue creciendo esa dimensión más social de la canción a partir de una experiencia en principio tan íntima?
Creo que la intimidad y la dimensión social de las cosas no están tan alejadas como puede parecer. La dimensión social dicta muchas cosas y, a mi modo de ver, se manifiesta en lo más íntimo. Conceptos como nuestro "valor", por ejemplo, asociados a la vida adulta, están muy ligados al trabajo, a una idea de éxito o de productividad. Cuando conocemos a alguien nuevo, la primera pregunta que surge suele ser "¿a qué te dedicas?" y la respuesta es el trabajo que tenemos, y muchas veces sentimos la necesidad de justificarnos, de intentar demostrar que no somos un fracaso. Con esto quiero decir que escribir sobre esta dimensión social es para mí una forma de intimidad.
En varias partes del disco aparece la dificultad de imponer límites, expresar lo que sentimos o defender nuestra propia postura. ¿Qué lugar ocupa la capacidad de decir "basta" dentro de 'Apneia'?
Este disco es para mí un grito de "basta", una especie de liberación de las cosas que me ocupan la cabeza. Ya está bien de sentimientos de culpa unjustificados, de pedir perdón sin tener la culpa, de asentir y aceptar las cosas absurdas que nos imponen... Claro que esto es lo que quiero transmitir. Luego, ponerlo en práctica es más difícil, ¡pero siento que 'Apneia' está desempeñando ese papel, al menos en la intención!
"Hacer scroll es ver un vídeo de una familia en Palestina que lo ha perdido todo y, justo después, la receta de un bizcocho de chocolate. Este proceso de banalización nos vuelve cada vez más insensibles a la violencia."
El disco habla de heridas que pueden provenir tanto de las relaciones más cercanas como de estructuras sociales más amplias. ¿Cómo encuentras el equilibrio entre señalar lo que ocurre a nuestro alrededor y hablar desde una perspectiva personal?
Como he mencionado antes, siento que lo personal y lo social se entrecruzan. A veces la cosa más personal e íntima es también la más universal. Las experiencias se repiten.
En 'Sobras das Sombras' hablas de las marcas que nos dejan quienes nos han criado. ¿Componer sobre la herencia familiar te ha ayudado a entender mejor de dónde vienen ciertos patrones o a liberarte de ellos?
Creo que ambas cosas: me ha ayudado no solo a entender algunas cosas, sino también a liberarme de ellas. La familia es el primer contacto que tenemos con el mundo, y solo al crecer es posible darnos cuenta de que las personas que nos crían tienen sus propias inseguridades, dificultades y traumas, y que eso afecta a la forma en que han actuado a lo largo del tiempo. Adquirir esta conciencia permite entender muchas cosas y también hacer las paces con aquello que nos ha marcado de forma negativa. La liberación pasa en gran medida por ser capaces de no exigirnos demasiado y de no perpetuar cosas en las que no creemos. Intenté hablar sobre la idea de la ascendencia ("somos una continuación"), pero con el derecho de construir "desde la negación" si es lo que tiene sentido.
Ante muchos de estos conflictos, el álbum también reivindica la compañía y el apoyo mutuo. ¿Qué importancia tiene para ti la idea de atravesar las dificultades junto a otras personas?
¡Claro! La amistad y el amor, las relaciones entre las personas, ¡es lo más importante de la vida! Lo creo de verdad, y por eso la lucha en la que creo pasa en gran medida por construir comunidad y redes de apoyo, tanto como forma de superar las dificultades como de compartir las cosas buenas de la vida.
En 'Expectativa' reúnes voces como las de Sallim y Leonor Arnaut para abordar la idea de que "amar a veces no basta". ¿Cómo planeaste los arreglos vocales para transmitir esa sensación de desilusión compartida?
Creo que esta canción, más que de "desilusión", habla de "negación". A veces hay relaciones que no funcionan por el motivo que sea, y seguimos ahí fingiendo que todo va bien, a veces incluso de forma pasiva. La desilusión existe dentro de la relación, al perpetuarla, y no al asumir su fin. Cuando la escribí, sentía que era una especie de canción-cuento, breve y directa, y sentí que necesitaba otras dos voces principales para complementarla, como si fueran narrativas paralelas dentro de una misma historia. El arreglo de las voces fue bastante orgánico; grabé una demo con las voces que escuchaba en mi cabeza y luego se la envié a Leonor y a Sallim para invitarlas a cantar la canción, y aceptaron.
"Conceptos como nuestro “valor” están muy ligados al trabajo o a una idea de éxito. Escribir sobre esta dimensión social es para mí una forma de intimidad."
En la instrumentación encontramos desde vientos hasta coros amplios y sintetizadores. ¿Cómo fue el trabajo de producción para que toda esta diversidad sonora mantuviera una unidad clara?
Como en los álbumes anteriores, la producción fue compartida con Bá Alvares. Yo tenía un conjunto de canciones que pensaba que podían componer un álbum. Llamé a Bá y, a lo largo del proceso, fuimos cogiendo canción a canción y pensando en lo que cada una pedía. La instrumentación se pensó siempre siguiendo esa misma lógica. Poco a poco, la identidad del álbum empezó a surgir de forma natural. Al igual que en los otros discos, hubo canciones que se quedaron fuera porque no encajaban en la estética que estaba surgiendo.
En todas nuestras entrevistas siempre nos gusta que el artista entrevistado deje una pregunta para la próxima banda a la que entrevistemos. ¿Cuál es la tuya?
¿Qué es lo que más te inspira para crear, aparte del arte?
De la misma manera, tengo una para ti de parte de Halfway Up A Jagged Hill: ¿Cuál fue la primera canción que escribisteis como banda? ¿Qué opinas de ella y cómo la comparas con tus creaciones más recientes?
¡Gracias por la pregunta, Halfway Up A Jagged Hill! No me acuerdo en absoluto de cuál fue la primera canción que escribí como Orca, pero la primera que publiqué se llama 'Ainda Queremos Ser Pessoas'. Todavía me gusta esa canción, siento que refleja bastante lo que sentía en aquel momento y eso me hace feliz.
