Lily Seabird acaba de publicar ‘Lightspheres on Their Way’, un disco que ordena su historia y sus influencias alrededor de una idea sencilla y escurridiza: la de esas presencias que llegan, alteran una vida y siguen su camino. La propia Seabird las describe como fuerzas que visitan una y otra vez, ya sea una estrella, unos faros en la noche o una relación que cambia el rumbo de quien la vive. Ese punto de partida le sirve para escribir sobre la mortalidad y sobre aquello que compartimos quienes estamos aquí, y lo hace desde una confianza nueva en su propia voz: la guitarra suena más ruidosa y deshilachada, la voz se adelanta, y las canciones se toman el tiempo que necesitan para respirar. Hay algo revelador en cómo llegó hasta aquí. Antes de firmar como Lily Seabird, pasó años tocando en la banda de su amigo Greg Freeman, pensando primero en la música de otros y solo después en la suya. Esa escuela se nota en un disco donde el sonido pesa tanto como la letra, y donde la repetición funciona como una forma de atención: un acorde que se sostiene, una frase que vuelve, una canción que se niega a cerrarse demasiado pronto. No es una artista que persiga el efecto inmediato, sino una que confía en que la insistencia revela algo que la prisa mantiene oculto. Su tercer álbum la encuentra, además, en un momento de expansión: encabeza fechas propias y reconoce que por fin se siente cómoda con el papel de guitarrista y de compositora. Esa seguridad convive con una inquietud que el disco deja abierta: qué se hace con el tiempo que se tiene, cómo se sostiene el vínculo con quienes ya no están cerca, y hasta qué punto una canción puede albergar ese desorden sin traicionarlo. Aprovechando este nuevo lanzamiento, hemos tenido el placer de charla con su autora.
El título del disco hace referencia al concepto de las esferas de luz, que defines como una presencia o fuerza catalizadora que aparece una y otra vez y transforma historias, sentimientos y trayectorias. ¿Qué significa para ti esta idea y cómo recorre las canciones del álbum?
Lo de las esferas de luz es, en realidad, un concepto que me he inventado. Bueno, más que inventado, diría que es algo que he ido construyendo para intentar explicar una idea que tengo en la cabeza. Después de darle muchas vueltas, creo que lo que más se le parece es al trascendentalismo. Para mí, las esferas son una forma de simbolizar la energía que nos rodea y nos atraviesa: el pasado, el presente y el futuro, lo que se ve y lo que no se ve. Es como una manera de representar todo eso que está ahí pero que no siempre sabemos nombrar. Al final, vendría a ser algo así como la Fuerza, de Star Wars (risas).
Venías de crear un disco como 'Trash Mountain', cuyas canciones surgieron en la casa que llevaba ese mismo nombre, mientras que buena parte de 'Lightspheres on Their Way' se escribió en un periodo de movimiento. ¿Cómo influyó ese estado de tránsito en la forma en que reuniste ideas, recuerdos y personajes para las nuevas canciones?
Sí, muchas de estas canciones se escribieron en la carretera. Creo que eso se nota en el disco, porque tiene una sensación de amplitud, como si la música respirara y dejara mucho espacio entre las notas. Hay muchas notas sostenidas que, de alguna manera, imitan el paso del tiempo y esa sensación de carretera abierta, de no saber muy bien qué te vas a encontrar más adelante. Es como si la propia música reflejara ese viaje hacia lo desconocido.
Cuando llegó el momento de grabar, trabajaste junto a Garrett Linck en su casa de Maine durante los primeros días de 2026, usando una estufa de leña para calentar el espacio que convertisteis en un estudio improvisado. ¿Cómo influyó ese entorno en el proceso de grabación y en la dinámica de trabajo con la banda?
Enero en Maine es muy frío. Los días son cortos pero luminosos, con el sol reflejándose en los campos nevados. La noche es larga, oscura y fría. Creo que estas canciones estaban destinadas a grabarse en ese tipo de entorno vasto y desconocido. Parecido a Burlington, donde he vivido y trabajado y escrito gran parte de mi música: no hay muchas distracciones. No era como si hubiera algo que hacer en lugar de grabar. Estábamos metidos en la casa y creo que eso se nota en las canciones. Me alegra que el disco salga en esta época del año, cuando todo se asienta en la oscuridad. Es un disco reflexivo, oscuro y expansivo. Parecido al entorno de campos de tierra congelada.
"Las esferas son una forma de simbolizar la energía que nos rodea y nos atraviesa: el pasado, el presente y el futuro, lo que se ve y lo que no se ve."
La canción 'Election Day' tiene un carácter especialmente feroz y una producción cercana al sonido Albini. ¿Qué buscabas conseguir a nivel sonoro con esta canción y cómo se relaciona ese enfoque con lo que dicen las letras?
Muchas de las decisiones son simplemente lo que ocurrió de forma natural. No teníamos exactamente un plan, pero por supuesto tenemos nuestras influencias. Creo que a Garrett le gusta mucho Albini, y a mí también. A los dos nos encanta un sonido crudo; siempre hemos intentado capturar lo que estamos haciendo en la sala y no se hace casi nada en postproducción. Creo que eso captura la energía de la canción. La mayoría de las veces nos guiamos por la primera impresión; creo que es cuando mejor funcionamos.
Aunque el título 'Election Day' sugiere una conexión con la política, explicas que la canción trata sobre tener que tomar una decisión cuando ambas opciones resultan dolorosas y confusas. ¿Cómo usaste el contexto del día de las elecciones como metáfora para hablar de ese tipo de decisión?
Escribí la canción el mismo día de las elecciones. Esa es, literalmente, la única conexión que tiene con todo eso, y fue también la razón por la que decidí llamarla ‘Election Day’. No hay nada más detrás, ni un mensaje oculto ni una intención concreta: simplemente me pareció un título que reflejaba el momento exacto en el que la canción nació.
En 'Portal to the Past' se percibe una clara influencia de Crazy Horse, y la canción se extiende hacia un interludio y un outro con aire de improvisación, con guitarras junto a Rick Soszynski. ¿Cómo surgió esa parte instrumental de la canción?
Empezamos a improvisar en una de las primeras tomas y, sencillamente, salió así. No era algo que tuviéramos planeado, pero cuando lo escuchamos pensamos que era una pasada, así que decidimos mantenerlo tal cual. Creo que, además, tiene mucho sentido a nivel temático: si escuchas la letra, te das cuenta de que la canción tenía que terminar justo como termina. Es como si esa improvisación hubiera encajado de forma natural con lo que la canción quería contar.
Has comentado que «las partes más emocionales del álbum son instrumentales». En 'Portal to the Past', ese pasaje instrumental funciona como una especie de descompresión emocional. ¿Qué te permite expresar la música instrumental que a veces resulta más difícil transmitir con palabras?
Creo que ese fragmento funciona como un outro: transmite el sentimiento con el que se queda la letra justo en ese punto. ¿Es caos? ¿Frustración? ¿Confusión? ¿Duelo? Probablemente sea un poco todo eso a la vez. Es como si la música recogiera esa emoción que la letra deja flotando y la llevara un paso más allá, sin necesidad de palabras.
Hay muchas notas sostenidas que, de alguna manera, imitan el paso del tiempo y esa sensación de carretera abierta, de no saber muy bien qué te vas a encontrar más adelante.La idea detrás de 'Portal to the Past' gira en torno al tiempo, la memoria y nuestra percepción del pasado a medida que se aleja. ¿Qué relación encuentras entre esos recuerdos y la sensación de que ciertos lugares o momentos pueden convertirse en una especie de «portal» al pasado?
Creo que tiene que ver con ser muy sensible y sentimental. Si piensas demasiado en cualquier cosa, puedes acabar sintiendo que estás dentro de ella otra vez. En concreto, creo que la frase inicial, "all the times I’ve said forever, they build a portal to the past", piensa en todas las veces que has dicho que algo va a ser para siempre, y en que nada lo es realmente. He estado pensando en el «para siempre» y en lo que significa, porque todo cambia constantemente. Cuando eres joven miras el mundo con gafas de color de rosa; no entiendes del todo que, a medida que te haces mayor, todo cambia. En el sentido más ingenuo, estaba pensando en amores y amigos del pasado con los que ya no hablas y con los que en algún momento quizá dijiste que estarías para siempre, en algún sentido. Y en cómo, con el tiempo, "para siempre" significa algo distinto: el para siempre está en el corazón, pero no en la realidad. Hay realidades demasiado brutales como para aferrarse a ellas para siempre. No siempre puedes volver atrás y algunas cosas no se pueden arreglar. Creo que es algo que yo no entendía cuando era más joven.
La inspiración de 'The Afterglow' llegó tras el fallecimiento del músico folk Michael Hurley. La canción habla de dejar ir y del resplandor que queda después de que se haya ido una luz y antes de que llegue otra. ¿Cómo llegaste a convertir esa experiencia de pérdida en el concepto que articula la canción?
Escribí esta canción después de volver a casa borracha del bar, y fue el mismo día en que él murió. Poco antes, además, alguien había estrellado su coche contra el jardín delantero y la valla de nuestra casa por la noche. Tengo otra canción llamada 'it was like you were coming to wake us back up' que transcurre justo a la vuelta de la esquina de mi casa, cuando vimos a una mujer que se parecía muchísimo a nuestra amiga que había muerto unos meses antes. El planteamiento de esta canción era imaginar que la persona había estrellado el coche quizá porque había visto un fantasma del pasado. ¿Tal vez el fantasma de nuestra amiga caminando por ahí o el fantasma de Michael Hurley? «El cielo se volvió amarillo y un fantasma cruzó frente a mí» imagina eso: el fantasma también es el pasado. Un fantasma no tiene por qué ser necesariamente una única entidad.
Si miramos tu trabajo anterior, parece que tu forma de componer ha pasado de narrativas más de diario a un enfoque más observacional. ¿Cómo has vivido esa evolución en tu escritura y qué ha significado para ti esa mayor claridad de la que hablas cuando mencionas hacerte mayor?
Sí, creo que le he dedicado mucho más tiempo a escribir. Creo que he estado leyendo más y pensando más en todo. He ido a terapia, lo cual ha sido muy revelador, e intento lidiar con mis propios demonios. Los demonios no parecen ser algo exclusivo mío, sino algo universal con lo que lidia mucha gente. He intentado abstraer mis pensamientos y escribir no solo desde momentos de crisis. Creo que eso ha llevado a una escritura de canciones más evolucionada.
En la instrumentación del álbum conviven referencias a artistas como Bowie, Joni y Elvis con influencias de bandas como Grateful Dead y Ween. Además, mencionas que tu madre siguió de cerca a estos últimos durante los años 80 y 90. ¿Cómo acabaron formando parte todas esas influencias del sonido de 'Lightspheres on Their Way'?
Creo que todos somos producto de nuestras influencias. Hay algo muy espiritual en Grateful Dead y en la escritura de Jerry Garcia y Robert Hunter en particular. Las canciones de Jerry del final de su vida me influyeron mucho en este disco. En concreto, estos versos de 'Standing on the Moon':
Standing on the moon
Where talk is cheap and vision true
Standing on the moon
But i would rather be with you
Somewhere in San Francisco on a back porch in July
Just looking up to heaven at this crescent in the sky
"He estado pensando en el "para siempre" y en lo que significa, porque todo cambia constantemente [...] el para siempre está en el corazón, pero no en la realidad"
Por último, con toda la evolución que has vivido en estos últimos años, ¿qué te gustaría que se llevara el público después de escuchar 'Lightspheres on Their Way' de principio a fin?
Espero que quienes escuchen el disco puedan conectar con algo dentro de ellos mismos, con su propia humanidad. Porque este disco, en realidad, no va sobre mí, pero en cierto modo va sobre todos nosotros. Es como si las canciones fueran un espejo en el que cada persona puede encontrar algo suyo, algo que compartimos como seres humanos.
En todas nuestras entrevistas, nos gusta que la banda a la que entrevistamos deje una pregunta para la siguiente banda a la que entrevistaremos. ¿Cuál es la tuya?
¿Por qué escribes música?
Del mismo modo, tengo una para ti de Tomé Silva. Dice así: si tuvieras que elegir, ¿preferirías no volver a grabar música nunca más o no volver a tocar en directo nunca más?
No volver a grabar, 100%.
