Ryan Davis y su Roadhouse Band iniciaban en Madrid su primera gira española en plena mitad de agosto, llegando como uno de esos conciertos que alegran el verano y que suponen una auténtica recompensa para quienes pasan estos días estivales en la capital. El músico de Kentucky nos dejó el año pasado uno de los grandes trabajos de canción americana de la temporada, 'New Threats From The Soul', una auténtica joya compuesta por canciones extensas y densas, presentadas casi a modo novelesco, con idas y venidas entre los personajes que las pueblan. Una especie de montaña rusa aderezada con recursos propios de la tradición musical sureña, pero también con una mayor intensidad cercana al rock de los noventa, que mete la directa cuando menos te lo esperas. Bajo esta premisa, las expectativas eran altas y, sin lugar a dudas, los músicos estuvieron a la altura a pesar de las adversidades.
Los problemas comenzaron ya con su aterrizaje en Europa, donde American Airlines les perdió varios pedales de cara a su actuación en el Vodafone Paredes de Coura. A ello se sumaron nuevos inconvenientes con el vuelo de Oporto a Madrid. Más pérdidas de equipaje y retrasos provocaron que el directo comenzase casi una hora más tarde de lo previsto y con una estampa insólita: Ryan Davis y su banda tuvieron que arrancar sin dos de sus músicos. Nada que Ryan y compañía no pudiesen sacar adelante gracias a su buen hacer y a saberse todos los trucos al dedillo para suplir la ausencia de los integrantes durante los dos primeros temas del concierto. Esto no impidió que 'The Simple Joy' quedase deslucida. Todo lo contrario: lograron acentuar todavía más esa vena reposada y recitada que posee el tema.
Optando por modificar el orden del setlist, rápidamente abordaron 'Crass Shadows (at Walden Pawn)', para ofrecer esa otra cara más confesional y centrada en mostrar lo agridulce de los recuerdos y lo difíciles que resultan ciertas reconstrucciones. Una canción sobre corazones rotos, pero planteada sin ningún tipo de sentimentalismo. Justo tras su finalización, vimos entrar con una energía desbordante a los dos integrantes que faltaban del grupo, con la convicción de que lo mejor comenzaba en ese momento. Sin lugar a dudas, pudimos constatar que estas ganas se tradujeron en un viaje por senderos de rock más desbocados, como demostraron en 'Junk Drawer Heart', donde evidenciaron que su formato en directo tiene un punto más de ímpetu que el registrado en estudio. La interpretación estuvo marcada por una mayor velocidad en los riffs y por el protagonismo de unos coros que ganaron fuerza sobre el escenario.
La lección sobre cómo desviarse de los márgenes de las canciones country polvorientas para retorcerlas y otorgarles un aire completamente dinámico continuó con la brillante 'Monte Carlo / No Limits', un auténtico sube y baja de melodías de salón de baile que desembocó posteriormente en una 'Free From The Guillotine' serpenteante. En ella, cada músico tuvo su momento de protagonismo, demostrando que el numeroso tamaño de la formación está más que justificado cuando las canciones cobran vida sobre el escenario.
Avisando de que las circunstancias les obligaban a recortar la duración del directo, todavía quedaban dos últimas balas que ponían en valor su forma de construir canciones dejando que apareciesen paisajes poblados de campos de maíz y de una naturaleza salpicada por elementos industriales. Así llegaron 'New Threats From The Soul' y una emocionantísima 'Bluebirds Revisited', que culminaron una hora de concierto acompañada por la sensación de que, a pesar de lo catastrófico de las circunstancias, habían ofrecido un directo perdurable en la memoria.
Como buena muestra de lo acelerado que resultó todo, la mesa de merch no fue montada hasta que sonó la última nota. La imagen resumía a la perfección el estrés sufrido por los músicos durante una jornada marcada por los retrasos, los problemas de equipaje y la ausencia inicial de parte de la banda. Nada de ello, sin embargo, llegó a manifestarse en el envidiable aplomo que mostraron durante el concierto. Ojalá tenerlos pronto de vuelta por aquí.
