Growing Pains han dejado de ser ese secreto a voces que recorría las salas del noroeste de Estados Unidos para asentarse como una realidad con peso propio. Jack Havrilla, Kyle Kraft, Kalia Storer y Carl Taylor rompen un silencio de tres años con ‘Swimming’, su primera incursión en el estudio tras cerrar la etapa del instituto. El cuarteto de Portland estrena esta pieza de pop de guitarras bajo el paraguas de Photo Finish, sello que asume el desarrollo de una banda curtida en el asfalto de la costa oeste junto a nombres como Been Stellar o Water From Your Eyes.
‘Swimming’ huye de artificios para apoyarse en una franqueza melódica inmediata. La génesis de la canción se sitúa en una vivencia de la bajista Kalia Storer, quien traslada a los versos esa sensación de torpeza que aparece cuando el afecto ajeno no encaja. Según explica Storer, el texto cobró vida tras una cita fallida que la empujó a buscar refugio en su camioneta. En las inmediaciones del aeropuerto, mientras observaba el rastro de los aviones, redactó las líneas definitivas apenas unas horas antes de entrar a grabar la toma final.
El lanzamiento llega acompañado de un vídeo que subraya el momento actual del grupo y coincide con su actividad en directo en plazas como el Teragram Ballroom de Los Ángeles. Growing Pains logran capturar en este sencillo la urgencia por entender los códigos de las relaciones, transformando un instante de incomodidad en una pieza de aire alternativo que mira de frente al circuito radiofónico actual.
