Review

Spirit of Beehive - Entertainment, Death

2021

9
Por -

Cada paso en la carrera de Spirit of Beehive siempre ha resultado de lo más interesante y con capacidad para desmarcarse de todo lo que han mostrado anteriormente. Ofreciéndonos un sonido visceral con el que apelar a una vorágine de estampas confusas, cercanas a todo el peligro que acecha sobre nuestras cabezas sin ser conscientes de ellos, su forma de encarar el noise rock más esquivo y sugerente sin lugar a dudas ha dejado una gran huella.  Por ello la retahíla de trabajos sobresalientes presentados hasta la fecha resulta de lo más abundante, alcanzado seguramente su cima con un Hypnic Jerks donde eran capaces de campar a sus anchas entre un pop ligero pero de sonrisa pérfida y el estruendo que producen las atmósferas cargadas de calma tensa en las que al final se tornan en nubarrones. Todas estas dualidades fueron llevadas al extremo, demostrándonos como son ante todo un grupo que tiene múltiples caras y todas ellas cuadran dentro de un imaginario marcado por todas esas situaciones donde no sabemos muy bien si proceden de una parálisis del sueño o de una realidad cruel. Pues bien, ahora en su más reciente Entertainment, Death se vuelven a  salir a base de ofrecernos un disco repleto de recovecos disonantes, momentos amenazadores que no se presentan como tal y esa sensación de tenernos constantemente con el alma en vilo debido a la vía de sonido abrupto que deciden tomar en muchas ocasiones.

Componiendo este trabajo desde la distancia, en estos últimos años la banda prácticamente se desintegró, permaneciendo tan solo Zack Schwartz y Rivka Ravede quienes reclutaron a Corey Wichlin para dar nueva vida a su propuesta. El resultado del constante intercambio de ideas en época pandémica dio como resultado unas canciones con múltiples capas que chisporrotean y luchan entre sí, dejándolo bien claro en temas tan trepidantes y tremendistas como el single inicial ‘There’s Nothing You Can’t Do’, donde todo acaba girando hacia lo sobrecogedor. Haciéndonos ver como a pesar de que sus letras no nos ofrezcan narrativas muy definidas siempre son capaces de apuntillar imágenes de lo más poderosas que emergen desde el subconsciente, el inicio del trabajo con ‘Entertainment’ es toda una declaración de intenciones acerca de su apuesta por una lírica distante pero al mismo tiempo presentada en un formato reconfortante y con una naturalidad bastante asumida en las acciones donde no se juzga el bien ni el mal. Incorporando numerosas capas sintéticas que anteriormente no se habían observado en su música, también logran fielmente plasmar todos aquellos sentimientos relacionados con la ansiedad, la espera eterna o esa forma de sentir que cualquier problema se agudiza, tal y como muestran en ‘Wrong Circle’.

Logrando que en muchos momentos la voz de Rivka emerja como un extintor con el que intentar calmar las situaciones más cercanas a un mal viaje, momentos como los presentes en ‘The Server Is Immersed’ nos ofrecen esa clarividencia en lo melódico que aunque parezca que está muy oculta al final acaba guiando los temas. Precisamente llama la atención como a pesar de todo lo que deconstruyen sus composiciones, siempre nos acaban ofreciendo puntos de anclaje en los temas como es el caso de una ‘Give Up Your Life’ donde todo el bullicio sintético no oculta ese estado de desánimo bien ejecutado en las melodías entrecortadas donde las guitarras hasta casi se dejan de percibir como tales. Sin perder en ningún momento su capacidad de fascinarnos, momentos álgidos del disco llegan tanto en su cara más relajada donde parece que nos encontramos en la nube más enrarecida posible, como en aquellos en los que apuestan de lleno por la brutalidad. En el primero de los casos está una ‘Wake Up (In Rotation)’ donde parece que las fuerzas nunca desfallecen a pesar de encontrarnos al límite, mientras que en el segundo escenario emerge una ‘I Suck The Devil’s Cock’ ejecutada a trompicones donde cada una de las fases aporta esa forma de verlo todo desde fuera y con una perspectiva que nunca sabrás si es la correcta. Así es como logran una vez más que los contrastes se agudicen y nuestro cerebro funcione de una forma diferente de la habitual, algo que sin lugar a dudas es muy difícil de lograr.

Conclusión

Spirit of Beehive logran otro disco impactante donde llevan los contrastes encerrados en su música al extremo, evidenciando como son los mejores en todo lo que implica ofrecer imágenes sugestivas y con ese atisbo de peligrosidad que hace que nos mantengamos alerta en cualquier momento de nuestras vidas.

9
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Álbum

Spirit of Beehive - Entertainment, Death

Artista

Año

2021

Discográfica

Saddle Creek

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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