Review

GB - Herzsprung

GB

2026

8


Por -

Gustav Berntsen, conocido bajo el alias GB, ha ido tomando forma en los márgenes de la escena danesa durante la última década, transitando desde el ruido de su banda Pardans hasta colaboraciones con proyectos afines como Molina. Su salto cualitativo, sin embargo, se ha producido al amparo de dos sellos que han sabido captar su evolución: Posh Isolation, que publicó su debut 'Gusse Music', y ahora AD 93, que edita 'Herzsprung'. Este segundo trabajo llega después de un periodo en Londres que alteró su enfoque creativo, impulsándole a abandonar la densidad procesada de su primer álbum para abrazar un método de escritura casi artesanal, donde el azar y la manipulación física del lenguaje se convierten en el punto de partida. La decisión de recortar ejemplares del periódico gratuito 'Metro' para recomponer sus letras no resulta un simple gesto estético, sino una declaración de principios sobre la construcción del significado a partir de materiales desechables, una práctica que imbuye al conjunto de una extraña familiaridad con lo cotidiano.

La grabación en una residencia aislada en Suecia, con un grupo de músicos de confianza y utilizando cinta de 24 pistas, imprime al álbum una sensación de inmediatez que su predecesor evitaba deliberadamente. Frente a la estratificación de capas y la manipulación digital, 'Herzsprung' apuesta por la tensión de la toma directa, por el riesgo de que un error quede registrado para siempre. Este cambio de paradigma técnico no responde a un purismo arqueológico, sino a la búsqueda de una química que solo surge cuando varios intérpretes comparten el mismo aire en una habitación. La influencia de la escena londinense, con su tradición de espontaneidad y sus limitaciones logísticas, se filtra en la urgencia de los arreglos, mientras que la formación clásica de Berntsen en el conservatorio de Copenhague se manifiesta en la sofisticación armónica que subyace a cada tema, creando un diálogo constante entre lo rugoso y lo refinado.

A lo largo de las diez piezas, la escritura de Berntsen se desenvuelve en un territorio donde la ironía y la confesión se superponen sin llegar a fusionarse. La técnica del recorte no genera un discurso absurdo, sino que produce frases de una precisión desconcertante, como si el azar hubiera afinado un oído para lo esencial. El arranque con 'Adrenaline' establece las reglas del juego: una estructura que parece avanzar por impulsos rítmicos entrecortados, sobre la que se posan líneas que aluden a la cultura pop con la misma naturalidad que a estados de ánimo volátiles. Esa capacidad para hacer convivir lo trivial con lo trascendente impregna el resto del repertorio, donde las referencias a dibujos animados o a jergas de redes sociales se integran sin estridencias en un entramado de cambios de acorde inesperados y texturas guitarreras que miran hacia el pasado sin rendirse a la nostalgia. La ambigüedad de 'If Only You're Still Around' y la ligereza engañosa de 'The Next Day' refuerzan esa tensión entre lo superficial y lo hondo.

La construcción de este universo sonoro revela una fascinación por los pliegues del rock de los setenta, pero reinterpretados desde una óptica que los despoja de cualquier grandilocuencia. Los ecos del jazz fusión que aparecen en ciertos pasajes no buscan la exhibición técnica, sino un deslizamiento constante hacia lo imprevisible, como se aprecia en los arreglos de viento que irrumpen en momentos puntuales de 'Starsound' y en la estructura cambiante de 'Belly'. La voz de Berntsen, que en su proyecto anterior aparecía envuelta en nieblas digitales, aquí gana presencia y se sitúa en un primer plano, aunque sin renunciar a un cierto distanciamiento que impide cualquier lectura meramente sentimental. Esa ambigüedad se convierte en un sello distintivo, ya que el oyente nunca llega a sentirse del todo dentro o fuera del relato, manteniendo una posición de observador privilegiado ante un escaparate donde los objetos y las emociones se muestran sin un orden aparente. La colaboración con Alba Akvama en 'Pipe Dream' aporta un contraste tímbrico que subraya esa dualidad entre cercanía y extrañeza.

El clímax del álbum llega con 'Shit River', una pieza extensa que rompe la contención mantenida durante el resto del repertorio, desatando una avalancha de distorsión y coros que transforman la escucha en una experiencia casi física. Este momento de ruptura, donde la banda se permite abandonar la precisión por la fuerza bruta, actúa como un contrapeso necesario a la mesura que caracteriza al conjunto, demostrando que el control ejercido a lo largo del trabajo responde a una elección consciente y no a una limitación. La inclusión de un coro en ese punto subraya la voluntad de alcanzar una dimensión colectiva, alejándose de la intimidad del creador solitario para abrazar una celebración ruidosa que, sin embargo, se disipa con la misma rapidez con la que llegó, dando paso a un cierre como 'Katie Magic True' que recupera la serenidad de los compases iniciales. 'Era' y 'Small Gods', por su parte, funcionan como bisagras que mantienen la tensión entre la explosión y el recogimiento.

Los músicos que acompañan a GB en esta empresa logran construir un tejido sonoro de una cohesión poco frecuente, donde cada intervención parece responder a un entendimiento tácito de los límites y las posibilidades del material. El papel del bajo y la batería, lejos de ejercer una función meramente rítmica, se convierte en un agente activo que desestabiliza el tempo y obliga al resto a reaccionar, generando una tensión que resulta vital para el carácter del disco. Esa interacción, capturada con una claridad que evita el exceso de producción, permite que el oyente perciba los pequeños desacuerdos y las resoluciones instantáneas que surgen en el momento de la ejecución, dotando al conjunto de una autenticidad que no precisa de artificios para hacerse visible. La elección de grabar en cinta de 24 pistas no es un capricho vintage, sino una herramienta para capturar esa espontaneidad que define el espíritu del álbum.

En el fondo de estas composiciones se percibe un esfuerzo por domeñar la tradición sin destruirla, por extraer de ella los elementos que aún conservan capacidad de asombro y recombinarlos en un formato que no se parece a nada de lo que suena en su entorno inmediato. La conexión con la escena de Copenhague resulta innegable, pero también lo es la voluntad de distanciarse de sus modas más reconocibles, buscando un lugar intermedio entre la experimentación formal y la accesibilidad melódica. Este equilibrio, que en manos menos hábiles podría derivar en una mera acumulación de referencias, adquiere aquí una coherencia interna que convierte cada escucha en un descubrimiento paulatino de nuevos matices, donde lo que parecía evidente en un primer momento se revela como la punta de un iceberg de decisiones estéticas meditadas. La crudeza de 'Shit River' convive con la sutileza de 'Katie Magic True' sin que ninguna de las dos desentone en el conjunto.

'Herzsprung' se alza, pues, como un trabajo que exige una participación activa del receptor, alguien dispuesto a navegar entre sus contradicciones sin buscar un puerto seguro. La opacidad de sus letras y la complejidad de sus arreglos no constituyen un obstáculo, sino una invitación a sumergirse en un proceso de descifrado que se prolonga más allá de la duración del disco. Berntsen ha logrado, con este movimiento, consolidar una voz propia que no necesita gritar para ser escuchada, tejiendo un entramado de influencias que van desde la psicodelia más áspera hasta el pop de sofisticación armónica, todo ello tamizado por una inteligencia capaz de encontrar belleza en los márgenes de lo cotidiano. La impresión final es la de haber asistido a un ejercicio de artesanía musical donde cada nota ocupa el espacio que debe ocupar, desde la apertura de 'Adrenaline' hasta el cierre de 'Katie Magic True'.

La concepción del tiempo que atraviesa el disco, esa mezcla de urgencia y reflexión, dota a las canciones de una cualidad atemporal que las sitúa al margen de las modas pasajeras. GB parece haber comprendido que la verdadera innovación no consiste en inventar nuevos lenguajes, sino en hablar con la suficiente claridad como para que lo antiguo adquiera un brillo desconocido. El resultado, a pesar de su densidad, se presenta con una ligereza que desmiente el esfuerzo invertido, sugiriendo que la maestría verdadera reside en hacer que lo complejo parezca sencillo. Una obra que, sin estridencias ni concesiones, invita a ser revisitada, prometiendo en cada giro una nueva perspectiva.

Conclusión

GB y su álbum 'Herzsprung' abordan la desconexión entre la vida cotidiana y las emociones profundas, utilizando frases extraídas de periódicos para construir un relato donde lo trivial se convierte en vehículo de confesiones veladas.

8

Álbum

GB - Herzsprung

Artista

GB

Año

2026

Discográfica

AD93

Michel

Aunque estudié Ingeniería en Telecomunicaciones (especializado en imagen y sonido) últimamente trabajo como desarrollador creativo, intentando llevar a cabo proyectos donde se consiguen nuevas interacciones con la tecnología. No me imagino un mundo sin música.