Cine y series

Possession

Storm Saulter

2026



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La herencia de Alfred Connaught, valorada en cincuenta millones de libras, se convierte en el detonante de un relato que traslada a la abogada Claudia McKenzie desde Bristol hasta Jamaica para disputar un testamento que favorece a un hombre llamado Cudjoe East, cuya existencia parece desafiar toda lógica documental. Karla Crome firma el guion de 'Possession', una producción de SkyShowtime dirigida por Storm Saulter, responsable de títulos como 'Better Mus' Come' y 'Sprinter', quien construye un entramado narrativo donde el horror sobrenatural se entrelaza con la memoria colonial británica y la trata transatlántica de personas esclavizadas. La propuesta se asienta sobre dos líneas temporales que se alimentan mutuamente: el presente de Claudia en Kingston y el pasado dieciochesco de la plantación Hope Hill, un lugar cuyo nombre anticipa la ironía de su función real como espacio de explotación y sufrimiento. Saulter maneja con pulso firme los saltos cronológicos, apoyándose en una fotografía que subraya la opulencia decadente de la casa señorial y la tensión latente en los espacios cerrados, mientras la música de Vince Pope y Ayanna Witter-Johnson acentúa la inquietud que recorre cada episodio. La serie plantea desde su arranque una conexión explícita entre la posesión demoníaca y la posesión legal de seres humanos, un vínculo que Crome desarrolla sin subrayados innecesarios y que otorga a la ficción una densidad temática poco frecuente en el género.

Claudia McKenzie, interpretada por Gugu Mbatha-Raw, llega a Jamaica con la misión de desacreditar a Cudjoe East y revertir la voluntad del difunto Alfred Connaught en beneficio de su hijo Oliver, un hombre acomodado que descubre su exclusión testamentaria mientras intenta mantener una compostura que se resquebraja con cada revelación. La elección de Claudia responde a criterios de conveniencia corporativa: su condición mestiza resulta útil para la imagen pública del bufete, aunque ella misma carece de vínculos afectivos con la tierra de su madre fallecida. Esa distancia inicial se transforma a medida que la abogada se adentra en Hope Hill y experimenta visiones que la conectan con el pasado esclavista del lugar, incluyendo apariciones de figuras como Charlotte Connaught, heredera de una crueldad estremecedora, y Matthew, hijo ilegítimo del dueño de la plantación y hermano despreciado de Charlotte. Sheldon Shepherd asume el doble papel de Matthew y Cudjoe East, un ejercicio interpretativo que exige registrar el peso de tres siglos de opresión en un mismo rostro y que el actor resuelve con una presencia física imponente. Bel Powley compone a Charlotte como una antagonista cuyo racismo y sed de control nacen de su propia reclusión social, una mujer blanca privilegiada pero sometida a las restricciones de género de su época, cuyo rencor hacia Matthew desemboca en actos de una violencia calculada que la serie muestra sin regodeo. Nadean Rawlins encarna a Mercy Stevens, tía de Claudia y sacerdotisa de tradiciones espirituales africanas, un personaje que aporta una perspectiva distinta sobre la herencia cultural jamaicana y que guía a la protagonista hacia un trance revelador donde la historia familiar adquiere una concreción dolorosa.

La estructura de 'Possession' alterna el thriller legal con el terror gótico y el drama histórico, una combinación que Crome dosifica a lo largo de cinco episodios donde el ritmo se sostiene gracias a la tensión entre lo que Claudia cree controlar y lo que se le escapa de las manos. Oliver Connaught, interpretado por Jonny Lee Miller, representa la incomodidad del heredero liberal que descubre que su fortuna procede de la explotación esclavista, un conflicto que el actor resuelve con una nerviosa gestualidad que bordea la parodia en ciertos momentos, especialmente cuando su personaje es zarandeado por fuerzas invisibles en una secuencia que busca el sobresalto y roza el ridículo involuntario. Saulter construye el horror a partir de elementos cotidianos: puertas que se resisten a abrirse, ruidos sin origen identificable, objetos ocultos bajo las tablas del suelo y enjambres de mosquitos que invaden la casa, recursos que remiten a la tradición del caserón encantado pero que aquí adquieren una dimensión alegórica sobre la imposibilidad de sepultar las atrocidades del pasado. La decisión de mostrar los flashbacks de la plantación con un acabado que recuerda al drama de época televisivo convencional resta crudeza a las escenas de violencia esclavista, un contraste tonal que debilita el impacto de momentos que deberían resultar insoportables y que quedan mitigados por una estética más cercana al entretenimiento familiar que al testimonio brutal. El personaje de Angelo, interpretado por Jeff Crossley, funciona como guardián de los secretos de Hope Hill y su actitud cautelosa anticipa los peligros que Claudia decide ignorar, mientras que la subtrama romántica entre la abogada y Oliver añade una capa de tensión sexual que la serie resuelve con discreción y que sirve para subrayar las contradicciones morales de ambos.

La dimensión política de 'Possession' resulta inseparable de su trama sobrenatural: la serie plantea las reparaciones históricas como un debate abierto y utiliza la herencia de Alfred Connaught como vehículo para explorar quién tiene derecho a reclamar una fortuna construida sobre el trabajo forzado de personas esclavizadas. Cudjoe East sostiene que su vínculo con Hope Hill trasciende lo legal porque encarna la memoria viva de quienes fueron despojados de todo, y su reivindicación choca frontalmente con la posición de Oliver, para quien la justicia histórica colisiona con sus intereses materiales. La transformación de Claudia a lo largo de la temporada la lleva desde una actitud pragmática y profesionalmente ambiciosa hasta una toma de conciencia que la sitúa del lado de Cudjoe, un giro que Mbatha-Raw ejecuta con una contención que evita el dramatismo excesivo y que otorga credibilidad al cambio de perspectiva de su personaje. La serie evita convertir a los esclavistas en villanos unidimensionales y prefiere mostrar cómo el sistema colonial corrompía las relaciones humanas hasta extremos difícilmente comprensibles desde la sensibilidad contemporánea, aunque la figura de Charlotte se acerca peligrosamente al arquetipo de madrastra malvada en su versión caribeña. La dirección de Saulter apuesta por una puesta en escena elegante que privilegia los planos largos y los silencios incómodos, pero la acumulación de recursos góticos termina por diluir la fuerza del mensaje histórico y convierte algunos pasajes en un ejercicio de estilo que prioriza la atmósfera sobre la reflexión. 'Possession' se sostiene sobre un reparto entregado y una premisa ambiciosa que conecta el horror sobrenatural con la herencia del colonialismo británico en el Caribe, aunque su ejecución irregular deja la sensación de que la serie aspira a abarcar más de lo que finalmente logra cohesionar.

Crítica elaborada por Esther Cunha

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