Fotografías: Marcus Ubungen
Nice Boat, dúo formado por Dylan Silver y Mike Thrasher, publica su primer álbum largo tras el EP 'Vol. 1'. La obra nace de un reto casero: compusieron, grabaron y mezclaron todo en sus garajes, sin ayuda externa. Ese encierro voluntario marca el carácter del conjunto, donde el bajo y la batería sostienen voces que alternan calma y estallido. El humor inicial que los unió se transforma aquí en una mirada ácida sobre la convivencia, la tecnología y el rencor cotidiano. La sencillez de medios condiciona cada pieza, obligándoles a resolver con pocos elementos y otorgando al conjunto una cohesión que se agradece.
El arranque con 'Sick' condensa esa tensión en poco más de dos minutos: un pulso repetitivo acompaña una letra que celebra la desgracia ajena, con la frase "the sicker you get, the better I feel". Después, 'Defending Space' baja el volumen y convierte el remordimiento en un cierre casi sin acompañamiento. Entre ambas, piezas como 'AI (H)' o 'Everybody's Bored' retratan el hastío digital y la incomodidad social con ironía. La escritura de Silver evita el adorno y prefiere la sentencia breve, mientras Thrasher construye ritmos que invitan al movimiento sin perder nervio. El resultado es un cancionero que admite la contradicción moral y la celebra.
La pareja logra un equilibrio entre espectáculo y crudeza, con letras que exponen pensamientos que suelen callarse. Su música toma prestada la energía de formaciones como Suicide o The Fall, aunque sin imitar su aspereza. La brevedad de los cortes funciona como declaración: cada idea se agota antes de volverse pesada. El álbum retrata el fastidio, la venganza imaginada y la risa nerviosa con una naturalidad que roza el desparpajo.
Nice Boat ofrecen un testimonio generacional sobre la sobrecarga mental, sin dramatismos ni moralejas, dejando que el oyente saque sus conclusiones. Aprovechando lo reciente de este lanzamiento, hemos tenido el placer de preguntarles al grupo por las cosas que les entusiasman.
Dylan: ¡El cine! Me encanta estar en un espacio compartido, con las palomitas en la mano, completamente absorto en esa experiencia cinematográfica compartida. Los Ángeles, donde vivimos, es el paraíso para los cinéfilos. Cualquier día puedes ver una película antigua y rara, un clásico de culto o algo nuevo. Ver una película antigua por primera vez en la pantalla grande es mi debilidad. Para otro tipo de escape, me encantan los Jardines Huntington, sobre todo el jardín de rosas, donde puedo pasarme una cantidad de tiempo irrazonable parándome a oler las rosas.
Mike: Últimamente voy mucho a la playa. Me gusta ir temprano, cuando tengo tiempo y no hay aglomeraciones y la arena no quema como si caminaras sobre brasas. Ocean Park/Venice-Samo. Aparcar es facilísimo, das un paseo rápido y ya estás en el Pacífico. Es tan bonito y tan irreal. Si eso no te despeja la cabeza, no sé qué lo hará. Eso y ir a todos los conciertos punk locales que puedo.
Dylan: Aunque me encanta viajar, le tengo cariño a Los Ángeles, algo con lo que he llegado a reconciliarme a medida que he explorado otras ciudades de Estados Unidos. La belleza de L.A. no es amor a primera vista. Es todo lo contrario. A todos los efectos, Los Ángeles es una ciudad "fea". Su belleza está en los detalles. Los rincones de música, comida y locales gloriosos escondidos por todas partes. Me encanta la diversidad cultural que hay aquí. Según mi experiencia, L.A. no te pide que encajes en un molde, sino que te reta a ser tú mismo al completo. Puede oler la falta de autenticidad, pero se deleita con la gente que es ella misma sin pedir perdón.
Mike: Me encanta Los Ángeles, donde vivimos. Es una colección gigante de barrios increíbles con una cordillera que la atraviesa. La diversidad de gente, comida, idiomas y música, etc., es fascinante e inspiradora. Hay mucha gente trabajadora aquí en L.A. partiéndose el lomo cada día solo para sobrevivir, porque es caro. Pero para mí lo es todo, así que merece la pena.
Dylan: 'All Fours', de Miranda July. Me encanta cómo explora el impulso de salir de tu vida, aunque solo sea a un motel a 20 minutos de distancia. En muchos sentidos, el libro le da voz y acción a los sentimientos que todos tenemos pero de los que apenas hablamos, y mucho menos actuamos. Eso conecta mucho con nuestro disco, que se recrea en esas cosas que normalmente se dejan sin decir. Las canciones señalan esa perversidad momentánea, esa rabia, ese miedo, esa furia, ese dolor o esa aprensión que todos sentimos. Y, igual que en el libro de July, pretende hacerlo con humor y corazón.
Mike: Habré leído unos 10 libros en los últimos meses, pero uno que me sorprendió y que acabo de terminar fue 'Frankenstein'. Ja, ya sé, pero el hecho de que Mary Shelley escribiera eso con 18 años es alucinante. La historia, la escritura, el lenguaje. Muy recomendable. Ahora tengo que volver a ver la película. 'La biblioteca de la medianoche' también.
Dylan: Me encantó 'The Invite'. Acabo de volver a ver 'Las chicas de oro', como hago cada dos años por tradición. Pura alegría. He disfrutado mucho con la revitalización de 'King of the Hill', y 'Slow Horses' y 'Widow's Bay' han sido mis últimos maratones. Creo que siempre estoy buscando series y películas cargadas de humor y pasión, incluso cuando se disfrazan de suspense o thriller. También tengo un hueco enorme en el corazón para los dibujos animados. La mezcla de humor, humanidad y pequeños toques de oscuridad me atraen. Si no la habéis visto, ahora es el momento perfecto, id a ver 'Over the Garden Wall'.
Mike: Supongo que debería decir 'La Trama Fenicia' porque me encanta Wes Anderson y es su última película. Conecto mucho con el humor, el estilo, la autenticidad y el absurdo de sus películas. 'El gran hotel Budapest'. Sí, eso fue algo...
Dylan: Escribir cartas. Soy un fanático del correo. Me encanta la palabra escrita, me encantan los sellos, me encanta la oficina de correos. Me relaja porque te obliga a estar completamente presente e invita a jugar mucho. Juegas con el papel que eliges, el color del bolígrafo, escribir en cursiva es jugar. Me encanta la alegría que siento al pensar que alguien puede abrir su buzón y, entre un mar de facturas, encontrarse con algo escrito a mano, solo para él. Cuando estamos de gira, las postales son una gran parte de mi tiempo.
Mike: También voy a la playa porque me encanta el surf. O practicar/aprender a hacer surf. Es dificilísimo pero me encanta. El océano es un poco (o mucho) diferente cada vez. La paz, la violencia, todo en una sola actividad. Siempre me siento mucho mejor después.
Dylan: Mi primer recuerdo real de la música es probablemente mi hermana comprándome mi primer vinilo, la banda sonora de 'Hair', un par de años antes de que yo siquiera tuviera tocadiscos. Recuerdo vívidamente que le dije "¿me enseñas música?" y ella me llevó a Tower Records. Compramos todos los CDs de "Grandes éxitos" con monedas de tarjetas regalo (¡las tarjetas regalo parecían monedas!) de mi cumpleaños: Bob Dylan, The Allman Brothers, Stevie Wonder, Joni Mitchell, Janis Joplin, Led Zeppelin. Un curso básico de introducción a la historia del rock de los 70. 🙂
Mike: Crecí rodeado de música y del negocio musical. Mi padre y sus dos hermanos tenían un grupo que estuvo de gira y sacando discos durante más de 30 años. A veces iba de gira con ellos en verano y echaba una mano. No recuerdo un momento de mi vida en el que la música no lo fuera todo.
Dylan: No sé si realmente tuve uno. Me encantaba el personaje de Baby en 'Dirty Dancing'. Me gustaba que fuera lista y sexual al mismo tiempo. Y luego estaban todos esos chicos góticos molones que rondaban por la calle St. Marks de Nueva York. Iban vestidos de negro y les daba igual todo. Yo me preocupaba demasiado y no tenía el valor de llevar un cinturón de pinchos. Me encantaban sus actitudes de "a tomar por culo" y su postura encorvada. Parecían completamente cómodos ocupando espacio en sus propios términos. Yo quería entrar en ese mundo.
Mike: No puedo decir que tuviera un ídolo de la infancia. La música de Chopin siempre ha sido una influencia, eso sí. La textura, crear una historia a través de la melodía. Ahora mismo estoy aprendiendo a tocar el 'Étude Op. 10 n.º 12', el 'Revolucionario', al piano. Fue único, como ningún otro ser humano. Bueno, él, Germs, los primeros Black Flag y Chicks on Speed :).
Dylan: Cuando estamos de gira, me encanta ir a Starbucks porque es algo que nunca hago en otras circunstancias. Los Ángeles está lleno de cafeterías increíbles y me encanta mi ritual matutino de preparar deliciosos cafés exprés en casa. Pero de gira, nada supera un café dulce lleno de sirope. Además, patatas fritas. Siempre patatas fritas.
Mike: ¡Me encantan los chicharrones! Hala, ya lo he dicho.
Dylan: Ay madre. Un montón de vinilos. Gang of Four. The Idles. Rufus Wainwright. Belle and Sebastian. ¡Fui a sus conciertos y compré el merchandising!
Mike: El último disco que compré fue 'Madvillainy' de MF Doom. De arriba abajo, buenísimo, inventivo, inteligente, tonto, musical y tronchante. Fue hace un tiempo y nunca había oído nada igual. Una influencia enorme a nivel filosófico. Hace poco oí 'All Caps' en un anuncio... qué locura. No me lo podía creer.
Dylan: Distintos ramos de flores de la tienda del barrio que convierto en ramos variados por toda la casa. Me encanta combinar colores y formas salvajes, me dan mucha alegría. Hacen que un día normal se sienta especial. Vale, sí. También una vela negra de la tienda de tarot, porque un desconocido me dijo que necesito conectar con Saturno. ¡Lo que sea que eso signifique!
Mike: Probablemente mi adquisición reciente favorita para mi casa serían las dos tablas de surf que me regalaron un par de amigos.
