Entrevistamos a

Baiuca

"Quería buscar coplas tradicionales y mezclar esas coplas con poesía, para que de este modo todo tuviese una mayor relación con el concepto de cultura espiritual gallega."

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Alejandro Guillán ha regresado hace escasos días con un nuevo trabajo de Baiuca, el que seguramente sea el proyecto más fascinante de los últimos años en todo lo relativo a aunar experimentación electrónica y recuperar las raíces folklóricas gallegas. Sintiendo como cada paso que ha dado el músico siempre ha atraído nuestra atención a base de apostar por establecer conexiones imprevisibles entre todo lo que implican texturas sintéticas y elementos propios de la cultura popular de su tierra, en su reciente Embruxo (Raso, 2021) da un paso más allá a la hora de seguir desdibujando todo atisbo de barrera posible que existe entre las influencias que encierra en su música. Para ello se ha rodeado de grandes artistas capaces de transmitir mejor que nadie todo lo que implica bucear en una identidad musical única como es la galaica, apareciendo las cantareiras-pandereteiras Lilaina y todo un maestro en el apartado percusivo tal y como ocurre con Xosé Lois Romero. Solo de esta forma es lograr un disco de una gran complejidad en todas sus partes, logrando que convivan multitud de ritmos diferentes que bien proceden de los graves más rotundos que se recuerdan en la carrera del artista, o bien del apartado desenfadado y cercano al ritual que aporta el conjunto de melodías folklóricas. Acercándonos de este modo un espíritu ancestral bañado por el gran atractivo añadido del componente sintético más cambiante, Baiuca se saca de la manga una obra que no tiene fin. Aprovechando lo reciente de este trabajo, tuvimos el gran placer de entrevistar al artista.

Sin lugar a dudas imagino que para lograr un trabajo donde te adentras tan de lleno en todo lo que supone la tradición folklórica gallega, recopilando cancioneros tradicionales, coplas y otros tipos de composiciones populares, habrás tenido que realizar un trabajo previo muy importante de búsqueda de recursos que pudiesen inspirar estos nuevos temas. ¿Consideras que antes de ponerte de lleno a componer estas nuevas canciones, el trabajo previo de documentarte a fondo y reunir toda la información que querías resulto muy llevadero y complejo?

Quizás lo primero de todo que surgió fueron las melodías, ya que fue un trabajo inicial con Lilaina. Ellas tenían parte de los temas que irían en el disco, encontrándose basados en su repertorio, que a su vez eran canciones que fueron conociendo de las mujeres que las enseñaron a cantar, pero también recogidas a través de diversas aldeas de Galicia. Iban allí junto a las señoras del lugar y las grababan. También sabía que quería buscar coplas tradicionales y mezclar esas coplas con poesía, para que de este modo todo tuviese una mayor relación con el concepto de cultura espiritual gallega. Pero lo primero que hizo que todo tenga sentido fuera la percusión a través de Xosé Lois Romero. Nos metimos en el estudio casi un año antes de empezar a hacer el disco, grabando ritmos sin saber qué iba a pasar después, simplemente para tenerlos en mi disco duro. Cuando me senté ya con el disco, fue como la base que tenía para trabajar con todo.

 

La cultura gallega siempre ha tenido ese componente mágico donde personajes muy diversos como las meigas, lavandeiras o la Santa Campaña conforman un imaginario que posee el atractivo de lo desconocido y misterioso. ¿Crees que más allá de todo lo interesante y rica que resulta musicalmente la tradición popular gallega el motor de este disco también ha sido un poco dar vida y dar a conocer para quien no los conozca a todos estos personajes y simbolismos tan místicos de la cultura gallega?

Tampoco quería contar historias porque al final son coplas sueltas que hablan de estos seres mágicos y hablan de los elementos de la naturaleza que también tienen un peso en toda esa cultura. Pero era más que nada reflejarlo. Creo que a través de su presencia, tanto en los títulos de las canciones como que se hable de ellos en las coplas, ya me parecía darle una buena relevancia para que luego quien quiera pueda indagar más. Creo que mi música no es tanto descubrir en sí conceptos, sino plasmarlos de forma más ligera para que quien tenga interés investigue más sobre ello. Hay muchas historias curiosas y otras que tienen esa parte mística que luego hace que busques más sobre ellas. Así tiene todo mucho más sentido y resulta más interesante.

Del mismo modo, ¿a la hora de investigar a la hora de componer estas canciones te encontraste con alguna leyenda o historia popular que desconocías y que te acabase llamando mucho la atención?

De seres, un poco sí que más o menos conocía a todos, pero no sé, me resultó interesante ver un poco esa diferencia entre las brujas y las meigas. Las brujas en Galicia no son tan malas porque tienen un cierto poder curativo, llevándose la parte más malvada las meigas. Son conceptos que yo antes tampoco diferenciaba y que es curioso adentrarse en ellos. También está el llamado diaño que es como una especie de diablo más chiquitito y no tan malo, al menos en Galicia tiene fama de ser más bien revoltoso. Al final se trata un poco de entender estos personajes. Luego hay relatos que no aparecen ahí, pero sí a raíz de hacer todas las canciones acabé investigando en historias que igual no les había prestado atención y que acabas relacionando como la de María Soliño. Una mujer que era de la zona de Cangas de Morrazo y que muere su marido en un invasión pirata. Al final la iglesia le acaba convirtiendo en una bruja para desposeerla de todas sus posesiones, de las tierras que tenía y de su casa. Otra historia que me llama la atención se lo he escuchado a Rafel Quintía, que no se si es arqueólogo. Él también hablaba de estos mitos y de estas historias que muestran la relación que hay en Galicia con la muerte. Muchas veces, cuando se velaba el cuerpo de una persona, estaba la gente alrededor y si alguien se quedaba dormido delante del cuerpo, pues le cogían la mano, se la agarraban al del muerto y cuando se despertaba se llevaba un susto y todo el mundo se reía. Esto tiene mucho que ver al final también con la retranca gallega.

"Creo que mi música no es tanto descubrir en sí conceptos, sino plasmarlos de forma más ligera para que quien tenga interés investigue más sobre ello. "

Adrián Canoura también ha sido muy importante en este disco encargándose de toda la parte gráfica, del mismo modo que ha sido muy importante para ti Caerán Lóstregos Do Ceo, una de sus últimas películas. ¿Crees que esta película también te ayudó a la hora de tratar de explorar ciertos conceptos e ideas que no podían faltar en tus temas?

Adrián se ha encargado de muchos de los aspectos de Baiuca desde que el proyecto nace. Tenemos una relación de amistad y claro, es la persona con la que yo me voy pasando material que me interesa. Cosas que surgen como noticias, artículos que tienen que ver con todo este misticismo que quería en el disco. Como él le había hecho esa película, tenía ya un conocimiento que yo no tenía y que me sirvió un poco de base también para acudir a él cuando tenía dudas. Me pareció interesante también continuar con esa parte que él había hecho en la película. Fue también en parte seguir el imaginario de su película con el protagonista que es Manuel, que es el personaje que representa Rodrigo Cuevas en el video de ‘Veleno’ y a partir de ahí buscar un poco esa interacción y entrelazar un poco más nuestros caminos.

Sin lugar a dudas la cultura gallega y la cultura portuguesa comparten muchos elementos en común, algo que imagino que posibilitó la colaboración con la formación portuguesa Haema. ¿Consideras que desde que comenzaste Baiuca también te has encontrado con muchos proyectos lusos muy interesantes y que te gustaría embarcarte no tardando en una aventura similar a la que realizaste con Haema?

Sí, hay proyectos que me gustan, un poco del estilo de ellas y es una vía que se abrió ahí y que en algún momento puedo retomar. En su momento me apetecía explorar esa vía portuguesa por su conexión con Galicia. Me interesan todas las culturas que están un poco relacionadas con Galicia y también Portugal es un país que me llama la atención no sólo por colaboraciones, sino también por posibles remixes. Me gusta mucho por ejemplo el trabajo de Branko, uno de los que fuese productor de Buraka Som Sistema.

 

Atendiendo a todo lo que sugiere este trabajo en su parte electrónica, considero que quizás hay ambientes más oscuros y momentos donde los graves suenan más destacados que en ‘Solpor’. ¿Sientes que este disco por momentos apela a una mayor oscuridad en su sonido y que quizás se debe a todo lo que te ha evocado la temática tratada?

Sí que tenía claro que quería que fuera un disco que tuviera mucha presencia de graves y eso fue uno de los puntos de partida. No sé si eso en parte le da oscuridad al disco, pero creo que las percusiones, al meternos en el estudio y trabajar con Xosé Lois, al final tienen un peso en el disco muy importante. O sea, considero que las percusiones tienen más presente que la parte electrónica. Sin lugar a dudas en este trabajo es en el que más parte orgánica hay.

Precisamente te quería preguntar por esto último, ya que algo que en todos tus trabajos creo que has logrado a la perfección es equilibrar siempre de una forma muy natural el peso entre los sonidos sintéticos y todo lo relacionado con instrumentos orgánicos. ¿Este equilibrio es algo que te preocupa en los temas o sientes que acaba llegando casi por inercia?

Un poco se trata de poner la balanza que no tiene por qué estar siempre igual. También considero que hay veces en los que le doy más protagonismo a unos elementos que a otros, con tal de que suene todo bien mezclado y de que casen perfectamente la parte electrónica con la orgánica. Tampoco tiene que haber un equilibrio deseado. No sé, no he hecho de momento nada que haya tenido todo una parte de una o todo una parte de otra. Quizás sea una vía que igual en otro momento explore, pero ahora mismo sí que con tal de que haya algunos elementos de ambas partes y que todo eso tenga relación es lo que busco.

"Me interesan todas las culturas que están un poco relacionadas con Galicia y también Portugal es un país que me llama la atención no sólo por colaboraciones, sino también por posibles remixes. "

Centrándonos en temas concretos de este trabajo, me gustó mucho como en ‘Veleno’, la canción en que colaboraste con Rodrigo Cuevas, sonaba muy reconocible por ambas partes. ¿Consideras que en esta canción salvaguardasteis muy bien la esencia de vuestra música por separado o consideras que uno de los dos acabó llevando más bien al otro a su terreno musical?

Creo que fue supernatural. Yo tenía la canción y estaba buscando a alguien para que la cantara y me parecía que Rodrigo era la persona adecuada. Al final también le dio su toque porque estuvo viviendo en Galicia unos años y eso hace que esté muy impregnado también de la cultura gallega. Entonces, creo que él se sintió muy cómodo trabajando conmigo y yo con él, entendiéndonos perfectamente. Sobre todo también se trata de aportar el toque final a las coplas, metiendo partes en asturiano que también fue súper enriquecedor para el tema porque al final está cantado en castellano, gallego y asturiano. Sin lugar a dudas estoy muy contento con el resultado y creo que le hace justicia a Rodrigo. Quizás tanto la canción como en el video, se ve un Rodrigo tal vez más serio de lo que suele ser, pero que le queda súper bien. Luego el vídeo es también pensamos en él como si representara toda la esencia conceptual del disco ya que aparecen muchos de los elementos que había también en otra canciones. La presencia de las brujas de las hierbas de San Juan, del fuego, de la luna… Todo eso está presente en el vídeo y es la carta de presentación de Embruxo.

Adentrándonos un poco más en la parte técnica de este trabajo, os fuisteis a grabar la parte de las percusiones y las voces con Lilaina a Oza dos Ríos. ¿Consideras que en este disco también has tratado de ser más meticuloso en todos los detalles relativos a la grabación?

Más que nada busqué trabajar con sonidos de más calidad, porque cuando trabajas con samples, que era un poco el trabajo que había hecho en el disco anterior, solo puedes llegar a la calidad del sonido que tienes grabado. Y aquí sí que vas buscando no solo la calidad que tú quieres, sino también al tipo de grabación, tipo de sonido… Te enfocas mucho más a lo que deseas y eso creo que fue importante para que también tenga sentido un poco ese hilo conductor que hay en todo el disco y que da coherencia a canciones muy diferentes. Por ejemplo ‘Luar’ tiene un ritmo muy diferente a ‘Veleno’ y tienen elementos muy diferentes, pero la percusión siempre está ahí presente y es un poco lo que une a todo.

 

Creo que ‘Conxuro’ quizás sea la canción donde se alcanza el mayor clímax del disco, gracias como avanzan los ritmos y las voces de Lilaina plasmando muy bien el ritual que se incluye en el tema. ¿Consideras que esta canción quizás representa la cara más desatada del disco y que desde un primer momento fuiste buscando un tema que pudiese recoger lo más cercano a una festividad pagana en su máximo apogeo?

No sé si lo tenía pensado. Creo que fue una cosa que luego analicé y que creo que estoy totalmente de acuerdo con lo que dices que es, que hay esa parte de ritual, incluso tribal. En ‘Conxuro’ se refleja todo eso. Es como un tema con un ritmo mucho más tradicional de muñeira, donde también las voces seguramente sea el tema que más potencia tengan. Creo que hay un poco de todo eso y que tiene parte de esa esencia del disco.

Algo que me parece bastante complicado de lograr, pero que tú logras de una forma muy natural es la unión del ritmo propio de la canción tradicional con el propio que tú incorporas de la parte electrónica, destacando sobre todo en temas como ‘Meigallo’. ¿Para ti cuadrar la parte rítmica de las composiciones tradicionales con el que tu diseñas a mayores supone un auténtico rompecabezas hasta que lo consigues o lo sueles ver bastante claro?

Voy un poco ya sabiendo según el ritmo tradicional, cómo lo puedes llevar a una parte más electrónica. Sí que fue un trabajo que fui haciendo y que sigo haciendo: el de pensar en cierto ritmo, ya sea una muñeca, era una jota, un pasodoble, sea lo que sea, y luego pensar que si eso lo llevamos a una parte electrónica, cómo podría funcionar. Con el tiempo vas cogiendo trucos, ya al principio me costaba mucho más. Ahora ya me centro en buscar cosas de este estilo que pueden enriquecer los temas.

"El club es algo que me interesa, me sigue interesando desde siempre y que no quiero perder esa esencia porque es una parte en la que yo también disfruto, en la que puedo improvisar más."

Tanto en ‘Romaría’ como en ‘Lobeira’ recuperas lo que a priori parecen grabaciones vocales originales. ¿Te costó mucho escoger los fragmentos que querías incluir en estos temas tratando de perfilar al máximo su mensaje?

Sí, son grabaciones antiguas de cancioneros y recogidas de señores. En ‘Romaría’ es un audio que encontré de la romería vikinga en ‘Catoira’, que es el pueblo del que soy yo, rindiendo un poco de homenaje a mi tierra. Pensé un poco en un grupo tocando un ritmo y esa visión de ir tú andando y escuchar dos sonidos. De repente aparece el ritmo que va subiendo en un momento en que te lo encuentras más de cerca y se vuelve a ir. Luego las voces de ‘Lobeira’ era jugar con estas grabaciones antiguas y mostrarlas como elementos que casi te susurran y te están contando una historia que está presente.

Seguramente la canción que da título al trabajo seguramente es en la que tenga un mayor protagonismo una melodía completamente folklórica, destacando sobre el aparataje electrónico. ¿Te propusiste como objetivo que el tema central del trabajo fuese puramente de autoría propia pero tratando de mirar hacia lo que perfectamente podría ser una melodía tradicional?

Para nada. Quería crear una atmósfera que me resultara atractiva. Me parecía que encajaba muy bien con la esencia que tenía también inicialmente del disco, en la que no tenía por qué haber sólo elementos vocales, sino también tenía claro que las flautas tenían que jugar un papel fundamental, en cierta medida, porque es un instrumento que toco y es un instrumento que me gusta que esté dentro de lo que hago. Cuando ya tenía más o menos todo el disco hecho y tenía esta canción hecha, empecé a pensar en los nombres de las canciones. Ahí fue cuando me parecía muy interesante que tuviera el mismo nombre que el disco.

 

Pensando un poco en el futuro de este trabajo, considero que puedes seguir aumentando el alcance de tu música y llegar de una forma más clara a un formato de club. Desde dentro, ¿consideras que este disco podrá tener un largo recorrido espacios donde la música de club es la protagonista o lo ves lejano a ellos?

Creo que es un disco menos de club por todo el tema de las percusiones de las voces, y entonces lo veo enfocado para para los directos de banda que voy con parte de Lilaina, Xosé Lois y Adrián. Creo que ese formato de show va a ser aún más potente ahora con estos temas nuevos. Por otro lado, sí que intento dibujar una diferencia entre esa parte de banda y las veces que voy solo yo como audiovisuales en las que ahí ya lo pienso más para el club. Intento que esos dos caminos en directo se separen más, porque el club es algo que me interesa, me sigue interesando desde siempre y que no quiero perder esa esencia porque es una parte en la que yo también disfruto, en la que puedo improvisar más.

Si hay algo que no has parado de hacer desde que comenzaste este proyecto es el estar constantemente en contacto y colaborando con músicos completamente diversos, bien sea dentro de tus propias composiciones o mediante remixes o aportaciones a la música de otros artistas. ¿Crees que tu forma de ver la música implica casi siempre el poder intercambiar ideas y estar en contacto permanente con otros artistas de tu entorno?

Sobre todo los remixes me enriquecen un montón, porque puede comprobar cómo trabajan otros productores e interactuar con músicas de otros lugares del mundo. Todo esto al final no deja de ser un laboratorio de experimentación para luego, cuando me tengo que sentar a hacer un disco, o cuando tengo que hacer un tema mío y enfocarlo, ya tengo unos conocimientos que igual no tenía hace unos años. Por eso me parece muy interesante estar tanto una dinámica de mezclar temas míos, como de hacer remixes para aprender y seguir experimentando y haciendo cosas diferentes.

"Me parece muy interesante estar tanto una dinámica de mezclar temas míos, como de hacer remixes para aprender y seguir experimentando y haciendo cosas diferentes."

Antes de que llegase todo el fenómeno de Baiuca, bajo el alias de Álex Casanova editaste un estupendo trabajo de synth pop titulado Antagonasia. ¿Cómo crees que ha envejecido ese proyecto y como percibes con el paso de los años lo logrado en ese trabajo?

Era una etapa de mi vida más joven en la que no tenía el proceso de madurez que tuve con cuando estaba empezando con mi etapa de Baiuca. Todo lo hice en mi vida musical me encanta. Llevo mucho sin escuchar ese disco, pero en su momento fue algo que me gustó mucho y que también sentí posteriormente que por mi proceso de madurez necesitaba hacer una música totalmente diferente y hacer una música que tuviera cierta identidad con mi tierra y que me definiera a mí como artista, en un mundo cada vez más global, con algo culturalmente diferente a los demás. Y por eso también aparece Baiuca y cambió totalmente el estilo en el que creo.

En todas nuestras entrevistas siempre nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

Le preguntaría qué límites se pone un artista a la hora de componer nuevas canciones. Porque al final, de alguna forma tienes que acotar. Bien sea el concepto, pero un poco más general de como tú te limitas a ti para enfocar tu música de una forma determinada.

También tengo una para ti a cargo de Anlaki: ¿Cuál es el ambiente o situación idónea para disfrutar tu/vuestra música?

Aparte de tener varios formatos, me gusta hacer música para también disfrutarla en situaciones diferentes. Me gustaría tocar en el Sónar, por ejemplo, pero también me gusta tocar en un festival de música más tradicional y me gusta un poco tener esta interacción con espacios diferentes. No sé cómo lo disfrutaría más la gente, pero creo que es importante que haya una gran pantalla, porque las visuales tienen un peso importante. Que sea de noche o que haya oscuridad y que haya un ambiente como más de baile, más nocturno.

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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