Entrevistamos a

So Faint

"Saber que nuestras canciones ayudan a alguien o hacen su día un 10% mejor significa muchísimo."



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Una amistad que espera casi diez años para convertirse en banda dice mucho de cómo suena el resultado. So Faint nace del encuentro de Lyn Heinemann y Hannah Georgas en un estudio de grabación de Vancouver, una coincidencia que dio paso a una década de camaradería. Cada una siguió su camino. Heinemann se apartó de los grupos sin dejar de escribir para sí misma. Georgas levantó una carrera internacional que la ha llevado a unirse a Broken Social Scene en su último disco, ‘Remember The Humans’. En 2023 volvieron a coincidir para hacer la música que ambas echaban de menos. El debut homónimo sale por Beetle Bomb Records, el sello nuevo de Georgas. Lo produjo Sean Sroka, lo grabó Graham Walsh, conocido por su trabajo con Holy Fuck, Bully y Alvvays, y lo mezcló Alex Farrar, que ha trabajado con MJ Lenderman, Soccer Mommy y Angel Olsen.

Ese reencuentro tardío se oye en la forma de construir las canciones. El pop está presente, pero actúa como sugerencia y se aleja de cualquier plano rígido. La energía del álbum viene del roce entre dos maneras de escribir que giran alrededor de la misma gravedad melódica y llegan desde trayectorias distintas. Lo que se percibe es una seriedad compartida, repartida entre el instinto y la mesura, que permite a los temas sonar espontáneos y a la vez muy trabajados. ‘Fully Slow’, el primer adelanto, fue descrito como una melodía pegadiza llena de anhelo. ‘Chain Chain Chain’ lleva ese anhelo a un terreno más áspero. Georgas la plantea como la historia de quien elige quedarse en una relación que siente rota, porque el amor ya no basta para arreglarla. Permanecer se convierte entonces en una decisión sostenida por la historia común, la lealtad y el peso de lo construido juntos. Esa lógica casa con una amistad que también eligió esperar. Su cadencia luminosa y melancólica recuerda a Aimee Mann, con esa manera de contar desencuentros sin alzar la voz. Cada canción parece preguntarse qué se conserva cuando el deseo pierde terreno y quedan los vínculos.

Os conocisteis por pura casualidad en un estudio de Vancouver y, tras diez años de amistad y trayectorias musicales bastante independientes, decidisteis unir fuerzas en 2023. ¿Qué fue exactamente lo que lo desencadenó en ese momento en concreto para decir "ha llegado la hora de hacer canciones juntas"?

Lyn: A lo largo de 2022 me dio por escribir un montón de canciones, después de llevar muchísimo tiempo sin componer. Y me apetecía hacer algo con ellas, lo cual era algo que no me nacía desde hacía mil años. Durante todos estos años, Hannah y yo hemos mantenido el contacto y de vez en cuando nos mandábamos maquetas; a las dos nos encantaba lo que hacía la otra. Recuerdo que pensé en lo guay que sonaría una banda junta, por cómo nuestras canciones comparten cosas y a la vez son distintas. Así que se lo propuse, ella aceptó y nos lanzamos.

Hannah: Sí, cuando Lyn empezó a enseñarme temas, yo estaba en mitad de una gira y sacando un disco. Me pareció superfresco pensar en algo que fuera más allá de mí misma y de mi propio trabajo. Componer juntas fue algo supernatural y divertido.

 

Aunque veníais de mundos y ritmos de trabajo distintos, al juntaros habéis conseguido un sonido muy cálido e intuitivo. Cuando empezasteis a dar forma a 'So Faint', ¿teníais claro desde el primer día hacia dónde queríais llevar el proyecto o fue surgiendo de forma natural al cruzar vuestras influencias?

Lyn: Surgió de manera natural. Ya sabíamos que nuestros gustos encajaban y conocíamos de sobra el estilo y la forma de componer de la otra. El sonido del proyecto fue saliendo solo, de forma muy fluida; además trabajamos con el productor Sean Sroka, que entendió perfectamente lo que buscábamos. Queríamos darle todo el protagonismo a la composición, sin una producción recargada ni innecesaria, solo lo justo para vestir la canción. Me gusta que digas que es intuitivo, ¡creo que le da de lleno!

Un detalle clave de este trabajo es que se hizo a caballo entre Belleville y Vancouver, compartiendo maquetas y notas de voz a la distancia. ¿Cómo es eso de desmontar y rehacer las ideas de la otra con una pantalla de por medio hasta sentirlas completamente vuestras y compartidas?

Lyn: Para mí fue un proceso precioso. Como nos conocemos desde hace tanto tiempo, entre nosotras ya había un respeto y una confianza enormes. Me encantó ver mis temas pasados por el filtro de Hannah: sabe perfectamente cómo rematar las cosas y hacerlas más accesibles sin desvirtuar mis ideas. ¡Fue un aprendizaje increíble! Y, por su parte, Hannah recibía con los brazos abiertos cualquier comentario que le hiciera sobre sus canciones. El resultado es lo que se escucha en el disco; creo que refleja muy bien lo que aporta cada una sin renunciar a nuestra propia identidad.

Hannah: Totalmente de acuerdo. A mí a menudo me gusta tener mi propio espacio a la hora de componer con otra gente. Tiendo a darle muchas vueltas a las letras y a la estructura, y a veces me cuesta más resolver esas cosas sobre la marcha. Depende mucho del momento, pero en este caso agradecí tener esa cierta distancia entre las dos.

"Queríamos darle todo el protagonismo a la composición, sin una producción recargada ni innecesaria."

En ese intercambio de notas de voz de una punta a otra del país, ¿hubo alguna canción que saliera casi por accidente a partir de un fragmento de audio o un tarareo improvisado?

Lyn: 'Chain Chain Chain'. Compuse las estrofas de este tema, solo un puñado de estrofas, del tirón en una hora. ¡Pero no había manera de encontrar un estribillo! Le mandé a Hannah una nota de voz con lo que tenía y, dos días después, me devolvió la canción terminada. Me flipó en cuanto la escuché.

Hannah: Da gusto cuando componer a medias sale de forma tan fácil y natural. Cuando Lyn me mandó el material por primera vez, vi de forma intuitiva hacia dónde tenía que ir. Le sugerí unos cambios de acordes para convertir una de las estrofas en estribillo y transformé otra sección en un puente. Lyn ya tenía en mente el título "Chain Chain Chain", y de ahí salió la idea para el cierre. Me pareció curioso que el título repitiera la palabra chain tres veces y pensé: "Mmm, a ver si puedo hacer algo chulo con esa repetición al final". Además, conecté mucho con la letra y pude volcar mi propia perspectiva e intención en ella. Recuerdo que escribí otra estrofa volando y, cuando se la mandé a Lyn, me dijo: "Tal cual, mola un montón".

Escuchando el disco queda claro que os sabéis las reglas del pop al dedillo, pero también jugáis a romperlas metiendo cambios de ritmo y giros inesperados. ¿Cómo se trabaja ese límite entre mantener una canción pegadiza y no caer en estructuras predecibles?

Lyn: Creo que eso es fruto de trabajar las dos juntas. Yo siempre he tenido tendencia a escribir temas poco convencionales, mientras que Hannah aporta un sentido muy claro de lo que necesita una canción para estar redonda; y no hablo de compases o de la estructura en sí, porque en ese sentido ella es superabierta y experimental, sino de sensaciones. La pregunta casi siempre era: "¿Esta parte engancha? ¿Es necesaria? ¿Mantiene el pulso de todo el tema?".

 

La mezcla del álbum logra un equilibrio muy especial entre nitidez y un sonido orgánico, muy cercano a la escena indie actual. ¿Qué sensaciones o texturas sonoras buscabais transmitir a quien escuche el disco por primera vez?

Lyn: Sin duda, queríamos que atrapara a quien lo escucha. Que fuera algo cálido y accesible, pero al mismo tiempo interesante y diferente. Queríamos que sonara exactamente a como suena el grupo en directo, una representación tal cual, sin rodeos.

Hannah: Nos lo curramos mucho para que la composición brillara y el tema hablara por sí solo. Todo giraba en torno a las voces y a conseguir que las letras se escucharan y se sintieran de verdad. Planteamos la producción con esa idea en mente. Me encanta la sencillez en la producción... no recargar las cosas, pero conseguir aun así un sonido con cuerpo. Me chifla cuando la música encuentra ese punto medio en el que todo respira, pero no sientes que falte nada.

Algunas canciones abordan con mucha lucidez el lado más cotidiano, e incluso absurdo, de las situaciones difíciles, como el papeleo tras una pérdida o las expectativas de la vida adulta. ¿Es liberador o más bien impone exponer aspectos tan íntimos e incómodos en las letras?

Lyn: Componer es una de las formas principales que tengo de procesar lo que me va pasando en la vida. Me encanta el reto de buscar el punto interesante a las experiencias del día a día.

Hannah: ¡Amén! La música siempre ha sido una vía de escape para mí. No siempre lo hago, pero ponerme a escribir cuando no me siento bien me ayuda muchísimo a cambiar el chip y desahogarme. Cuando me inspira la música de otros, no suelo ponerme a pensar en lo que estaría pasando el artista al escribirla; la conecto con mis propias vivencias y con lo que me hace sentir. Intento enfocar las canciones de la misma manera, dejando margen para que la gente conecte con la música desde sus propias historias y lecturas.

"Escribir sobre estar en una encrucijada es una experiencia bastante universal y triste."

Siento que vuestra música transmite muy bien esa sensación de hacerse mayor, donde conviven momentos de estabilidad con pérdidas o dudas constantes. ¿Creéis que una parte importante de este trabajo es ese tipo de madurez, el aceptar las contradicciones de la vida en lugar de buscar respuestas definitivas?

Lyn: ¡Sí! Creo que las letras del disco reflejan bastante bien tanto mi forma de ver las cosas como la de Hannah: hay un estira y afloja constante entre la certeza y la duda a lo largo de todo el álbum. ¡Pero estamos aprendiendo a convivir con ello de buen rollo! Incluso cuando es una mierda.

En 'Chain Chain Chain' ahondáis en lo complejo que es decidir quedarse en una relación por compromiso, historia compartida y lealtad, aun sabiendo que el amor por sí solo no basta. ¿Qué significó en lo creativo traducir a una canción un sentimiento tan denso como es el estar en una encrucijada?

Lyn: En lo que respecta a la letra, 'Chain Chain Chain' fue un trabajo totalmente a medias entre Hannah y yo. Yo escribí algunas estrofas, ella cogió lo que le mandé y remató el tema. No hablamos de qué iba la letra, pero me devolvió unas estrofas que encajaban exactamente con la temática de lo que yo estaba escribiendo. Así que imagino que es una experiencia bastante universal y que, en el caso de esta canción, resulta bastante triste.

Cuando dos personas que componen sus propios temas deciden hacer un disco mano a mano, ¿cómo se decide quién canta cada línea o cómo os repartís los papeles sobre el escenario?

Lyn: Por lo general, creo que la voz principal la llevaba quien había tomado la iniciativa al escribir el tema, y viceversa. Con alguna excepción. A mí me flipa cómo suenan las voces cuando cantamos al unísono.

Las armonías vocales son uno de los pilares más claros y emotivos de 'So Faint'. Con dos voces solistas con tanto peso, ¿cómo trabajasteis para que empastaran de forma que ninguna eclipsara a la otra?

Lyn: En ese aspecto del disco me dejé llevar totalmente por Hannah. Tiene un talento y una visión para las armonías de los que yo carezco por completo. Y no exagero, fue todo mérito suyo. A mí se me da de pena.

Hannah: ¡Esa fue una de las cosas que más me atrajo de este proyecto! Me sale de forma natural escuchar armonías en las voces todo el tiempo. Me chifla cantar encima de la música y buscar esas capas extra, y creo que hay un verdadero arte en saber empastar las voces. Cuando encajan, el impacto es enorme. Cuando Lyn y yo empezamos a trabajar a distancia, ella me mandaba ideas y yo escuchaba al instante distintas partes y armonías. Y me pasó lo mismo cuando le enviaba cosas yo a ella. Compuse partes pensadas específicamente para ella porque me encanta cómo empastan nuestras voces.

"Es genial pensar que alguien pueda verse reflejado en una canción que hemos escrito"

Este trabajo sirve además como carta de presentación de Beetle Bomb Records, el nuevo sello que ha fundado Hannah. Lanzar vuestra propia música a través de una plataforma autogestionada, ¿surge de una necesidad de control creativo o de la búsqueda de un camino más cercano y personal?

Hannah: Con los años he ido acumulando mucha experiencia sacando discos, manejando distintas estrategias de marketing y editando música con sellos. En el panorama musical actual, casi todo el peso recae sobre el artista, desde crear la música hasta promocionarla y moverla. Llevaba tiempo dándole vueltas a cómo sería crear un equipo con gente cercana de mi confianza para lanzar un disco al mundo de forma independiente, pero manteniendo la propiedad sobre el proceso y la propia música. Con 'So Faint' sentimos que era el momento perfecto para tirarnos a la piscina y, con suerte, es algo que podré ir haciendo crecer de cara a futuros lanzamientos.

Habéis mencionado la idea de que la música puede acompañar momentos de viaje, trayectos en coche o escuchas nocturnas. ¿Qué tipo de relación o conexión os gustaría construir con quienes llegan a vuestras canciones desde sus propios espacios e historias personales?

Lyn: Me encanta la idea de que cualquiera se sienta identificado con los temas. Me parece superguay pensar que alguien pueda verse reflejado en una canción que hemos escrito.

Hannah: Que alguien se lleve la canción a su terreno personal sienta genial, y saber que les ayuda a pasar por algo significa muchísimo. ¡O simplemente conseguir que su día sea un 10% mejor!

 

En todas nuestras entrevistas nos gusta que los artistas dejen una pregunta para el siguiente grupo al que entrevistemos. ¿Cuál es la vuestra?

Lyn: ¿Sois más de campo o de ciudad?

Hannah: ¿Por qué vivís donde vivís?

En esta misma línea, tengo una para vosotras de parte de Death Valley Girls: Si pudierais elegir a cualquier músico o grupo de cualquier época para que hiciera una versión de uno de vuestros discos, ¿quién sería y por qué?

Lyn: Jimi Hendrix, porque es el ídolo de toda la vida de mi padre, ¡así que alucinaría en colores! Y el trabajo de guitarra sería una pasada.

Hannah: ¡Yo diría que Meat Loaf! Mi madre es superfan de su música, así que estaría gracioso ver qué harían los favoritos de nuestros padres.

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.