Cine y series

El Sindicato

Julian Farino

2024



Por -

En el vasto océano del entretenimiento digital, donde las corrientes de contenido fluyen incesantemente, surgen de vez en cuando olas que prometen elevarnos sobre la monotonía cotidiana. 'El Sindicato' se presenta como una de esas olas, invitándonos a surfear sobre sus crestas de acción y espionaje. Sin embargo, al adentrarnos en sus aguas, descubrimos que la profundidad que sugiere su superficie es más bien un espejismo, y que bajo ella se esconde un fondo tan familiar como poco sorprendente.

Julian Farino, director con amplia experiencia en el mundo de las series televisivas, se embarca en esta producción de Netflix con la aparente intención de ofrecer un thriller de espionaje que combine acción trepidante con toques de comedia. El resultado es un producto que, si bien cumple con los requisitos básicos del género, rara vez logra elevarse por encima de lo previsible.

La premisa de 'El Sindicato' gira en torno a Mike McKenna, interpretado por Mark Wahlberg, un obrero de construcción de Nueva Jersey cuya vida da un giro inesperado cuando su ex novia de la secundaria, Roxanne Hall (Halle Berry), reaparece para reclutarlo en una organización secreta de espionaje. Esta agencia, conocida como El Sindicato, se distingue por estar compuesta por trabajadores de cuello azul, bajo la premisa de que su experiencia en el mundo real los hace más efectivos que los agentes tradicionales.

La idea de un grupo de espías provenientes de entornos obreros podría haber sido una oportunidad para explorar temas interesantes sobre clase social, habilidades prácticas versus formación académica, y la naturaleza del heroísmo cotidiano. Sin embargo, el guion de Joe Barton y David Guggenheim apenas rasca la superficie de estas posibilidades, optando por seguir un camino más convencional y predecible.

Wahlberg encarna a Mike con su habitual mezcla de carisma rudo y vulnerabilidad, pero el personaje nunca trasciende realmente el arquetipo del 'tipo común' arrojado a circunstancias extraordinarias. Su transformación de obrero a agente secreto se presenta de manera apresurada y poco convincente, socavando la credibilidad de la premisa central del film.

Por su parte, Halle Berry aporta su presencia carismática como Roxanne, pero su personaje también sufre de una falta de profundidad. La química entre los dos protagonistas, aunque palpable, no logra elevar la trama más allá de los clichés románticos habituales en este tipo de producciones.

El reparto de apoyo, encabezado por el siempre confiable J.K. Simmons como el líder de El Sindicato, hace lo que puede con roles que a menudo se sienten unidimensionales. La diversidad del elenco es encomiable, pero lamentablemente no se traduce en personajes verdaderamente memorables o bien desarrollados.

En cuanto a la acción, Farino demuestra competencia en la dirección de secuencias de persecuciones y tiroteos, pero rara vez logra infundirles una energía o estilo distintivos. Las locaciones europeas, que incluyen Trieste, Londres y la península croata de Istria, proporcionan un telón de fondo atractivo, pero no se aprovechan plenamente para crear un sentido de lugar genuino o para añadir capas a la narrativa.

El ritmo de la película es ágil, lo cual es quizás su mayor virtud. Farino mantiene las cosas en movimiento, saltando de una escena de acción a otra con eficiencia. Sin embargo, esta velocidad a menudo viene a costa de un desarrollo más profundo de los personajes y las situaciones.

El guion intenta incorporar elementos de comedia, pero el humor rara vez supera el nivel de bromas obvias o situaciones predecibles. Los diálogos, en particular, carecen de la chispa y la inteligencia que podrían haber elevado el material.

Temáticamente, 'El Sindicato' toca superficialmente ideas sobre la identidad, la lealtad y el valor de la experiencia práctica frente al entrenamiento formal. Sin embargo, estas ideas nunca se exploran con la profundidad necesaria para resonar verdaderamente con el espectador.

La trama, que gira en torno a la recuperación de información clasificada y la búsqueda de un traidor dentro de la organización, sigue fórmulas bien establecidas en el género de espionaje. Si bien hay algunos giros en el camino, la mayoría de ellos resultan predecibles para cualquier espectador familiarizado con este tipo de narrativas.

Técnicamente, la película es competente. La fotografía de Alan Stewart captura adecuadamente tanto los escenarios urbanos como los paisajes más exóticos, aunque rara vez se aventura más allá de lo convencional. La música de Rupert Gregson-Williams cumple su función de acompañar la acción, pero no deja una impresión duradera.

En última instancia, 'El Sindicato' se siente como un producto diseñado para satisfacer un algoritmo más que para desafiar o sorprender al espectador. Es una película que cumple con las expectativas mínimas de su género, pero rara vez aspira a superarlas.

La decisión de Netflix de invertir en este tipo de producciones es comprensible desde un punto de vista comercial. Ofrece entretenimiento fácilmente consumible, con estrellas reconocibles y una premisa atractiva en la superficie. Sin embargo, para los espectadores que buscan algo más que un pasatiempo fugaz, 'El Sindicato' puede resultar una experiencia poco satisfactoria.

En conclusión, 'El Sindicato' es un ejercicio de cine de acción y espionaje que se conforma con ser simplemente adecuado. No ofende, pero tampoco inspira. Es el tipo de película que se ve y se olvida rápidamente, perdiéndose en el mar de contenido que inunda las plataformas de streaming. Para aquellos que busquen un entretenimiento ligero y sin pretensiones, puede cumplir su función. Sin embargo, para quienes esperan una narrativa más rica, personajes más desarrollados o una exploración más profunda de sus premisas, 'El Sindicato' probablemente dejará mucho que desear.

En un panorama cinematográfico que cada vez demanda más originalidad y profundidad, incluso en sus propuestas más comerciales, 'El Sindicato' se presenta como un recordatorio de que aún queda mucho camino por recorrer en la evolución del cine de acción y espionaje. Es una oportunidad perdida de crear algo verdaderamente memorable con los recursos y el talento disponibles, conformándose con ser un producto más en la línea de montaje del entretenimiento en streaming.

MindiesCine

Buscando acercarte todo lo que ocurre en las salas de cine y el panorama televisivo.

Deja una respuesta