2019 se despide entre regresos ilustres como el de Nick Cave y una nueva ola pop dominada por fenómenos tan distintos como Lizzo o Billie Eilish. En medio de todo ese ruido, esta selección se fija tanto en trabajos gigantescos como en discos más discretos, intentando escapar de la inercia de las listas masivas y poniendo el foco en propuestas que aportan algo propio al panorama internacional.
Esta primera parte del listado recoge del puesto 50 al 26: un recorrido por debuts prometedores, giros estilísticos inesperados, confirmaciones de grandes carreras y despedidas dolorosas. Un mapa parcial de cómo ha sonado el año fuera de nuestras fronteras.
50 Nilüfer Yanya
Miss Universe · ATO Records
Debut lleno de aristas donde el pop rock se mezcla con garage, R&B y guiños latinos para dibujar un universo propio y sin complejos. Yanya encarna una nueva generación cosmopolita que concibe la música pop como un espacio sin fronteras estilísticas, alternando dureza y seducción con una naturalidad pasmosa.
49 Kim Gordon
No Home Record · Matador
Primer álbum en solitario que reubica su ADN noise en un contexto actual, con bases rítmicas abruptas, estructuras fragmentadas y un enfoque casi industrial. Gordon no rebaja ni un ápice su fiereza: habla desde la rabia y la vulnerabilidad, mientras la producción distorsiona el paisaje para subrayar esa incomodidad.
48 Foals
Everything Not Saved Will Be Lost – Part 2 · Warner
Segundo capítulo del díptico, enfocado casi por completo a la épica guitarrera que ya asomaba en What Went Down. Guitarras altivas, crescendos preparados para estadios y estribillos coreables consolidan a Foals como banda de gran formato, sin necesidad de reinventarse pero afinando una fórmula que aquí suena más directa y resolutiva.
47 Ezra Furman
Twelve Nudes · Bella Union
Furman recupera su vena más punk y urgente, con canciones breves, crudas y políticamente afiladas. La voz, entre rota y a punto de gritar, empuja unas letras centradas en la rabia social y la realidad queer, demostrando que su discurso gana fuerza cuando se apoya en una sonoridad tan despojada y frontal.
46 King Gizzard & The Lizard Wizard
Infest the Rats' Nest · Flightless Records
Uno de sus discos más extremos: aquí el grupo se lanza de lleno al metal, endureciendo riffs, bases y voces hasta rozar el thrash. Las melodías quedan relegadas a un segundo plano en favor de una energía abrasiva pensada para el pogo salvaje, demostrando que su hiperactividad también puede traducirse en violencia controlada.
45 FIDLAR
Almost Free · Mom + Pop
Adiós al garage punk desmadrado de los inicios, hola a un rock más grueso, rítmico y juguetón. El grupo amplia paleta con vientos y guiños a Nueva Orleans, gana espectacularidad y pierde algo de urgencia juvenil, apostando por jams y grooves marcados que reflejan bien el momento de transición de muchas bandas de guitarras.
44 Metronomy
Metronomy Forever · Because
Disco largo, variado y sorprendentemente cálido en el que Joe Mount prefiere explorar texturas e ideas que pulir singles perfectos. Funk, pop sintético y piezas más ambientales se alternan en un conjunto que privilegia el encanto y la cercanía, con momentos tan pegadizos como “Salted Caramel Ice Cream” colándose casi sin esfuerzo en la cabeza.
43 Lana Del Rey
Norman Fucking Rockwell! · Polydor
Cuando muchos daban por amortizada su fórmula, Lana entrega uno de sus trabajos más sólidos, mirando a la tradición de la canción estadounidense de los cincuenta y sesenta sin caer en el puro pastiche. Menos dramatismo histriónico y más perspectiva vital: el romanticismo sigue ahí, pero filtrado por la experiencia y una sobriedad que da nuevo sentido a su personaje.
42 Cage The Elephant
Social Cues · RCA Records
El grupo ajusta su fórmula explosiva, manteniendo la inmediatez pero añadiendo sombras y mayor cuidado en los pasajes instrumentales. Entre canciones altivas y medios tiempos emocionales, reafirman su condición de banda de contrastes: capaces de firmar himnos para grandes escenarios y, al mismo tiempo, baladas que se cuelan en los momentos más vulnerables.
41 Sticky Fingers
Yours To Keep · Sureshaker
La banda australiana suaviza algo la pegada inicial para centrarse en melodías combativas pero más meditadas, con letras marcadas por la melancolía y la revisión del pasado. Su particular mezcla de rock, ecos reggae y cierto poso rapero sigue siendo inconfundible, y reafirma su condición de rara avis dentro del rock oceánico.
40 Martha
Love Keeps Kicking · Big Scary Monsters
El grupo entrega su colección más redonda: once canciones de punk pop luminoso, con riffs dulces, estribillos combativos y ese espíritu de sello Fortuna Pop! muy presente. Entre euforia y reflexión, logran que ambas caras convivan sin chocar, demostrando un control notable del equilibrio entre energía y emoción.
39 Hovvdy
Heavy Lifter · Double Double Whammy
El dúo refina su mezcla de bedroom pop, slowcore delicado y emo apagado, apostando por canciones aún más desnudas y claras. Desaparece buena parte de la bruma para dejar al frente melodías cálidas y letras que convierten la soledad en algo casi reconfortante, sin grandes giros estilísticos pero con una seguridad nueva.
38 Bill Callahan
Shepherd in a Sheepskin Vest · Drag City
Veinte canciones para un regreso pausado y magnético, donde su voz serena y grave guía historias cotidianas que se vuelven épicas en miniatura. Callahan sigue explorando la canción americana con arreglos sobrios, imágenes ligadas a la naturaleza y un romanticismo extraño que lo confirma como uno de los grandes narradores del presente.
37 CHAI
PUNK · Heavenly Records
El cuarteto japonés dinamita las fronteras entre J-pop edulcorado y punk ruidoso, mezclando ritmos hiperactivos, coros pegajosos y una actitud abiertamente combativa. Canciones como “I’m Me” se convierten en himnos de autoafirmación, mientras la banda equilibra ingenuidad aparente y cuchilladas sonoras sin perder el buen humor.
36 The Chemical Brothers
No Geography · Universal
El dúo demuestra que su mejor versión sigue estando en el estudio: un álbum concebido casi como un DJ set, donde referencias al EDM, el rave clásico y el funk se van encadenando con fluidez. Picos de intensidad y transiciones bien pensadas, como “Gravity Drops”, confirman su habilidad para agitar masas sin sonar desfasados.
35 Alice Phoebe Lou
Paper Castles · Motor Entertainment
La sudafricana consolida un estilo muy propio, a medio camino entre el folk-pop y el jazz, con canciones que parecen calmadas pero esconden un nervio interno. En Paper Castles su voz gana confianza y elasticidad, permitiéndole abarcar un rango mayor de emociones sin abandonar la serenidad que define su sonido.
34 The New Pornographers
In the Morse Code of Brake Lights · Concord Records
El colectivo canadiense sigue en una segunda juventud creativa, con un disco de rock ligero pero musculado, repleto de giros melódicos inmediatos. La instrumentación abundante está repartida con cuidado, sin que nada se imponga sobre el resto, y vuelve a situarlos como referencia para cualquiera que crea todavía en el poder del arreglo pop detallista.
33 Rex Orange County
Pony · Sony
Tercer LP que amplía su paleta con cuerdas, vientos y una producción más ambiciosa, sin perder el encanto casero. Pop soleado con alma R&B en el que aborda la resaca de la postadolescencia, alternando autocrítica, vulnerabilidad y luminosidad en cortes tan redondos como “10/10”.
32 Frankie Cosmos
Close It Quietly · Sub Pop
Greta Kline vuelve a desplegar su talento para encapsular escenas cotidianas en canciones brevísimas. Veinte cortes que mantienen la inocencia punzante de sus inicios, pero con un mundo interior más luminoso y en movimiento constante, consolidándola como una de las grandes miniaturistas del indie actual.
31 Jessica Pratt
Quiet Signs · City Slang
Su disco más logrado hasta la fecha: folk minimalista y lo-fi, donde cada arpegio y cada susurro crean una atmósfera remota y calmante. Pratt reduce aún más los adornos para que su timbre, enigmático y a la vez cálido, sea el centro, explorando el amor sombrío y la soledad asumida como estado natural.
30 Girlpool
What Chaos Is Imaginary · Anti-
El dúo profundiza en su vertiente noise y atmosférica, con canciones que parecen abrigar y golpear a la vez. La nueva configuración vocal refuerza el juego de contrastes entre Avery Tucker y Harmony Tividad, mientras las letras exploran incertidumbres vitales y emociones espinosas con una honestidad desconcertante.
29 (Sandy) Alex G
House of Sugar · Domino
Un paso más en su particular universo: parte de su sensibilidad de bedroom pop, pero se lanza a terrenos difusos donde las voces tratadas y bases pregrabadas se mezclan con instrumentos orgánicos. El resultado es un álbum lleno de contrastes que, pese a su dispersión aparente, mantiene una coherencia subterránea muy propia.
28 Kevin Morby
Oh My God · Dead Oceans
Morby aparca la guitarra más rock para abrazar un formato más amplio, con pianos, coros y arreglos que apuntan a lo espiritual sin caer en lo solemne. Su voz y sus letras, cada vez más de clásico contemporáneo, buscan nuevas formas de hablar de fe, amor y obsesiones personales con una intensidad muy controlada.
27 PUP
Morbid Stuff · Rise Records
Los canadienses canalizan de nuevo su punk rock anfetamínico en un conjunto algo menos agónico que su predecesor pero igual de contundente. Canciones más elaboradas, estribillos casi recitados y un sentido del humor sombrío convierten a PUP en la gran banda generacional del género, capaz de sonar devastada y divertidísima a la vez.
26 Purple Mountains
Purple Mountains · Drag City
La vuelta de David Berman acabó siendo su despedida definitiva. Fiel a su tono entre lo ácido y lo devastador, el disco recoge historias de fracasos, desgaste vital y un humor negrísimo que hoy suena profético en canciones como “All My Happiness Is Gone”. Queda como testamento doloroso, pero también como recordatorio de su enorme talento para hacer belleza de la desgracia.
