Entrevistamos a

Polseguera

"Vida Grisa es un disco que trata de la pérdida de relaciones y de cómo la realidad se nos escapa de las manos, nos aplasta y sigue su curso. "

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Tomeu Mulet ha decidido darle un giro a Polseguera, publicando un primer LP titulado Vida Grisa donde deja más de lado los sonidos post punk para adentrarse en una concepción más cercana a la dark wave más contundente. De esta forma nos entrega uno de esos trabajos donde el paso del tiempo juega un papel importante, haciéndonos sentir su poder a la hora de actuar en el presente. Integrando un mayor aparataje sintético que en EP debut Sa Mata Escrita, resulta de lo más emocionante zambullirse de lleno en estampas distantes donde una sensación de frío parece recubrirlo todo. Todo ello llega al mismo tiempo rodeado de unas letras de lo más poéticas con las que poner una vez más en valor una forma de escribir muy asociada a la necesidad de desprenderse de cualquier atisbo nostálgico. Aprovechando lo reciente de este lanzamiento publicado a través de Bubota, entrevistamos a Tomeu.

Introduciéndonos de lleno en las letras de este Vida Grisa podemos encontrarnos con estampas bastante marchitas y que evocan casi de inmediato a recuerdos pasados totalmente irrepetibles. ¿Consideras que este trabajo guarda en cierta medida relación con la forma de saber convivir con los recuerdos?

Nunca lo había planteado de esta forma y me parece muy interesante que lo veas así. Vida Grisa es un disco que trata de la pérdida de relaciones y de cómo la realidad se nos escapa de las manos, nos aplasta y sigue su curso.

Durante la fase inicial de composición, estuve leyendo a H.P. Lovecraft y me interesó mucho su visión cosmicista de la realidad, de cómo muchas de las cosas horribles que nos pasan y no podemos controlar, simplemente son recordatorios de que, para el resto del universo, somos indiferentes.

 

También considero que en letras como las de por ejemplo la inicial ‘Música y Lletra’ o ‘Dins la Boira’ hay mucho de poético, despertando al mismo tiempo sentimientos de lo más potentes. ¿Crees que tus composiciones muestran un nexo de unión con técnicas propiamente propias de las composiciones poéticas?

Desde que empecé a escribir letras con Beach Beach que me gusta leer poesía. Siempre he considerado que, de la misma manera que con la música uno tiene sus influencias, para las letras es interesante tenerlas también. Creo que es importante tener algo que decir y decirlo con un cierto sentido estético. Aunque al final puedan salir letras que sean ejercicios con un significado o muy concreto, o muy abstracto o directamente una cacofonía, creo que es divertido tener cierto control sobre este aspecto, porque ayuda mucho a cerrar la propuesta.

Parece que el título del propio trabajo hace referencia a una cierta monotonía y tristeza implícita en el día a día. ¿Cómo surgió este concepto para titular el trabajo y en cierta medida guiar su contenido?

El proceso de composición y grabación estuvo muy marcado por mi situación personal, que experimentó cambios profundos: el grupo con el que había estado tocando desde 2006 (Beach Beach) bajó mucho su actividad y Polseguera, mi apuesta por seguir tocando y aprovechar para probar cosas nuevas, fue desintegrando poco a poco su formación en una mezcla de fricciones internas y apatía general, hasta el punto que me quedé solo y sin ningún tipo de apoyo. Además, salí muy tocado de una ruptura sentimental y empecé a tener que compaginar dos trabajos diferentes para mantenerme, con la presión que esto supone. Todo esto provocó que entrara en una rutina que me hacía añorar la adrenalina de antes. En definitiva, el proceso de tener que admitir que había cerrado una etapa, y que empezaba otra forzadamente más pausada fue muy doloroso.

"Siempre he considerado que, de la misma manera que con la música uno tiene sus influencias, para las letras es interesante tenerlas también. "

Algo que también transmiten estos temas en todo momento en una sensación de frialdad y oscuridad en cuanto a los sentimientos descritos. ¿A la hora de componer te dejas llevar mucho por las sensaciones que quieres que evoquen los temas?

Me considero una persona muy sentimental pero es que, cuando empecé a producir las canciones, estaba en un momento tan bajo de autoestima que no me salía hacer las cosas de otra forma.

El componente visual que sugieren los temas también es algo que considero bastante destacado a lo largo del trabajo como bien se puede reflejar en temas como ‘Dins la Boira’ con “I enfilares la costa Igual que un totterreny. Se perd per dins la boira”. ¿Crees que tus composiciones también se caracterizan por poseer un fuerte componente visual?

Me gano la vida como diseñador gráfico y estoy acostumbrado a pensar en imágenes. Hay algo de deformación profesional, ahí. También es verdad, y volviendo al tema de la poesía, que los autores que me han influenciado más al escribir las letras (Blai Bonet, Pons Alorda, Andreu Vidal…), tienen un estilo muy visual.

 

Aunque en un primer momento las letras del disco puedan parecer bastante introspectivas, también hay momentos donde se mezclan sentimientos que involucran a otras personas como es el caso de Estátues y “Cada pic que te despertes i me claves les pupil·les és com viure una tragedia. Generant expectatives”. ¿Consideras que este disco también tiene mucho de plasmar momentos no tan agradables en las relaciones humanas?

Totalmente. El disco está muy marcado por las divergencias en las relaciones personales, como te he contado antes. Es curioso porque, antes de hacer Vida Grisa, siempre decía que hacía música para no sentirme solo y que nunca, bajo ningún pretexto, haría música desde el rencor… y al final he sido capaz de producir un disco sin ayuda de absolutamente nadie, con el rencor y la tristeza como la chispa y la gasolina para sacarlo adelante.

El cambio de banda también sin lugar a dudas también es un hecho muy destacado dentro de este nuevo trabajo. ¿La forma de trabajar los temas ha cambiado mucho respecto a cómo surgió tu EP debut?

La manera de componer ha cambiado radicalmente en este disco. Pasé de trabajar las canciones en el local con dos personas más e ir construyéndolas poco a poco entre los tres, a ir grabando ideas solo en casa. El cambio en el flujo de trabajo te cambia también la perspectiva, sobretodo porque todas y cada una de las decisiones las tiene que hacer uno mismo.

También ha influido mucho el no estar en un estudio, cosa que me ha dado la oportunidad de experimentar todo el tiempo que quisiera con herramientas que hasta ahora veía, pero no tocaba. Supongo que el hecho de que no hubiera nadie mirando me ha ayudado a perder el miedo.

"Al final he sido capaz de producir un disco sin ayuda de absolutamente nadie, con el rencor y la tristeza como la chispa y la gasolina para sacarlo adelante."

En cuanto a las coordenadas estilísticas de este trabajo, parece que has girado desde los matices post punk del EP debut hacia un cierto apartado casi relacionado con la dark wave en algunos puntos del disco. ¿Consideras que vas persiguiendo una identidad musical más definida o simplemente vas probando nuevos sonidos?

Me gusta que cada grupo de canciones que saco sea lo menos disperso posible. A nivel de estética de sonido, me planteé Vida Grisa casi como un ejercicio de estilo de un abanico muy concreto de recursos.

Lo divertido fue que sabía más o menos donde quería llegar, pero no sabía como. Esto dio pie a investigar y a tener que inventar soluciones que tal vez no sean las más ortodoxas, pero que son las que le dan un carácter específico al sonido.

A lo largo de tu vida hasta formado parte de proyectos de lo más diversos entre sí como Kana Kapila o Beach Beach. ¿Consideras que en esta aventura en solitario cada uno de estos proyectos te ha aportado algo diferente o ves Polseguera como algo totalmente rupturista a todo lo que has hecho hasta ahora?

Creo que cada grupo con el que toca uno, suma. Siempre acabo discutiendo con la gente que defiende eso de “un músico, un grupo”, si disfrutas tocando, es muy difícil mantenerte fiel, y creo que no es malo.

En mi caso, Beach Beach ha sido mi escuela: he tenido la suerte de que músicos de un nivel altísimo hayan querido compartir unos años importantes de su vida conmigo, e intento absorber cada segundo cuando estoy con ellos, tanto en el local de ensayo, como en directo o grabando. De Kana Kapila, aprendí el valor de un proyecto íntegro, la importancia de cantar en tu idioma y el papel del bajo en un grupo donde el ritmo, y no las guitarras, son lo más importante. Con Der Ventilator, empecé a dar rienda suelta a mi faceta no tan luminosa y a experimentar con diferentes sonoridades (llegando a niveles bastante extremos). Y últimamente, tocando para Sergi Egea he aprendido a ser una especie de “músico de sesión” y disfruto creando texturas con la guitarra.

Polseguera no es rupturista, simplemente responde a un rango de influencias que no caben en ninguno de los otros proyectos en activo en los que participo. Además, viendo el rumbo que ha tomado (de ser un grupo en el sentido clásico de la palabra, a ser una suerte de “proyecto personal”), es un campo de pruebas fantástico para probar tranquilamente todo lo que me apetezca sin molestar a nadie.

"Desgraciadamente, hoy en día, lo pequeño se ha vuelto a devaluar de tal manera que muchos de nosotros hemos regresado a la marginalidad. "

Esta misma semana hemos conocido el adiós de Famèlic Records, un sello clave dentro del panorama underground catalán. ¿Crees que el vacío que deja este sello es importante o sientes que los sonidos que representaban han ido perdiendo fuelle?

Empecemos por el final: no creo que los grupos de su roster hayan perdido fuelle. Pienso, por ejemplo, en grupos como Da Souza o Germà Aire: lejos de perder fuerza, su progresión sigue siendo ascendente y de cada vez atraen más público. Los primeros tocaron en uno de los escenarios principales de las fiestas de La Mercè de Barcelona este año, por ejemplo.

Que un sello como Famèlic desaparezca deja un vacío importante, claro. Estos sellos, a parte de que su catálogo se basa en términos cualitativos y no económicos, ponen en valor, por encima de todo, una manera muy determinada de hacer las cosas. Desgraciadamente, hoy en día, lo pequeño se ha vuelto a devaluar de tal manera que muchos de nosotros hemos regresado a la marginalidad. Tos' pa dentro otra vez, que dice aquél… A lo mejor no tendríamos que haber salido nunca.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar, ¿cuál es la tuya?

¿Cuál es vuestra canción preferida de Antònia Font?

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de Jamie 4 President, dice así: ¿Cuál es la referencia más freak que os han hecho en cuanto a grupos que os parecéis?

La compañera de piso de un amigo mío, ha confundido varias veces el principio de “Música i lletra” con el principio de “Amante Bandido” de Miguel Bosé cuando mi amigo ha pinchado el disco en su casa.

Nunca había escuchado atentamente el hit de Bosé y la verdad es que tiene una producción inesperadamente Martin Hannett, que hizo que me pusiera el LP (Bandido, 1984) varias veces.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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