Entrevistamos a

Marta Movidas

"Al final, Os Castigaré no deja de ser una respuesta hacia gente irresponsable con sus emociones."

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Marta Movidas, también integrante de La Claridad, publicó hace escasas semanas Os Castigaré, su LP debut en solitario donde nos encontramos ante una de las obras más completas de la temporada. Encontrando en el hyper pop y los arreglos totalmente inesperados grandes atractivos sonoros, este disco parte de múltiples conceptos melódicos que se enrevesan entre sí para dar vida a unas composiciones que en todo momento capturan la atención de una forma férrea. Además, tampoco podemos pasar por alto toda la fascinación que genera tanto el contenido lírico como el título de los temas, abriendo la puerta en todo momento a una forma de ir diseccionando graves problemas que presentan las relaciones sociales y que tienden a pasar desapercibidos. Apelando tanto a una cara poética como a lo directo que resulta el poder desentrañar los rincones más oscuros de los comportamientos humanos, Marta es capaz de poner el foco en momentos íntimos que resultan compartidos de una forma muy visceral. En definitiva, un trabajo que resulta de lo más completo se mire por donde se mire. Aprovechando lo reciente de esta publicación, hemos tenido el placer de entrevistar a su autora.

Sin lugar a dudas el disco esconde una gran variedad de temas, saltando desde momentos más relacionados con el pop bailable hasta otros donde hay un espíritu mucho más barroco en la instrumentación. ¿En algún momento te preocupó la coherencia del disco y la relación que podrían guardar los temas entre sí?

La verdad es que sí. Cuando el disco comenzó a tener una forma más compacta, y más contando con dos productores distintos, pensé que quizás al final todo no tendría mucho sentido. Aun así, creo que al final siempre que las canciones sean hechas por la misma persona es sencillo encontrar una coherencia. Da igual como se haya articulado el arreglo, la producción, si más o menos guitarras… al final es una melodía sobre una base armónica, y en eso creo que cada persona tiene su forma de hacerlo. Al final todas las canciones las he hecho yo. Bueno, casi todas, hay una versión. Y a nivel temático todas hablan un poco de lo mismo que se resume en “estado civil: hasta el coño”, más o menos, así que a nivel lírico también hay cohesión, diría yo.

 

También llama la atención como los temas están cuidados hasta el detalle, apareciendo múltiples melodías totalmente inesperadas y así jugar con un gran efecto sorpresa. ¿Cuándo diseñas una canción en tu cabeza tiendes a pensar en las melodías como una montaña rusa llena de cambios o más bien todos los giros melódicos de estos temas surgieron después?

Siempre suelo concebirlas como un todo y luego voy desgranando las partes. Pero sí, más que dejar la cabeza volar a ver si sale algo bonito, suelo pensar “quiero que esta parte tenga este recurso, este cambio armónico, este detalle que a mi me evoca esto”. Luego a veces no sale, o sale otra cosa igual de chula pero que no es lo mismo, y lo termino dejando. A veces es un poco frustrante tenerlo todo tan estipulado, porque al final el desarrollo es más restrictivo, pero es divertidísimo igualmente.

En relación a la forma en la que dotas a los temas de arreglos tan sorpresivos. ¿Tuviste la sensación en algún momento de que quizás en algún tema te estabas pasando a la hora de añadirle cosas o es algo que no te planteaste en ningún momento?

Que va, eso me lo dijeron los demás. Cuando llegue al estudio Pablo me dijo “tía, sobran cosas”. Y, efectivamente, quitamos cosas. Es que algunas tenían infinidad de capas y bueno… ahora lo pienso y me hace gracia. Pero es que en la partitura se ve todo diferente, ¿sabes? Pasar de algo que se desarrolla en el espacio a algo que se desarrolla en el tiempo es raro. Yo pienso que va a sonar de una forma y al final suena de otra. Por eso no quería hacer esto sola, también está bien que te den consejos. De todos modos, sigo estando a favor del horror vacui y me da pánico el silencio. Ya lo decía John Cage, ¿no? Algo así como que el silencio absoluto no existe, así que sabiendo eso me parece una tontería buscarlo.

"A nivel temático todas hablan un poco de lo mismo que se resume en “estado civil: hasta el coño”, más o menos, así que a nivel lírico también hay cohesión"

Considero que el apartado de la producción en temas como la inicial ‘Por Favor, no difundas las fotos íntimas que te mando solo a ti’ también resulta muy importante para aportar esos momentos más espaciales incluidos en su parte más atmosférica. ¿Crees que todo lo que ha implicado la producción junto a Pablo y Mané ha sido un quebradero de cabeza importante en este disco para obtener el mejor resultado posible?

Ellos han trabajado un montón y seguro que en más de una ocasión se han rallado, pero creo que el quebradero de cabeza me lo he comido más yo en casa. Es verdad que al final yo juego más con la matemática y su papel creo que está más relacionado con la textura y quizás un poco con las dinámicas, pero todos los arreglos de las partes estaban trabajados de antes.

Deteniéndonos en el apartado lírico, resulta muy interesante como eres capaz de combinar una lírica muy directa y sin filtros con momentos mucho más poéticos y contemplativos. ¿Consideras que según la temática de los temas te inclinas por un lado o por otro a la hora de plasmar las letras?

No lo sé, nunca he pensado demasiado en las letras, creo. Hace poco me acordé de que de pequeña quería ser escritora. Escribía mazo cuentos y relatos de ficción y me lo pasaba genial. Leía muchísimo también. Me acuerdo de que mi madre una vez me “prohibió” leer porque pensó que podía llegar a ser preocupante. Cuando tenía 13 años me creía una persona supercool y superculta por haberme leído algún clásico y empecé a escribir de una forma súper rimbombante y metafórica que no entendía ni yo, y cuando me di cuenta de que eso no me gustaba paré de escribir hasta que compuse lo del disco. Sí que tengo claro que ahora me gusta expresarme de una forma directa e incluso explícita, porque lo que quiero es que la gente se entere sin situarme en un escalón superior, que es lo que pasa muchas veces con los discursos de corte académico, divulgativo o incluso artístico. Me da mucha pereza la gente que piensa que escribir bien es escribir rebuscado, como si utilizasen sus cultismos para hacerte sentir más tonto, o algo. Escribir bien es hacer que tu mensaje llegue al mayor número de gente posible, creo, así que quizás por eso cada vez me la sude más el lenguaje académico.

‘No entiendo los vínculos sexo-afectivos de la postmodernidad’ es una de las canciones más impactantes del disco debido a la forma en la que nos muestras escenas donde los mecanismos e imposiciones más crueles de la sociedad afloran. ¿Consideras que al componer esta canción buscaste poner el foco en todo lo que supone no cumplir con los cánones establecidos?

El problema, además del canon, es la importancia social del canon mismo. Ser guapa o ser delgada es importante porque la validez reside en el atractivo. Parece que gran parte de la concepción social que tenemos del otro proviene de la percepción de un sujeto sexualmente activo. Conoces a alguien por primera vez y terminas hablando de si te acuestas con fulanito o con menganito, o sea que gran parte de tu personalidad reside en tu sexualidad, más o menos. A mi me encanta que la gente se acueste con gente y obtenga placer porque eso siempre es bueno, pero me da mal rollo que sea algo tan importante en la definición del yo y del otro que genere miedos hacia vínculos sexo-afectivos más profundos. Si mi amiga de repente tiene pareja, una parte de la percepción que su círculo tiene de ella se evapora, se difumina, se tiene que redefinir. Obviamente da miedo y es difícil. Creo que el problema del canon es más bien lo que implica en sí mismo, como si tu personalidad dependiera de si follas o no.

A lo largo del disco también tratas en muchas ocasiones los vínculos emocionales y esa forma en la que la responsabilidad afectiva no se tiene en cuenta. Sin ir más lejos ‘El Alquimista de acero (fraternidad)’ parece que trata sobre algo del estilo. ¿Consideras que en la composición de los temas fue muy determinante para ti tener en mente experiencias sufridas relacionadas con esta falta de empatía y responsabilidad afectiva?

Claro, de algún modo, el disco es una especie de diario. El otro día uno de mis mejores amigos del mundo mundial me dijo algo así como “tía, ¿no te da miedo publicar el disco? En plan, se sabe de qué y de quién hablas en cada momento”. Yo le dije que eso era una tontería, y que esas cosas las sabía él porque al fin y al cabo a él si le cuento todo lo que me pasa, pero para el resto de las personas son arquetipos de situaciones cotidianas de amor y desamor. Al final, Os Castigaré no deja de ser una respuesta hacia gente irresponsable con sus emociones.

"Escribir bien es hacer que tu mensaje llegue al mayor número de gente posible, creo, así que quizás por eso cada vez me la sude más el lenguaje académico."

Por otro lado considero que el disco también tiene una cara muy pasional muy necesaria relacionada con esa idea de un amor más romántico como puede ocurrir en ‘Las Fotos de tus Amigas están en mi Congelador’, ‘Los + lindos del cementerio (no t mueras nunca)’ o ‘Siboney’ aunque sea compuesta originalmente por Ernesto Lecuoa. ¿Piensas que estas composiciones sirven para romper un poco la tónica general del trabajo marcada por sucesos más bien dolorosos?

Son las dos caras de una moneda. No puede haber desamor si no ha habido amor antes (sea del tipo que sea). Nos duelen las acciones de las personas que nos importan, así que supongo que una parte de la historia no se puede entender sin la otra, sabes, no hay consecuencia sin causa.

‘¿Por qué dices que solo somos amigos si ni siquiera somos amigos?’ fue la canción con la que te diste a conocer, sin embargo no ha formado parte del LP. ¿Tuviste claro que no encajaba en él?

Quizás sí encaja, pero no me mola publicar algo con cosas que llevan más de un año fuera, y por suerte no tengo a nadie que me diga lo que tengo que hacer con eso. Entre dentro del disco o no, sí que creo que ambos productos pertenecen a la misma etapa, al mismo proceso y a la misma temática. Lo que pase a continuación ya será otra cosa.

‘Mira lo que me has hecho hacer (a cualquier santo le rezo)’ es una de esas canciones que aunque hagas frente lo que bien podría ser el fantasma de turno también creo que tiene también un lado muy liberador, no se si por el apartado meramente musical o por la sensación que produce cantarle las cuarenta a alguien. ¿Crees que componer muchas de las canciones de este disco ha supuesto también una liberación y una forma muy sutil de saldar cuentas pendientes?

Si, aunque creo que lo importante es estar a gusto y en paz con la forma que tiene una de gestionar las cosas, independientemente de lo bien o mal que consideres que lo han hecho los demás. Yo he definido mi concepto del bien y actúo en consecuencia, o procuro hacerlo dentro de mis propios parámetros. Creo que es lo más importante para no dejar cuentas pendientes. Luego, allá cada cual.

"Creo que lo importante es estar a gusto y en paz con la forma que tiene una de gestionar las cosas, independientemente de lo bien o mal que consideres que lo han hecho los demás."

Creo que por momentos el disco tiene una pulsión muy bailable, bien reflejada en en canciones como ‘El Alquimista de acero (fraternidad)’ y ‘Nani mo iranai!! 何もいらない (no necesito nada)’. ¿Realizar alguna pequeña inclusión a la pista de baile es algo de lo que también tenías muchas ganas en este disco?

Creo que sí. O sea, valoro mucho la música introspectiva, como para escuchar en soledad, en casa, pensar en tus movidas, algo triste, pero de momento disfruto haciendo otras cosas. Soy muy frenética, me gusta la música de baile, creo que tiende a considerarse música “de segunda” por motivos varios pero estoy en contra de ese planteamiento. ¡Di no a la jerarquía del sonido!, cualquier manifestación sonora es lícita y válida.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

¿Crees que la forma de componer de un individuo concreto puede reflejar parte de su ideología? Y, en ese caso, háblanos un poco de esa interacción dentro de tu persona.

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de Margaret de Moontype: ¿cuál es un instrumento que no tienes y nunca has tocado pero que te encantaría aprender?

Pues creo que he tocado (malamente) casi todos. En clase muchas personas traían su instrumento y nos los cambiábamos, y antes no había covid así que tranquilamente tu colega te prestaba su trombón, su clari, etc. Tenía un amigo que siempre me prestaba su flauta travesera y la verdad es que tengo ese instrumento muy atravesado. Me llama mucho la atención y quién sabe, quizás en algún futuro.

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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