Entrevistamos a

Halfway Up A Jagged Hill

"En cierto modo somos unos indie rockers intentando tocar metal, y el resultado es algo que no es del todo ni lo uno ni lo otro. "



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La formación neoyorquina Halfway Up A Jagged Hill forja su propuesta sonora a partir de una amistad musical de años, fraguada desde los ensayos de banda de jazz en la escuela media hasta diversos proyectos paralelos. Esta larga historia compartida les permite explorar un sonido denso con una configuración instrumental reducida, donde la guitarra afinada hacia abajo y la batería se entrelazan en un diálogo de fuerza y espacios. El origen de su LP debut 'HUAJH' se remonta a una caminata invernal en busca de búhos, un encuentro con una choza que parecía de bruja, una imagen que se convierte en metáfora de la exploración de terrenos emocionales oscuros. Cada tema surge de experiencias personales y lecturas, desde el sufrimiento hasta la regeneración, tejiendo un relato donde lo onírico y lo cotidiano se funden. La temática principal se articula alrededor del dolor y la posibilidad de transformación, con una mirada que no rehúye la crudeza de ciertas experiencias.

El arco narrativo del trabajo transita desde la angustia existencial de 'Obscure Sorrows' hasta la conclusión regenerativa de 'Whale Falls', pasando por el cuestionamiento de las mentiras que permiten sobrevivir en 'Liar' y la sensación de pérdida en un bosque encantado de 'Bleakwood'. En 'Silver Sword', la narrativa adquiere una dimensión heroica al convertir el instrumento del daño en un símbolo de protección, mientras que 'Mourning Glory' yuxtapone la ligereza pop con la agresividad de los blast beats para tratar la ansiedad y el miedo a la intimidad. La influencia de 'Watership Down' en 'Prince with a Thousand Enemies' aporta una capa mitológica, y la brevedad de 'Heaven' actúa como un respiro en mitad de la densidad. La composición de 'Whale Falls' encuentra una belleza turbia en el fenómeno natural de la ballena que al morir sustenta un ecosistema, cerrando el ciclo con una reflexión sobre la decadencia y la vida. El uso de cambios de ritmo y la inclusión de pasajes instrumentales extensos crean paisajes sonoros que oscilan entre la agresión y la calma, subrayando la tensión entre el horror y la belleza que recorre todo el trabajo. La presencia de voces adicionales en varios cortes aporta textura sin romper la cohesión del conjunto, consolidando una voz propia que se mueve entre varios géneros sin definirse por ninguno. Aprovechando lo inminente del lanzamiento de este trabajo, hemos tenido el placer de entrevistarlos.

Lleváis tocando juntos desde el instituto y habéis pasado por bandas de post-hardcore, shoegaze y free jazz. ¿Qué necesitabais sacaros de dentro ahora, y por qué dais el paso exactamente ahora con este proyecto con un sonido tan pesado?

Hemos experimentado mucho a lo largo de los años, en proyectos separados y también juntos, y este proyecto es el resultado de que las circunstancias de la vida nos hayan reunido de nuevo en Nueva York. Los dos escuchamos bastante metal, pero no encontramos la oportunidad de tocar música más pesada hasta hace bien poco. En cierto modo somos unos indie rockers intentando tocar metal, y el resultado es algo que no es del todo ni lo uno ni lo otro. Ahora mismo, el estado del mundo parece estar pidiendo a gritos música heavy. Todo huele a decadencia, tristeza y dolor. Eso impregna nuestra música, sin duda, pero también vemos la contundencia como una forma de procesar lo que ocurre a nuestro alrededor y dentro de nosotros, para escapar, liberarnos y salir con un poco de esperanza. Está la frase de Timothy Leary: “enciéndete, sintoniza, desconéctate”. Se podría decir que estamos trabajando en una práctica espiritual similar: sube el volumen, baja la afinación, grítalo.

 

Pasáis de blast beats a momentos de silencio y respiro. ¿Cómo gestionáis el espacio para que dos instrumentos lo llenen todo sin que resulte recargado?

Gran parte de ello surge al escucharnos el uno al otro. Probablemente venga de años tocando juntos y de hacer los dos mucha improvisación en jazz. Cada uno tiene sus momentos en primer plano y en segundo plano, y siempre somos conscientes del contraste dinámico. La forma en que intentamos que algo suene masivo y pesado es tocar más suave justo antes. Se oye muy claramente al final de 'Silver Sword', por ejemplo. En cuanto al sonido, Devin toca una guitarra con un timbre muy grueso y afina hacia abajo. Jeb enfatiza los tambores (especialmente el tambor de suelo) y trata de usar los platillos de forma más esporádica.

El álbum tiene un arco narrativo claro, desde la desesperanza de 'Obscure Sorrows' hasta la regeneración de 'Whale Falls'. ¿Esta estructura estaba planeada desde el principio, o fue tomando forma de manera natural según seguíais escribiendo?

No estaba planeado desde el principio. 'Obscure Sorrows' fue la primera canción que escribimos juntos, y nos pareció un tema de apertura natural, una obertura o un avance del ambiente del resto del disco. También sabíamos que 'Whale Falls' tenía que ser la última canción, porque es difícil tocar (o escuchar) cualquier otra cosa después de ese final, tanto física como emocionalmente. El resto encajó por sí solo, como una especie de feliz casualidad.

"Todo huele a decadencia, tristeza y dolor. Eso impregna nuestra música, sin duda, pero también vemos la contundencia como una forma de procesar lo que ocurre a nuestro alrededor y dentro de nosotros, para escapar, liberarnos y salir con un poco de esperanza."

Usáis muchas imágenes fantásticas y literarias, como el bosque de 'Dungeons & Dragons' en 'Bleakwood', el libro 'Watership Down' en 'Prince With a Thousand Enemies', o el diccionario de sentimientos de 'The Dictionary of Obscure Sorrows' en 'Obscure Sorrows'. ¿Por qué os funciona ese mundo de fantasía cuando habláis de ansiedad o dolor?

Creo que los dragones, las espadas y la magia son realmente fascinantes e increíbles, así que a menudo mi mente suele divagar hacia ese universo cuando pienso en los aspectos visuales o estéticos de una canción. Además, creo que cualquier tipo de historia humana se puede contar perfectamente en un contexto o escenario de carácter fantástico o mítico.

En 'Mourning Glory' habláis de "armadura tatuada en la piel". También mencionáis en 'Liar' las pequeñas mentiras que nos decimos a nosotros mismos para seguir adelante. ¿Sentís que la música es vuestra propia armadura para enfrentaros al mundo exterior?

Creo que es cierto en cierta medida, aunque no de forma absoluta. Podría considerarlo más bien un mecanismo de afrontamiento personal y también una forma de procesar tanto el mundo exterior como el interior, que supongo que podría considerarse, en cierto sentido, una forma de protección o incluso una especie de armadura simbólica.

El álbum está lleno de naturaleza: bosques invernales, ecosistemas marinos... ¿Cómo influye vuestro entorno físico en la forma en que construís estos paisajes sonoros?

Tuve un profesor de inglés en el instituto que decía que todos los poemas tratan de dos cosas: la naturaleza y la poesía. Quizá también se pueda decir que todas las canciones tratan de la naturaleza y la música. El entorno físico lo es todo, no solo el escenario sino también los actores, así que está inevitablemente presente en la música.

 

La portada, hecha por Nick Corbo, captura muy bien esa oscuridad esquiva pero acogedora. ¿Cómo fue el proceso con él para que el arte visual respirara el mismo aire que la música?

Teníamos una foto granulada de móvil de una cabaña de brujas con la que nos topamos mientras paseábamos por el bosque una noche, y enseguida decidimos que esa sería la portada del álbum. Pero pensamos que un dibujo a mano de la cabaña hablaría más de lo que hacemos que la foto. Los dos somos grandes fans de la música y del arte visual de Nick de Spirit Was y LVL UP, así que le enviamos un correo en frío para ver si le interesaba hacer una ilustración basada en la foto de la cabaña de bruja. Estamos muy agradecidos de que aceptara. Nick captó el ambiente enseguida y nos devolvió algo mucho más bonito y embrujador de lo que creíamos posible. En conjunto, fue un proceso y un resultado muy inspiradores.

Para el tema de cierre, 'Whale Falls', usáis la imagen de una ballena moribunda que alimenta todo un ecosistema. ¿Qué os atrajo de esa imagen, tan cruda pero tan generosa, para cerrar el disco?

La vida a partir de la muerte. La naturaleza es bella, mágica y brutal. Hay varios vídeos en time-lapse de caídas de ballenas en YouTube y son increíbles: se puede ver que diversas criaturas de las profundidades usan la ballena para sobrevivir durante décadas. Como última canción del disco, queremos dejar al oyente con algo similar: un cuerpo en descomposición que sostiene la vida.

Creo que los dragones, las espadas y la magia son realmente fascinantes e increíbles, así que a menudo mi mente suele divagar hacia ese universo cuando pienso en los aspectos visuales o estéticos de una canción.

En 'Bleakwood' nos invitáis a caminar con vosotros entre árboles huecos. ¿Queréis que escuchar todo el disco se sienta como dar un paseo nocturno por el bosque?

Esa no era la intención directa, ¡pero molaría que la gente lo sintiera así! 'Bleakwood' se inspiró en una cabaña que encontramos durante un paseo nocturno en busca de búhos. Esa cabaña también se convirtió en la portada del disco.

Reed Black os fichó para su sello en medio del proceso de mezcla. ¿Cómo vivisteis ese salto de producirlo por vuestra cuenta a formar parte del catálogo de Vinegar Hill Sound Records?

Fue un correo muy memorable… Ya habíamos grabado con Reed una vez antes (tocando en un tema del disco 'Self-Taught' de Fish Hunt) y fue una experiencia increíble. Así que cuando llegó el momento de grabar 'HUAJH' supimos que Vinegar Hill Sound era el lugar adecuado para hacerlo. Mientras Reed mezclaba el disco, escuchando una y otra vez las mismas canciones, consiguió no hartarse de ellas, y nos ofreció publicarlo en VHS Records. Desde nuestra perspectiva no hubo demasiado salto, porque VHS se centra en los artistas. Seguiremos haciendo lo nuestro, pero ahora como parte de algo ligeramente más grande que nosotros.

 

Devin, trabajas en salud mental. Se nota mucho en las letras, con temas como la autolesión en 'Silver Sword' o la liberación de la desesperación en 'Obscure Sorrows'. ¿Es este disco una forma de canalizar todo ese contacto diario con el dolor y la recuperación?

Dicen que escribas sobre lo que conoces, y creo que eso ocurre quizá de forma subconsciente. Esos temas están presentes en mi día a día, tanto en el trabajo como en lo personal, así que es natural y fácil escribir sobre ellos. Últimamente, sin embargo, muchas de mis letras se han alejado de esos temas y giran más en torno al amor y al poder de la amistad. Es una especie de progresión natural desde canciones de tristeza, dolor y esperanza.

Jeb, eres arquitecto paisajista. Además de usar muchas imágenes orgánicas, hemos leído que concibes la música de forma espacial. ¿Cómo se cuela tu trabajo cotidiano en la forma en que construyes los paisajes sonoros de la banda?

Puede sonar ridículo, pero realmente pienso en tocar la batería como si construyera espacios. Tocar música es puro movimiento, igual que pasear por un parque. Avanzas por el espacio a un ritmo, te detienes en algunos momentos. Experimentas un ritmo de árboles, algunos familiares, otros nuevos, sientes diferentes texturas crujir bajo tus pies. En ambos mundos intentamos construir espacios que sean memorables, con una mezcla de comodidad y descubrimiento. Para ponerme muy friki: nuestras canciones se parecen más a jardines ingleses naturalistas, con recovecos, estatuas raras y vistas inesperadas, que, a jardines franceses formales, con líneas rectas y un orden rígido y luminoso.

"Realmente pienso en tocar la batería como si construyera espacios. Tocar música es puro movimiento, igual que pasear por un parque. Avanzas por el espacio a un ritmo, te detienes en algunos momentos."

Habéis pasado más de un año dando forma a estas canciones y ensayando. Ahora que tenéis el disco, ¿cómo planeáis traducir toda esa densidad, dinámica y matices a un directo?

El álbum se grabó de forma bastante similar a como tocamos en directo. Grabamos la batería y la guitarra en vivo durante un día y medio, y luego añadimos capas de voz y bajo. Para nosotros, la magia ocurre en el directo. En cierto modo, la pregunta más difícil es cómo traducir la energía y la efimeridad del directo a un objeto grabado.

En todas nuestras entrevistas, nos gusta que la banda entrevistada deje una pregunta para la próxima banda que entrevistemos. ¿Cuál es la vuestra?

¿Cuál fue la primera canción que escribisteis como banda? ¿Qué opinión tenéis de ella y cómo la compararíais con vuestras creaciones más recientes?

Del mismo modo, tengo una para vosotros de parte de Holy Wave. Dice así: si tuvierais que montar una banda tributo, ¿qué artista o grupo elegiríais?

This Heat.

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.