La tercera entrega de Maya Bon y Ryan Albert irrumpe con una energía que transforma los cimientos de su sonido previo. La decisión de grabar en cuatro estudios distintos con tres ingenieros diferentes buscó atrapar la inmediatez de sus conciertos, un propósito que contagia cada tema de frescura espontánea. Bon perdió temporalmente la voz durante una gira, y esa experiencia atraviesa el trabajo como una cicatriz que brilla, un recordatorio de que crear es también un acto de resistencia. Las sesiones de ketamina para la depresión impregnaron la escritura de una atmósfera onírica, donde lo real se pliega sobre lo imaginado y la frontera entre ambos se vuelve borrosa.
El trabajo juega con esa frontera movediza entre la confianza y el engaño, entre lo que se muestra y lo que se oculta. La apertura con 'You're a Liar' ya coloca las cartas sobre la mesa, con ese aire campestre que recuerda a otra época sin caer en la copia. Hay temas que hablan de la distancia en la mirada del otro, de la cocina como metáfora de una intimidad que asfixia, de la rabia que se vuelve contra uno mismo. La crudeza de los incendios en Los Ángeles también se cuela en el relato, y la voz de Bon va de la fragilidad a una firmeza que sorprende. Las guitarras deslizantes y esos aires folk crean un contraste con unas letras que no esquivan el desasosiego político. El cierre con 'Pelorus' deja caer las armas, como una tregua que llega después de haber recorrido todo ese vértigo entre lo que arde fuera y lo que se reconstruye dentro. Aprovechando lo inminente de este lanzamiento, hemos tenido el placer de charlar con Maya Bon.
Vives con tus dos gatos ciegos, Trilobite y Zorza, y creo que se mueven por el espacio percibiendo el mundo de una manera completamente distinta. Teniendo en cuenta ese día a día, ¿cuánto crees que esa sensación de que ellos tienen "otra forma de ver" influyó en la idea detrás del título del álbum 'I See Them, I See Me'?
Es una gran pregunta. Si te soy sincera, no sabría decir si influyó de manera directa en el título, ya que es un verso que extraje de ‘Three Reds’, el sencillo que acabamos de lanzar. Aun así, temas como la forma en que percibimos la realidad, cómo construimos nuestro entorno a partir de nuestras percepciones y las personas que nos rodean, o cómo nos vemos a nosotras mismas, son ideas sobre las que reflexiono constantemente. Así que no, no está del todo al margen de la influencia de mis gatos. Tal vez no inspiraron el título de forma literal, pero forman parte de mi marco mental y me invitan a cuestionar y reimaginar el mundo desde otro punto de vista.
En varias letras aparece la idea de mirar, de ser visto o de intentar pasar desapercibido. ¿Crees que, al dar forma a este álbum, pensaste mucho en la importancia que le damos a cómo nos ven los demás, en lugar de pensar en cómo nos sentimos nosotros mismos?
Considero que muchas de nuestras canciones exploran el equilibrio entre la autopercepción y la manera en que nos ven los demás. Es un proceso de traducción: cómo llevar todo lo que habita en nuestro yo interior hacia el mundo exterior, analizando el choque entre la mirada ajena y la visión que tenemos de nosotros mismos. A la hora de componer, mi objetivo principal es justamente entrelazar esas dos dimensiones (la interna y la externa) y plasmar ese diálogo en las letras.
Es la primera vez que trabajas con tres ingenieros de sonido diferentes en un disco (Sam Evian, Kevin Copeland y Phil Weinrobe). ¿Sientes que cada uno aportó ideas muy distintas al álbum?
Sí, de hecho, fuimos tres personas en la parte técnica, ya que Ryan Albert (mi pareja y colaborador habitual) también estuvo totalmente involucrado en la ingeniería de sonido. La verdad es que fue una experiencia increíblemente enriquecedora y divertida; abrir el proceso a más gente nos permitió sumar miradas distintas, entender cómo escucha la música cada uno y nutrirnos de las ideas que aportaba cada cual. Teníamos muchas ganas de explorar esa dinámica de trabajo colaborativo y ver todo lo que otras mentes podían aportar al proyecto, y justo por eso valió tanto la pena.
"Mis gatos me invitan a cuestionar y reimaginar el mundo desde otro punto de vista"
Además, el número de músicos que se unieron a ti y la forma en que grabaste las canciones en directo, sin cortes, fue otro gran cambio. ¿Sabías desde el principio que estas canciones te pedían ser más colaborativo que antes?
Sinceramente, no. No es algo en lo que pensara mientras componía los temas, sino una dinámica que se fue dando de manera natural después. Phil Weinrobe tiene un método de producción muy particular en el que prescinde de claquetas, auriculares o reproducciones previas; prefiere llenar la sala de músicos tocando simultáneamente y en riguroso directo. Como nos apasiona el trabajo que hace, teníamos muchas ganas de poner a prueba esa metodología y seleccionamos varios temas para experimentar junto a él. La experiencia fue alucinante, aunque no diría que concebí las canciones pensando en ese formato. Por lo general, cuando compongo con Ryan, ya solemos incluir una instrumentación bastante amplia y variada, pero esta fue la primera vez que nos atrevimos a llevarlo a cabo totalmente en vivo de esa forma.
Algo que noto como un gran cambio en este álbum es que quizá hay estribillos más claros que nunca y más pequeñas melodías pegadizas, en comparación con el pasado, cuando optabas por una estructura de canción diferente. Desde dentro, ¿sientes que ha habido un cambio importante en ese aspecto en este disco?
Sí, totalmente. Tanto a Ryan como a mí nos atraía mucho la idea de probar algo distinto, como ocurrió con ‘Lasagna’ o con ‘Blue Around You’. Queríamos componer canciones de corte más pop, con un estribillo realmente potente, y abordar el proceso desde un lugar muy diferente al habitual, que suele ser más introspectivo y sin encajar las ideas en una estructura tan prefijada. En esta ocasión nos propusimos darles una forma más definida a varios temas, y el experimento resultó sumamente divertido e interesante. Siempre intento mantener una actitud flexible y estar abierta al cambio, así que sin duda exploramos caminos nuevos en este disco con los que estoy disfrutando muchísimo.
En este álbum también aparecen momentos de pequeña celebración, como en 'Blue Around You'. ¿Sientes que muchas de las canciones también están influenciadas por un sentimiento de gratitud tras superar los problemas de voz que tuvo Maya?
Sí, totalmente. Creo que esa vivencia tuvo un impacto enorme. En 2024 sufrí una parálisis en una cuerda vocal a causa del COVID, lo que me impidió cantar durante diez meses e incluso me dejó sin poder hablar durante varios meses. Fue un proceso sumamente doloroso. A día de hoy sigo lidiando con secuelas y problemas de salud. Por ejemplo, si llego a consumir gluten (siendo celíaca), si me pongo enferma o si me agoto demasiado, mi sistema inmunológico se resiente drásticamente y mi voz lo nota, porque mi cuerda vocal no volvió a ser la misma.
Sin embargo, he estado entrenando intensamente durante un par de años con un profesor de canto, trabajando muchísimo la técnica, y he logrado salir de esa situación sintiéndome, en ciertos aspectos, mejor que nunca al cantar. Aunque mi voz es distinta ahora, he descubierto nuevos matices y formas de interpretar que estoy disfrutando un montón. En gran medida, este álbum es una celebración del simple hecho de poder volver a cantar y de no sentir aquel dolor constante, algo que se percibe muy claramente en temas como ‘Blue Around You’ o ‘Lasagna’. Siento que el tono general del disco es un poco más ligero; no en su totalidad, porque seguimos manteniendo canciones profundamente tristes como en nuestros trabajos anteriores, pero sí se respira un aire más luminoso.
"Este álbum es, en gran medida, una celebración del simple hecho de poder volver a cantar."
Me gusta mucho el juego del coche que tenéis para pasar las horas y cómo acabó colándose en una canción como 'Three Reds'. ¿Qué otros tenéis en la furgoneta para no volveros locos en mitad de las giras?
Solemos jugar al clásico "¿Qué prefieres?", planteándonos dilemas como "¿preferirías caminar mil millas o nadar?"; quizás no sea el ejemplo más brillante, pero ese es el tipo de preguntas que nos hacemos. También jugamos a Contact, que es superdivertido y consiste en que una persona piensa una palabra mientras los demás intentan adivinarla, y a Mind Meld, donde el objetivo es intentar coincidir y decir exactamente la misma palabra que tu compañero al mismo tiempo. Aunque recurrimos a muchos juegos distintos, hay uno en la carretera que no frena en toda la gira: consiste en ir contando los coches que van pasando y acumular puntos a lo largo del día. Al final de la jornada, quien obtenga la puntuación más alta se lleva un café pagado con la tarjeta de la banda, así que se convierte en una pequeña tradición muy divertida.
Escuchando canciones como 'Blue Around You', parece que hay un guiño a sonidos más clásicos del country o el folk. Cuando preparabais el álbum, ¿teníais en mente algún disco o artista concreto de vuestras vidas que esté relacionado con la música country?
Sin duda, Patsy Cline es una de mis grandes referentes. Siento que en los últimos años ha habido una tendencia generalizada hacia el country dentro del indie rock, con bandas como Wednesday o MJ Lenderman situándose como grandes referentes de ese movimiento. Pero, en nuestro caso, también nos criamos en ese entorno: tanto Ryan como yo hemos escuchado country desde siempre, con figuras como Willie Nelson y muchísimos otros sonando en bucle. Resulta complicado enumerar a todos los artistas que nos han marcado, pero esa matriz country está muy presente y se refleja de forma evidente en la narrativa de las letras. Para nosotros siempre es enriquecedor y divertido explorar distintos géneros, cruzarlos entre sí y mantener esa apertura a la hora de transformar nuestra forma de componer.
'Am I in a Dream' creo que es una canción clave que conecta muy bien con intentar saber qué es real y qué no. ¿Crees que esta canción resume mejor que cualquier otra esa confusión de intentar entender el mundo que te rodea mientras escribías el disco?
Quizás sea la canción que mejor nos resume, sí. Al final, todo se reduce a intentar entender qué está pasando a nuestro alrededor. Vivimos en una época compleja y dolorosa, donde lo horrible y lo hermoso conviven lado a lado, haciendo que resulte verdaderamente difícil ubicarte o saber hacia dónde ir. Así que sí, diría que 'Am I in a Dream' refleja exactamente esa búsqueda y ese sentimiento
Me encanta la introducción que preparaste para el vídeo de 'Lasagna'; la idea del premio en el restaurante es muy divertida. ¿Cómo surgió esta idea, para luego conectarla con el resto del contenido del vídeo hasta que recoges el premio?
Esa idea fue obra de nuestra amiga Ash Kron, quien dirigió y escribió el guion del video. Ya habíamos trabajado con ella en el video de 'Birdseye', de nuestro álbum anterior, y es sencillamente brillante. Tiene un talento increíble para desarrollar conceptos visuales muy potentes. Le presenté la canción, ella desarrolló toda la historia desde cero y creó el concepto completo. Todo el mérito creativo es suyo; su trabajo es verdaderamente impresionante.
"Vivimos en una época en la que lo horrible y lo hermoso conviven lado a lado."
Hablando un poco más de 'Lasagna', creo que refleja de una forma muy realista todo lo que conlleva compartir tu intimidad con otra persona. ¿Sientes que fue una de las canciones más difíciles de escribir por la intensidad de los momentos que ocurren dentro de una relación?
No, la verdad es que no diría eso. No tengo la sensación de que haya sido una de las canciones más difíciles de componer. Es un tema que me encanta y me siento superorgulloso de haberlo escrito, pero la realidad es que el proceso fluyó bastante bien; definitivamente no estuvo entre las más complicadas de crear.
En todas nuestras entrevistas, siempre nos gusta que el artista entrevistado deje una pregunta para la próxima banda que entrevistemos. ¿Cuál es la tuya?
Me gusta esa idea. Les dejaría la siguiente: si tuvieras que organizar una sesión de escucha muy íntima para tu nuevo disco, solo para cuatro invitados (da igual si son familiares, figuras famosas que admires, tu vecino de al lado o hasta tus propias mascotas), ¿a qué cuatro elegidos convocarías para compartir ese momento contigo y por qué?
De la misma manera, tengo una para ti de parte de Wild Pink: ¿Cuál es tu mezcla de frutos secos favorita de 5 ingredientes?
Haría una mezcla con anacardos, almendras saladas, pasas de fruta de la pasión, cerezas deshidratadas y fresas liofilizadas.
