Entrevistamos a

atmos bloom

"Parece que cada vez es más difícil dedicarse a cosas que van más allá de lo que necesitas para sobrevivir. 'Everythingness' describe todas las cosas que necesitas equilibrar para sentirte satisfecho. "



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El dúo que conforma atmos bloom, cuyo vínculo nació en unas pruebas para un grupo, ha encontrado en su segundo larga duración un espacio donde confluyen las contradicciones de la adultez temprana. El salto desde 'Flora', un trabajo bañado por la luz de un verano perpetuo tras el confinamiento, hasta este 'Everythingness' supone un giro hacia territorios más turbios y cambiantes, donde la certeza se desvanece. Las noches de Trafford y el posterior asentamiento en la capital británica actúan como telón de fondo de un álbum que refleja la necesidad de escapar del hogar para poder entenderlo, y ese impulso centrífugo impregna cada surco, convirtiendo la creación en un mecanismo de supervivencia frente al vértigo diario. La urbe que les vio establecerse se convierte en un imán de sentimientos opuestos, un lugar que ofrece cobijo pero que exige ausencias periódicas, y esa dualidad impregna la escritura de Gratton y Paterson, dotando a las piezas de una tensión constante entre el arraigo y la huida.

Las composiciones de Tilda Gratton y Curtis Paterson se mueven en un péndulo entre la autosuficiencia más radiante y el peso de la soledad, y ese vaivén dota al conjunto de una fluidez que imita los altibajos rutinarios. 'Everything' aborda la paradoja de querer abarcarlo todo y desgarrarse en el intento, enfrentando consejos opuestos, mientras su ritmo hipnótico refleja esa tensión de funambulista. 'Closer' se adentra en la reconciliación con el niño interno, pero sin renunciar a la melancolía por las versiones pasadas de uno mismo, creando un diálogo inquietante entre la aceptación y el duelo. La producción casera bebe del rock psicodélico y el dream pop, tejiendo un manto de texturas vaporosas y melodías etéreas que se filtran sin diluir la identidad del dúo. La estructura evita la estabilidad, sumergiendo en paisajes que mutan abruptamente, donde lo gozoso y lo oscuro se alternan sin tregua, a menudo dentro de una misma pieza. Ese juego de espejos impide que el ánimo se asiente, y la banda renuncia a imponer una lectura unívoca, dejando que cada cual navegue entre las capas de un relato que se resiste a cerrarse. El mecanismo rítmico final, con su cadencia de reloj, sella la idea de un ciclo perpetuo, una rueda imparable que encapsula la esencia de un título totalizador.

Originalmente os conocisteis cuando Tilda hizo una audición para tocar el bajo en la banda de Curtis en Manchester. Mirando atrás, ¿qué recordáis de ese primer encuentro musical, y en qué momento os disteis cuenta de que teníais una química que iba mucho más allá de ese proyecto inicial?


Tilda: Recuerdo muy vívidamente la primera vez que conocí a Curtis. Me recogió en la parada del tranvía de Old Trafford y me llevó a su sala de ensayo. Estaba oscuro, lloviendo y hacía frío, no tenía ni idea de dónde estaba y pensé para mis adentros: "¿qué he hecho, me van a secuestrar?". Pero por suerte todo salió bien (risas). Fue durante el confinamiento. Empezamos a enviarnos muchos mensajes de forma natural ante la ausencia de los ensayos habituales de la banda, y comenzamos a compartir música que escuchábamos, cosas que no sabía que a Curtis le gustaban. Eso nos llevó a enviarnos maquetas que estábamos haciendo en casa, y el resto es historia...

 

Han pasado ya siete años desde aquellas noches lluviosas ensayando en Trafford. ¿Cómo ha influido el hecho de convertiros en pareja y mudaros a Londres en la forma en que os comunicáis musicalmente y gestionáis el proceso creativo?

Tilda: No sentimos que nuestra relación personal afecte demasiado a nuestra música, salvo por el hecho de que vivimos juntos y, afortunadamente, podemos compartir nuestro equipo. Londres es un lugar difícil de navegar cuando te mudas por primera vez, intentar establecerte, lidiar con el alquiler y encontrar tu sitio. Eso sin duda influyó en los temas del álbum. A lo largo del disco, exploramos ideas sobre encontrar tu propio camino y equilibrar todas las cosas que se te presentan cuando vives en una gran ciudad mientras intentas hacer música.

Al principio de vuestra carrera, explorasteis un sonido más vinculado al rock psicodélico y al shoegaze, inspirándoos en bandas como Sonic Youth y Pavement. Aunque vuestro estilo ha evolucionado, ¿qué elementos de esa primera época sentís que siguen profundamente arraigados en vuestro ADN?

Tilda: Sin duda hemos heredado los elementos lo-fi y del DIY de esas primeras influencias. Para nosotros, escribir y hacer música empieza en casa, con más o menos la misma configuración que siempre hemos tenido. Es importante poder plasmar ideas en casa y tener un espacio para escribir y grabar con una configuración mínima. Siempre nos ha gustado la música que es íntima, y por lo tanto, quizá ese sea el hilo conductor de todas nuestras influencias.

El rock psicodélico y las bandas de shoegaze que amamos también siguen influyendo en nuestro sonido de guitarra. Muchas de nuestras canciones empiezan con un riff o una progresión, y el sonido de la guitarra a menudo da forma a la canción tanto como la propia parte. Creo que esas bandas serán siempre algunas de nuestras favoritas, así que siempre estarán en nuestra mente cuando empezamos a escribir, es difícil escapar de ello realmente.

"A lo largo del disco, exploramos ideas sobre encontrar tu propio camino y equilibrar todas las cosas que se te presentan cuando vives en una gran ciudad mientras intentas hacer música."

Manchester y Londres son dos ciudades con una inmensa historia musical, pero con energías completamente diferentes. ¿De qué manera el cambio de atmósfera, de los días grises del norte al ritmo de vida de la capital, ha moldeado el carácter de vuestra composición?

Curtis: Manchester es un lugar increíble para ser músico. La ciudad está llena de gente y lugares inspiradores, y las cosas parecen muy factibles allí. Hay algunos bares que podríamos nombrar en Manchester donde parece que todos los que están dentro han estado en una banda. Esto fue genial para nosotros cuando empezamos. La ciudad nos hizo sentir que podíamos ser una banda y hacer un disco. En Londres es logísticamente más difícil y, en general, más duro ser músico. Sin embargo, después de años viviendo allí, de repente puedes encontrar un nuevo local o espacio lleno de gente interesante haciendo cosas interesantes que te influyen e inspiran. Londres nos ha desafiado, pero también ha sido increíblemente gratificante. Creo que eso se ha reflejado en nuestra composición para el nuevo disco, donde hemos explorado temas más profundos y personales.

En comparación con la luminosidad de vuestro debut, 'Everythingness' parece habitar un territorio mucho más complejo, lleno de incertidumbre. ¿Cómo fue el proceso psicológico cuando os sentasteis a escribir, sabiendo que ibais a reflejar un estado emocional tan cambiante?

Curtis: Cuando nos sentamos por primera vez a escribir lo que se convertiría en 'Everythingness', el único objetivo era hacer música que fuera nuestra. No queríamos intentar hacer un género concreto, ni sonar como una banda determinada, solo queríamos hacer música que nos encantara y de la que estuviéramos orgullosos. Así que, en ese sentido, la música inspiró los temas más que nosotros tratando de expresar ciertos temas con la música. Creo que esto dice mucho sobre cómo nos sentíamos durante los dos años que nos llevó hacer 'Everythingness'. El disco cuenta la historia de los malabares que estábamos experimentando mejor de lo que nosotros mismos pudimos expresarlos en ese momento.

 

Este nuevo álbum es una obra completamente autograbada y autoproducida. ¿Qué libertades os dio la ausencia de restricciones externas a la hora de experimentar, y qué retos surgieron al tener que ser vuestros propios jueces en el estudio?

Curtis: Consideramos nuestra grabación y producción como parte de nuestro sonido y de lo que es atmos Bloom. Entregar esto a otra persona sería casi como trabajar en un proyecto diferente. Al mantener el control, sentimos que podemos trabajar en esos pequeños e indescriptibles detalles que te llaman la atención. La otra cara de la moneda es que también tienes que ser disciplinado y saber cuándo decir que algo está terminado. Creemos que juzgar si algo funciona y mezclar lo intencional con lo accidental es parte de la diversión. Realmente no puedes equivocarte en la decisión cuando es tu creación.

El título del álbum, 'Everythingness', sugiere una inmensidad que puede llegar a ser abrumadora. ¿Representa este concepto la carga de intentar hacer frente a las presiones de la vida moderna y a las expectativas depositadas en los jóvenes?

Curtis: Definitivamente. Intentar ser artista y al mismo tiempo tener un techo sobre tu cabeza. Parece que cada vez es más difícil dedicarse a cosas que van más allá de lo que necesitas para sobrevivir. 'Everythingness' describe todas las cosas que necesitas equilibrar para sentirte satisfecho. Sin embargo, esto no es solo algo negativo como un peso abrumador, también puede ser la sensación de atrapar y montar esa ola.

"Siempre nos ha gustado la música que es íntima, y por lo tanto, quizá ese sea el hilo conductor de todas nuestras influencias."

El disco reúne momentos de pura alegría y pasajes muy oscuros, a veces incluso dentro de la misma canción, descolocando al oyente y devolviéndole al punto de partida. ¿Cómo estructuráis vuestras canciones para que dos emociones tan opuestas puedan coexistir sin que la composición pierda el equilibrio?

Curtis: A menudo nos dicen que nuestra música tiene un sentimiento "alegre-triste", y supongo que sentimos que encaja con nuestra personalidad. Nos gusta un amplio espectro de música y siempre apreciamos la música que explora los límites más amplios de lo posible, y supongo que eso es lo que intentamos hacer.

El álbum capta notablemente bien la transición entre la adolescencia y la edad adulta, un paisaje lleno de consejos contradictorios. ¿Qué ha sido lo más difícil de desaprender en este viaje hacia la adultez para encontrar vuestra propia voz?

Curtis: Darse cuenta de que tienes que resolver las cosas por ti mismo y que no puedes fiarte realmente del consejo de nadie. 'Thorns' explora la idea de que siempre tuviste las respuestas y deseas no haber escuchado a los demás. Supongo que se trata de crecer y aprender a tener confianza para hacer lo que crees que es correcto.

 

En el vídeo de 'Everything', jugáis extensamente con capas de identidad y el entrelazamiento de diferentes versiones de vosotros mismos. ¿Cómo desarrollasteis el concepto visual para aseguraros de que reflejaba fielmente el conflicto de identidad que exploran las letras?

Tilda: Tenemos una vieja cámara de vídeo Handycam que a menudo llevamos con nosotros para grabar imágenes de nuestro día a día. Encontré que las imágenes que habíamos grabado en Japón contrastaban fuertemente con nuestros clips de Londres, lo que resonaba con los temas del álbum. Quería explorar los dos mundos diferentes con los temas del álbum sobre contradicciones y malabares: yuxtaposiciones de lugares tan contrastantes.

Hay una tensión hermosa que recorre vuestras letras entre el deseo de viajar y la necesidad de volver a casa, llegando incluso a admitir que necesitáis escapar de Londres para poder escribir. ¿Cómo navegáis ese ciclo de querer salir de la ciudad para crear obra sobre ella, y cómo afecta esa falta de raíces fijas a vuestro sentido de la identidad?

Tilda: Es una batalla constante, realmente. Ambos amamos Londres, pero es un lugar muy difícil para vivir como artista. Como exploramos en los temas del álbum, todo es un acto de equilibrio. Soy Libra, así que pienso en el equilibrio bastante a menudo (risas).

"A menudo nos dicen que nuestra música tiene un sentimiento "alegre-triste", y supongo que sentimos que encaja con nuestra personalidad."

Mirando el orden de las canciones, parece como si viéramos una película que nos lleva a las cimas más altas, nos deja caer en un paisaje desconocido y luego nos devuelve al punto de partida. ¿Cómo fue la discusión interna a la hora de estructurar la lista de canciones, y qué historia queríais contar a través de esa montaña rusa emocional?

Tilda: Queríamos mantener al oyente enganchado, pero sin permitirle sentirse demasiado cómodo. El disco pretende plantear preguntas al oyente más que contar una historia concreta.

En todas nuestras entrevistas, nos gusta pedirle a la banda que dejemos una pregunta para el próximo artista que entrevistemos. ¿Cuál sería la vuestra?

Si pudierais rehacer la banda sonora de cualquier película, ¿cuál sería?

Igualmente, tengo una para vosotros de parte de proun. Dice así: ¿cómo creéis que reaccionaría el niño que fuisteis al escuchar la música que hacéis hoy?

Tilda: Sinceramente, creo que se emocionaría mucho y pensaría que es lo más genial. Nunca fui especialmente musical en el colegio, así que le volaría la cabeza. Es una coincidencia curiosa porque es un tema que exploro en 'Closer': la sanación del niño interior y hacerte amigo de tu yo más joven.

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.