A lo largo de una década de trabajos marcados por la reverberación y el camuflaje sónico, Ana Roxanne había construido un refugio donde su voz se difuminaba entre bucles y texturas electroacústicas. Con 'Poem 1' quiebra esa estrategia y se planta frente al micrófono sin red, empujada por una desintegración sentimental reciente que actuó como catalizador para revisar toda una vida de desamores acumulados. El resultado se escapa de ser un capricho estético, siendo una necesidad interna de desprenderse de los efectos que antes le servían de escudo. El abandono de la neblina digital responde a un proceso de duelo que exigía claridad en lugar de ensimismamiento, y esa decisión impregna cada uno de los nueve cortes que componen el álbum.
La pieza 'Keepsake' funciona como el ancla emocional del proyecto, surgida durante una temporada de reclusión en los suburbios donde la pianista se vio forzada a convivir con su propia aflicción. Roxanne canta “Oh I can never reach you / So I’ll keep a piece beside me” con una dicción impecable que deja al descubierto cada grieta de su registro. La elección de despojar las canciones de delay y reverb convierte frases como “Wild wind blowing / A song playing over the air” en susurros que parecen flotar en un salón vacío a altas horas de la madrugada. El piano amortiguado y las notas de contrabajo que se arrastran en 'Berceuse in A-flat Minor, Op. 45' apenas sostienen una interpretación que bebe de vocalistas como Blossom Dearie, esa capacidad de transmitir tormentas complejas a un ritmo casi detenido.
A diferencia de sus primeras grabaciones, donde predominaban los bucles hipnóticos, aquí Roxanne apuesta por una escritura de corte clásico donde cada verso cuenta. 'Untitled II' despliega un ride que roza el tambaleo y un piano funerario sobre los que la artista glosa “Losing what I had” con una lentitud que recuerda a ciertas baladas de David Lynch, ese cruce entre lounge fantasmal y confesión a cámara lenta. La adaptación del lied de Robert Schumann 'Stille Tränen' en 'One Shall Sleep' demuestra su capacidad para reubicar textos del siglo XIX dentro de paletas sintéticas espesas, convirtiendo los poemas originales en ecos de su propia pena. La portentosa 'Cover Me' cambia el pulso hacia una leve elevación coral, mientras que el cierre con 'Atonement' abandona el pesimismo para atisbar un horizonte despejado: “Running forward and looking ahead / With a long road to go”. Ningún recurso electrónico distrae la atención de unas letras que hablan de amor esquivo y cicatrices revisitadas con una honestidad desarmante. Aprovechando lo reciente de este LP, hemos tenido el placer de entrevistar a la artista.
Creciste en una familia filipina donde la música era una parte muy importante de la vida: tu padre escuchaba música clásica y viejas canciones, tu madre, R&B. ¿Cuánto de esa convivencia de mundos tan distintos sigue vivo en lo que haces hoy?
Creo que me dio una base de armonía y melodía desde pequeña, y una apreciación de cómo esas dos cosas existen dentro de distintos géneros. Mis padres no son músicos, pero la música siempre estuvo presente y nadie tenía vergüenza de cantar. Eso es lo bonito de mi cultura, creo: ese amor por la interpretación y la expresión, sin importar el género.
Llegaste a la música experimental desde el jazz y el canto coral en catedrales del Medio Oeste estadounidense. ¿Hay algo de esa formación coral que termine apareciendo conscientemente en la construcción de las armonías vocales de este disco?
Sí, totalmente. Cantar en armonía muy junta a otras personas me ayudó a entrenar el oído y la voz como solista. Quizás mis experiencias allí me ayudaron a escuchar dónde puede encajar y flotar una melodía alrededor de los acordes, y cómo se siente físicamente cuando las vibraciones de tu voz se juntan con las de otras voces. Me encanta la música que está hecha solo de voces.
Estudiaste canto hindustaní en India, y eso cambió radicalmente tu relación con tu voz. ¿Sigue presente algo de eso en la manera en que cantas en 'Poem 1', o este disco supone también una ruptura con esa influencia?
Soy de la opinión de que ese aspecto va a seguir estando ahí para siempre, o tal vez lo que hizo fue permitirme estar más receptiva a otras corrientes musicales de épocas pasadas y a dejarme influir por ellas, por ejemplo, las tradiciones celtas, las medievales o incluso otras anteriores o posteriores. Todavía las escucho con mucha frecuencia y las conservo dentro de la rutina que sigo a diario con mi voz y mi entrenamiento.
"Me encanta la música que está hecha solo de voces."
En tus primeros trabajos, la voz iba envuelta en capas de texturas electrónicas, reverberaciones, bucles… y en este disco eso desaparece casi por completo. ¿Fue una decisión que tomaste desde el principio, o algo que fue tomando forma solo durante el proceso de escritura?
Esa decisión la tomé bastante temprano, en las fases iniciales del proceso, porque siempre que me disponía a componer, notaba que me sentía desmotivada o hastiada si abordaba la escritura de la misma manera en que lo había hecho durante todo el tiempo anterior. Me despertaba curiosidad la idea de obligarme a adentrarme en un terreno que no conocía, de probar algo que me resultara intimidante, y de emplear recursos técnicos sencillos, sin ningún tipo de adorno o exceso, que me daban la sensación de que se ajustaban muy bien a lo que las letras querían expresar.
Has pasado años construyendo un sonido muy reconocible alrededor del drone y la lentitud. ¿Cómo llevas esa etiqueta de "música lenta" cuando lo que haces en 'Poem 1' parece ir más allá de cualquier estética concreta?
Sigo pensando que la música de 'Poem 1' es muy lenta. Pero salir del drone me parece más una evolución, no un abandonar completamente el género. Hay mucha repetición en la música, lo que de alguna manera me recuerda a la sensación del drone.
Has estado en kranky, un sello con artistas como Grouper y Loscil, que también trabajan con el silencio y la densidad emocional. ¿Sientes que perteneces a esa familia sonora, o prefieres que no te encasillen en ningún sitio en concreto?
He sido lo bastante afortunada como para pertenecer a la familia que se ha formado en torno a kranky. Desde muchos puntos de vista, me siento allí como si estuviera en mi propia casa, pero desde otros ángulos, no tengo la certeza de cuál es mi camino a partir de ahora ni en qué lugar encajo exactamente. Lo único que hago es tratar de poner por escrito aquello que considero auténtico y sincero.
Colaboraste con DJ Python en 'Natural Wonder Beauty Concept', que sonaba completamente diferente a tu trabajo en solitario. ¿Qué sacaste de esa experiencia que pueda haber llegado a este disco, aunque no sea evidente de inmediato?
Ese disco fue la primera vez que experimenté con la escritura de canciones, aunque gran parte de lo que hicimos era extraño para tratarse de música pop o electrónica. Creo que ese disco fue un necesario soplo de aire fresco para mí, después de la pesadez de 'Because of a Flower'. Y después de ese soplo, me sentí lista para volver a sumergirme de nuevo en terreno pesado.
"Sigo pensando que la música de 'Poem 1' es muy lenta. Pero salir del drone me parece más una evolución, no un abandonar completamente el género. "
'Because of a Flower' implicaba una exploración profunda de la identidad de género. 'Poem 1' parece centrarse más en el desamor y la pérdida. ¿Son cosas separadas para ti, o forman parte del mismo proceso de conocerte a ti misma?
Creo que están conectadas, sin duda. El éxito de una relación depende de lo estable que seas contigo misma, de si hay partes dentro de ti bloqueadas por el dolor o la vergüenza. En su momento no me di cuenta, pero mi experiencia con la identidad y el cuerpo estaba en el centro de parte de mi desamor.
'Poem 1' abre con la frase: "I wanted to travel home into somewhere.". Es una imagen ligeramente paradójica, volver a casa yendo muy lejos. ¿Qué significa "casa" para ti en este momento de tu vida?
Ahora mismo, casa significa echar raíces. Algo que no había hecho en toda mi vida adulta. Siento que estoy en un momento en el que quedarme quieta, sentarme con sentimientos incómodos y esforzarme por lograr la satisfacción, supone sentirme como en casa.
Cuando escucho 'Keepsake', pienso en alguien haciendo balance, ordenando qué guardar y qué dejar ir. ¿Escribir estas canciones fue también una manera de poner orden en algo que se había deshecho?
Sí, ciertamente eso supuso una manera de reconciliarme con la lejanía forzosa que se había creado entre otra persona y yo. Hallar alivio en el hueco que había quedado libre, quedarme en ese sitio vacío durante un breve período de tiempo, igual que si se tratara de una cosa que guardamos para no olvidar.
'Untitled II' carga con el peso de ser el centro del disco, el tipo de canción que lo parte todo en dos. ¿Qué tiene ese tema que no tengan los demás? ¿Por qué está colocada donde está?
Mientras escribía, estaba mirando temas de diferentes historias, como el viaje del héroe o la "noche oscura del alma" católica. Incluso las etapas del duelo. Esta canción me pareció la más oscura, donde aceptaba las maneras en que yo había sido la villana de mi propia historia. Creo que en el desamor hay un momento, después de la primera fase de shock o de negociación, en que pierdes la esperanza de que vuelva el amor y te quedas a solas contigo misma y con tus demonios. Y eso es necesario antes de que puedas salir al otro lado, antes de que encuentres una resolución.
En 'One Shall Sleep' interpretas un poema del siglo XIX de Justinus Kerner a través de Schumann. ¿Qué te atrajo de ese material tan antiguo para un disco que se siente tan personal y tan anclado en el presente?
Simplemente, la poesía de la letra me pareció muy poderosa y conmovedora. Es un sentimiento universal, pero el estilo de las palabras ya no existe hoy en día. También intento escribir música que pueda resistir el paso del tiempo, es decir, que no esté atada a ningún símbolo cultural moderno. Además, yo escucho sobre todo música antigua, hay mucho que aprender de la música del pasado. Debería ser una base para todo lo de ahora.
"El éxito de una relación depende de lo estable que seas contigo misma, de si hay partes dentro de ti bloqueadas por el dolor o la vergüenza."
'Cover Me' suena como algo que te cantarías a ti misma antes de que alguien te lo cante a ti. ¿Qué papel juega la autoprotección en este disco? ¿Hay algo de escudo en toda esa vulnerabilidad expuesta?
Sí, lo que pretendía era componer algo parecido a una plegaria, un cántico que sirviera para seguir adelante mientras se atraviesa el proceso de duelo. Desde mi punto de vista, aquello que provoca que mostrarse vulnerable resulte tan aterrador es el miedo a ser juzgada, el pánico a perder algo o a alguien; el miedo se halla siempre en el núcleo de todo. Si eres capaz de soltar ese miedo, de dejarlo ir, entonces ya no hay nada que pueda frenarte. Creo que la valentía actúa como un protector, como un escudo que te defiende.
En todas nuestras entrevistas, nos gusta pedir a los artistas que dejen una pregunta para el próximo artista al que entrevistaremos. ¿Cuál es la tuya?
¿Cuál es una actividad no relacionada con la música, quizás incluso no saludable, que te mantiene cuerda durante el proceso de escritura?
Y tengo una para ti, de parte de Otracami: ¿Cuál es tu mayor fuente de inspiración no musical?
Estar en algún lugar tranquilo, con muy poca o ninguna gente alrededor, preferiblemente con vistas.
