Crónica

Festival Cara•B Extra 2021

27/03/2021

Por -

Hace más de un año del último festival de música, que se celebró en Barcelona con total normalidad, pero se siente como si hubieran pasado lustros. A mediados de febrero de 2020 el Cara B cerraba su última jornada, por todo lo alto, con Ortiga, sin saber que estábamos ante las últimas migajas de felicidad festivalera en mucho tiempo. Pero no preocuparse. Después de mucho trabajo, y un año de NO PUC MÉS, la gente del Cara B ha vuelto a demostrar que nunca falla. Ya fuera el plan B o el plan Q, la música iba a volver, del 23 al 28 de marzo, a la Fabra i Coats, en lo que podría ser considerado el primer festival de la pandemia: el Cara B Extra.

Así que, como todo en esta vida siempre es mejor vivirlo a que te lo cuenten, nos liamos la manta a la cabeza, nos estresamos para sacar las entradas en lo que fue un Vietnam de sold outs en poco menos de una hora, y acabamos yendo de nuevo de festival. La jornada del sábado 27 albergaba 4 pases: dos de Ladilla Rusa, uno de Depresión Sonora + Rojuu i un cierre a cargo de Baiuca. A las 12 del mediodía, casi sin tiempo para el vermut, Ladilla Rusa puso a tono a todo aquel que aceptó el reto de ser disfrutón pero sin levantar el culo de la silla. No mentiré, no pude asistir a ninguno de estos pases, pero a juzgar por los stories de amigos y conocidos de internet, fue memorable.

Una vez que ya teníamos el estómago lleno, a las 16:30, llegó uno de los platos estrella del festival. Los rookies de Sonido Muchacho se juntaban para dar dos conciertos distintos en un mismo pase. Eso creó una fusión, como poco curiosa, de chavales que llevan pañuelos en la cabeza y las uñas pintadas, con peña que cree que llenarse la boca con el concepto post-punk ruso les hace guays, e incluso, jóvenes. Y luego un montón de gente que no teníamos claro si nuestro look tenía que responder a unos o a otros. Pero volviendo a la música, que al fin y al cabo es lo que más importa, pudimos presenciar, no solo la presentación de Depresión Sonora en Barcelona, sino el segundo concierto de toda su carrera. Marcos Crespo lideraba una banda de guitarras, bajo y bases rítmicas tiradas desde el ordenador. Mientras que muchas veces las letras se perdían a lo largo de las canciones, es innegable que su sonido llegaba a conectar con la nostalgia y desencanto que todos hemos vivido, este año raro. Pero siendo sinceros, mientras cantaba ‘Ya No Hay Verano’, no podías evitar pensar en cómo hubiera sonado en un antro pequeñito, en la Meteoro mismo, mientras sujetas con fuerza tu vaso de plástico con cerveza aguada y te pierdes en tus propios pensamientos al bailar. Su cover de Trippin’you para homenajer a Omar o su interpretación de Joy Division se hicieron con los momentos más destacados de su actuación, junto a la presentación de su último single ‘Gasolina y Mechero’.

rojuu

Si hubiera sido un festival normal, ahora sería ese momento de ir a la barra y charlar con el chico guapo de turno, pero como no es así, todos permanecimos sentaditos en el cambio de actuación.  El warm up corrió a cargo de @_______kanti, quien posteriormente lanzaría todas sus bases. Y ahora sí, vestido de blanco y con una camiseta en la cabeza, se lanzó al escenario Rojuu. Su energía y actitud hacían imposible pensar que tan solo tuviera 18 años. Su carisma y conexión con el público era arrollador. Luchando con sus ganas de hacernos levantar a todos de la silla y el cumplimiento de las normas de seguridad, el catalán, repasó temas de sus últimas tres mixtapes. ‘Slender’, ‘Umi’, ‘Llorando sangre’ o ‘cómo murió algo tan mágico’, emocionaron hasta la gente más de posado de la sala. Logró crear un patio de estrellas con el flash del móvil de todos los presentes y demostró porque va a ser uno de los líderes del underground nacional de esta nueva generación. El concierto acabó como debía acabar, todos de pie cantando ‘Memorias de plástico’ y desgarrándonos las voces tras la mascarilla cuando repitió, con aún más fuerza que la primera vez, ‘Cuando Sonríes’, su colaboración con Saramalacara de la mixtape Y3Y.

Después de una hora de descanso, en la que te daba tiempo de ir a por algo al 24h más cercano, Baiuca presidia el último pase del día. Ni un segundo malo dio el gallego. Con unos visuales de besito de cheff, casi podías imaginarte que estabas en un club. Su folktronica o electrónica folk o electrónica de raíces entre Nicolas Jaar y Bonobo, lo llenó todo. Abriendo con ‘Fisterra’, su colaboración con Carlangas, cantante de Novedades Carminha, hizo que el público se viniera arribísima y de ahí no bajó. Y es que podías hasta creer que estabas de fiesta. ‘Morriña’, ‘Muiño’, ‘Mangüeiro’ o ‘Luar’, hicieron que el público no parara de gritar VIVA GALICIA!! Y si ibas al lavabo, podías notar los beats resonando en las paredes, y amigos míos, después de más de un año sin esa sensación acústica, menuda victoria. La noche cerró por todo lo alto. Rodrigo Cuevas subió al escenario para hacerlo suyo e interpretar su hit en tándem, recién salido del horno, ‘Veleno’.

Si esto es un teaser de lo que se viene este año, solo puedo comprar. Y como dijo The Blessed Madonna,  si aguantamos los próximos seis meses, viviendo día a día, lo que va a venir después va a ser maravilloso.

baiuca

Eva
( evasefe )

Graduada en Comunicación Audiovisual sin haber hecho una película intimista de firma UPF. Movidas, música y miseria humana. No me toméis mucho enserio pero recordad beber agua.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *