Review

Basements: Music to fight hypocrisy

Wild Animals

2016

9.5
Por -

Las expectativas eran elevadas en torno al nuevo trabajo de Wild Animals después de escuchar el año pasado su primer EP. El buen gusto por dar cabida a toda la contundencia desplegada por los Built to Spill, sin renunciar a recursos propios del hardcore y sobre todo ese entusiasmo contagiado en cada pulsación de guitarra. Viniendo de grupos como Enoch Ardon, Allfits, Notes to myself y Jamie 4 President, los miembros de Wild Animals acumulan muchos directos y vivencias a sus espaldas, algo que parece que han concentrado a la hora conseguir un LP debut cargado de experiencias vitales. Basements: Music to fight hypocrisy es un disco sin ningún tipo de relleno, desbocado en todos los sentidos y con el espíritu de provocar una revolución personal. Podríamos decir básicamente que en este trabajo hay muchas cosas de gran calado, contenidas en muy poco tiempo.

Desde los instantes iniciales con ‘Slepless Sundays’, podemos sentir a la primera como han sabido atrapar muy bien ese momento de los 90 donde grupos como Dinosaur Jr. o Fugazi conseguían que todas sus melodías estuviesen ligadas a períodos vitales frenéticos pero de final feliz. Sin embargo, de Wild Animals podríamos decir que van más allá, en el sentido de conseguir que en todo momento la aceleración se vea acompañada por una respuesta lírica insurgente. La base generacional de sus canciones se encuentra muy bien asentada en temas como ‘Heavy Metal Saved My Life’, identificando la música como una cura y una puerta abierta a desplegar una vida entera. El aumento de incluso un mayor brío de las guitarras en los momentos cumbre del tema, provoca esa sensación de revivir recuerdos con la misma intensidad que ocurrieron en su momento. Un recurso que realmente nos impacta a la primera.

Avanzando en el trabajo, vamos a encontrarnos con que el ímpetu no desciende a la hora de reflejar las historias contenidas en los temas. De este modo nos encontramos una canción crucial como es ‘Elevator Boy’, cargada de un estribillo agridulce con So where is my life, I do see it once or twice. And don´t forget when all this comes to an end. La mejor forma de revivir recuerdos sin que te suman en la nostalgia. A continuación nos encontramos con uno de los grandes singles del trabajo. ‘Avocado’ tiene todas la señas de identidad del grupo, pasando de tempos intensos a otros aún más, a la par de recrudecer las guitarras a su antojo. Es en este tema donde se muestra en su máxima expresión esa necesidad de buscarse cada uno la vida, encontrando como respuesta un excitante frenesí de amistades y sucesos cargados de adrenalina. Ese warehouse transformado en basement,  que aparecía  en el título de uno de los mejores trabajos de Hüsker Dü, está más presentes que nunca como elemento que representan todo lo relacionado con pasar a la acción.

Sin bajar el pie del acelerador, nos encontramos con canciones comprometidas con el plano social, como puede ser ‘The Empire Strikes Back’, volcando en esta ocasión la rabia hacia culpables ajenos al propio individuo. Tampoco se queda atrás ‘Guilty’, el tema seguramente llevado más al límite de todo el trabajo. En él, sentimos muy bien como los elementos del hardcore más implacable toman el tema,  removiendo conciencias y acercando el disco a la actualidad más plena (lately everybody’s taking about the boy lying on the beach). Regresando a un plano más personal, aparece ‘Wave Goodbye Coastline’ luchando contra los recuerdos al mismo tiempo de impulsarse hacia nuevos tiempos. Tirando también de recuerdos y enlazándolos a series televisivas, ‘Television Blows’ tampoco deja de lado el significarse con todo lo vivido y conocido.

Adentrándonos en la parte final del trabajo, los dos temas que lo cierran van a estar muy relacionados con el amor, o mejor dicho con el desamor, aportando un grado de cercanía y de sentimientos encontrados que hacen que dichos temas tampoco pasen desapercibidos. Es así como se muestra ‘The Worst Mistake’, incluyendo frases duras como como My Green illusion, a blood transfusion, en un camino repleto de momentos difíciles.  El disco se cierra como no podría ser de otra forma entre torrentes de guitarras implacables con ‘Logic Makes No Sense’. En esta ocasión, el romance no se presenta de una forma tan dirigida a la perdición, sino enfocándose más bien desde lo honesto. El fin de un disco que con tan solo escucharlo una vez y del tirón, conseguirá que las cosas más emocionantes de tu vida vuelvan a surgir.

Conclusión

Wild Animals parten del gran legado de grupos noventeros ligados en algún momento al hardcore, como Built to Spilt, para dar rienda suelta a todo aquello que empuja a dar un salto mayor. Su primer LP es un trabajo sin fisuras, con estribillos llevados al límite y que justifica que todo revival es positivo si se lleva a cabo con pasión. Un trabajo arrollador y que nos acompañará en nuestro día a día durante una buena temporada.

9.5
Nota Usuarios (1 votos)

vota:

10

Álbum

Basements: Music to fight hypocrisy

Artista

Wild Animals

Año

2016

Discográfica

BCore

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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