Review

City Sun Eater In The River Of Light

Woods

2016

9
Por -

Woods superan la década desde su formación con una nueva obra de gran inspiración, echando la vista al pasado y al mismo tiempo adentrándose en nuevos e inquietantes ambientes, más relacionados que nunca con el western y algún que otro guiño a sonidos latinos. Una vez más, el grupo de Brooklyn consigue un disco equilibrado, firme a sus señas de identidad de gran espíritu melódico y ejecución tan plácida como arrebatadora, reflejando el motivo por el que son una de las bandas que mejor ha sabido desarrollar el folk de herencia psicodélica a lo largo de estos últimos años. Innegable es la gran capacidad de Jeremy Earl para mostrarse ajeno a todas las tendencias desarrolladas a lo largo de los últimos años, haciendo que los recursos más que reconocibles del grupo sigan mostrándose vivaces. Sin llegar a la sorpresa que nos podían causar otros trabajos de su discografía como Bend Beyond, este nuevo disco refleja una etapa más serena en la música y vida de los miembros del grupo, limpiando su sonido completamente, y lo que viene siendo lo más importante: conseguir emocionar al público de su particular forma tan agridulce.

City Sun Eater In The River Of Light se mueve entre un interesante juego de luces y sombras, al que nos tienen más que acostumbrados. La luz entra como siempre a través de su sonido, mientras que las letras nos muestran una vez más la voz del individuo describiendo situaciones de extrañeza y dificultad en su vida de una chocante forma serena. Todo esto se canaliza en reflexiones como las que aparecen en ‘Hang It On Your Wall’, donde los sentimientos de honestidad al final acaban destacando por encima de todo. Es esta lírica tan particular, donde todo parece que surge del continuo decaimiento y necesidad de levantarse, donde Woods se sienten muy cómodos, facturando canciones que suenan a clásicos inmediatos. Una ambivalencia que plasman de forma encomiable en el contraste del sonido de sus temas, pasando del camino de rosas y aturdimiento vespertino de ‘Morning Light’ al acecho continuo y dudas que supone ‘Can’t See At All’. Una nueva demostración de que, al igual que la vida misma, las sensaciones personales resultan muy cambiantes.

El principal atrevimiento de Woods en este trabajo llega a través de canciones como ‘Sun City Creeps’ o ‘The Other Side’, momentos en los que el apartado rítmico impregna de lleno los temas, ya sea por medio de la línea de bajo o batería. La impresión de estar en una película de Ennio Morricone desarrollándose entre la frontera de Texas y México, donde el atrezo está marcado completamente por los pasajes áridos, nos invade completamente. A través de frases tan románticas como enigmáticas del corte a There will always be a place for you, meet me on the other side, Woods se abren camino entre lo transfronterizo, conduciéndonos al mismo tiempo al apartado que abarca lo terrenal y divino como ya mostraron también en su trabajo anterior. Con una incorporación muy acertada de nuevos elementos como trompetas muy de corte mariachi en la ya mencionada ‘Sun City Creeps’, el grupo no se centra directamente en el apartado melódico como nos tenía acostumbrados. Si acaso, la parte ornamental en anteriores entregas llegaba de la mano de los teclados hammond ejecutados por John Andrews, en esta ocasión vamos a tener un puñado de temas con cierta querencia por los pasajes que vienen desarrollando Calexico toda su vida. El ejemplo más claro de esta afirmación llega con ‘The Take’, un tema que a bien seguro supondrá el clímax tormentoso en los directos de una forma similar a la que ‘With Light And With Love’ lo hacía antes.

Una vez hemos comentado la parte más rupturista del trabajo, llega el turno de darle vueltas a todas esas canciones donde Woods se sienten como en casa. Sin ir más lejos, ‘Morning Light’ podría haber cuadrado perfectamente en el anterior trabajo al lado de ‘Moving to the Left’ y ‘New Light’, completando un trío donde el slide de las guitarras de la mano de Jarvis Taveniere, cobra total protagonismo para conducirnos a la máxima sensación reconfortante posible. Más de estas canciones imprescindibles, llegan de la mano de ‘Politics of Free’, seguramente una de las 10 mejores composiciones del grupo en su carrera. Letra claramente evasiva reflejada en Find the time to separate your work life from relief/ Constellations in the summer sky/ In a world of shit/ Let’s tune out, a la par de momentos donde el falsete de Jeremy Earl se magnifica para desembocar en el mejor estribillo del disco. Es en estos momentos donde nos encontramos la cara pop que Woods últimamente han ido adquiriendo de forma inconsciente, reflejando otra de las muchas virtudes que han ido desarrollando en sus últimas entregas. Sin embargo, no todo va a ser tan apacible, ya que mirando de lleno al pasado nos entregan ‘I See The Dark’, mostrándose trepidantes y con cierto espíritu suicida acercándose, eso sí, con un sonido mucho más depurado, a la explosividad de canciones como ‘I Was Gone’ en su versión extendida. Cerrando el trabajo nos encontramos con ‘Hollow Home’, otro tema que parece tener origen en With Light and With Love, reflejando como la serenidad en muchas ocasiones puede ser la mejor aliada.

Conclusión

Woods nos vuelven a demostrar su inspiración permanente en un nuevo discazo que combina elementos de prácticamente todas las etapas del grupo a la par de extenderse a sonidos más fronterizos. Con City Sun Eater In The River Of Light, el grupo vuelve a incidir sobre historias agridulces para reflejarlas a través de un estilo único y de los más reconocibles en todo lo que llevamos de siglo.

9
Nota Usuarios (5 votos)

vota:

7.2

Álbum

City Sun Eater In The River Of Light

Artista

Woods

Año

2016

Discográfica

Woodsist

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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