Entrevistamos a

Hinds

"Las cuatro vamos al mismo tiempo en todo lo que implica estar girando siempre, dándonos cuenta en este disco de que definitivamente esta es nuestra realidad y como el trabajar de esta forma te hace una persona muy diferente. "

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Hinds están de regreso con el que será su tercer LP The Prettiest Curse, disco que verá la luz este viernes 5 de junio a través de Lucky Number. Teniendo la sensación de que sin lugar a dudas este es su disco más completo y evolutivo hasta la fecha, en esta ocasión la banda madrileña deja más de lado la impronta sonora más asociada al garage de sus inicios, reafirmando el buen efecto que puede tener una perspectiva mucho más pop sobre sus melodías. Así es como los 10 temas de este trabajo siguen recogiendo de forma clara el espíritu y electricidad propia de una banda de rock, atreviéndose al mismo tiempo a realizar experimentos sonoros más relacionados con unas texturas cambiantes y de mayores matices sintéticos. Solo de esta forma es posible encararlo todo con tomando aire fresco, demostrando una vez más como el trabajo incansable las ha llevado a posicionarse como la banda nacional con mayor proyección internacional de estos últimos años. Aprovechando las numerosas novedades que encierra este trabajo, hemos tenido el placer de preguntarle a Carlotta Cosials por todo lo que esconde esta referencia.

Vuestros sonidos siempre han estado asociados a una cara más garagera y Lo-Fi, sin embargo en este tercer trabajo definitivamente creo que quedan en un segundo plano. ¿Desde dentro sentís que en este tercer LP habéis dado un salto mayor a la hora de reflejar nuevos sonidos e influencias que el que disteis al pasar del primero al segundo?

Sí, sin duda alguna. No ha sido sin querer, sino que ha sido absolutamente adrede. Cuando nos enfrentamos al segundo trabajo, más bien lo que queríamos era hacer más canciones en la línea del primero. Creo que fuimos el ejemplo de grupo que saca el primer álbum ya con muchísima presión y revuelo alrededor, porque resulta esperadísimo. Cuando ya de por sí hay tanta presión, da la impresión de que el primer álbum sabe a poco, por lo que mejor hacer más canciones del mismo tipo, sonando un poco más rock. Como llevábamos girando sin parar, con 170 conciertos anuales, creo que en el segundo trabajo se refleja el estar sonando con mayor contundencia.

De pronto, en este tercero, no queríamos seguir una línea recta, por lo que nos hemos querido tomar nuestro tiempo para pensar y meter un imaginario por detrás. El pararse mucho a saber cuáles eran los instrumentos que queríamos meter y cómo hacer que el sonido sea más completo, es decir, que tenga más profundidad, más colores, más texturas… Por ello fue absolutamente decidido el salirnos del combo guitarra, bajo, batería que nos ha traído muchas alegrías y nos ha encantado, pero ya lo hemos hecho muchas veces, así que nos apetecía mucho avanzar.

 

A nivel de influencias, ¿desde dentro sentís que con el paso de estos años os gustan estilos y bandas que antes nunca habíais contemplado, escuchando mucho más pop y plasmándose en este disco?

Siento que el hecho de que sonemos más pop no viene porque hayamos estado escuchando más música pop. Creo que se han alineado muchas variables y han dado como resultado que el disco sea más pop. Cuando estábamos grabando el disco, sentía bastante seguridad porque las canciones ya las teníamos escritas la gran mayoría, por lo que más bien era enfrentarte al sonido. Aún sin saber cómo las íbamos a interpretar, ya de por sí la secuencia de acordes y las melodías eran mucho más pop. A mí me relajaba mucho y me ponía muy contenta escuchar a The Jesus and Mary Chain, porque realmente Darklands está compuesto tan solo por canciones pop, lo que ocurre es que es de muy buen gusto. Está muy bien hecho y no es lo que en tu cabeza tiene habitualmente como pop.

Creo que el concepto de pop por lo general no tiene buena reputación porque normalmente lo asocias a algo que casi no tiene alma. Tipo lo que se dice que puede sonar en Los 40 Principales como diríamos aquí en España y que en seguida piensas en ello como un producto. Muchas veces creo que el pop solo se asocia con eso y es un género estupendo. Hay que dejar de pensar que hacer canciones pop es algo ñoño o débil.

"Creo que el concepto de pop por lo general no tiene buena reputación porque normalmente lo asocias a algo que casi no tiene alma. Hay que dejar de pensar que hacer canciones pop es algo ñoño o débil."

Aunque hayáis encontrado nuevos territorios donde aparecen elementos sintéticos como es el caso de ‘Riding Solo’, la forma de estructurar los temas como una banda de rock es algo que parece inamovible. ¿Sientes que al llevar estas nuevas canciones al directo quizás os alejéis de esta idea de banda de rock o sientes que el peso de las guitarras es algo totalmente inamovible?

Tenemos que esperar un poco a cuando nos dejen reunirnos de nuevo, que me muero de ganas de empezar a preparar las canciones para el directo en el local. Nos queda aún luchar un poco por cómo lo hacemos porque no estamos del todo de acuerdo. Cosas del estilo a si queremos meter o no sonidos que están sonando detrás del álbum o determinada intro, que suene tal cual es en el disco. En mi opinión, quizás cuanto menos detalles de este estilo incluyamos mejor, pero lo estamos tratando ahora mismo. Tampoco quiero que mis compañeras lo lean y se piensen lo que no es (risas). Que sepas, que yo personalmente lucharé por el rock.

 

Imagino que a la hora de poneros manos a la obra con este tercer trabajo, después de la gran repercusión que tuvieron los anteriores, quizás existía una cierta presión por volver a publicar un disco al menos a la altura de los anteriores. ¿En algún momento sentisteis cierta autopresión a la hora de volver a estar a la altura con este disco?

Lo cierto es que no. Es la primera vez que estoy dentro de un estudio y estamos en el proceso creativo sin estar con el agua hasta el cuello, ni agobiada, ni frustrada, ni desencantada con lo que hago. Para mí hacer este álbum ha sido bastante gozoso y cada canción que nos salía buena era toda una alegría, en el sentido de poner en alza lo bueno que tienen las canciones, en vez de sentir alivio a la hora de pensar que seguimos teniendo buenas ideas. El habernos tomado nosotras mismas más libertad a la hora de explorar ideas ha propiciado muchas cosas nuevas muy buenas. Incluso la forma de sacar melodías ha sido bastante nueva, porque nunca habíamos sacado antes melodías partiendo de un piano.

Entonces ha sido como descubrir un planeta nuevo por completo, porque las melodías no suenan iguales, al menos en nuestro caso. No es el mismo tipo de fraseo ni de dibujo cuando compones sobre un piano que sobre una guitarra acústica. Por todas estas cosas ha molado mucho el proceso compositivo. No se ha parecido en nada al de los dos anteriores que siempre teníamos un mes y medio para sacar el álbum entero porque tenemos ya las fechas reservadas, con gira por delante y por detrás. Por primera vez nos hemos tomado nuestro tiempo y eso se nota. Hemos hecho muchas canciones, muchísimas se han quedado en la guantera y otras han sido una mierda (risas). Anteriormente no teníamos ningún descarte, por lo que saber también que podemos hacer malas canciones y al día siguiente sacar una buena da mucho gusto. Hay que ser consciente de que te puede salir una canción mala y no pasa nada, la vida sigue y mañana será un nuevo día.

En el apartado de la producción, habéis trabajado con Jennifer Decilveo, que he visto que ha formado parte de discos de un montón de artistas muy diferentes como Beth Ditto o muy recientemente con Porridge Radio. ¿Cómo llegasteis a ella y que ideas os transmitió a la hora de desarrollar los temas?

Con Jenn fue el mayor acierto que pudimos tomar. Este álbum no había podido ocurrir sin ella, al menos de la forma en la que ha ocurrido. Este verano estuvimos haciendo varias sesiones en Los Ángeles, algo que había organizado nuestro sello de cara a probar nuevas cosas escribiendo y conocer nuevas personas. Jenn fue la primera a la que tuvimos el placer de conocer Ana y yo, llegando Ade y Amber unos días más tarde. Nos metimos en su estudio, que era como un cuarto, y pasó toda esta historia que a veces cuentan los artistas, pero que no se sí creerme o no. Aquello de que se generan un montón de ideas fluidas. Todo muy del estilo a ver qué pasa si ahora meto esta guitarra aquí, sigue tocando mientras yo pruebo esto con el teclado, repite eso de nuevo que me gusta…

Así se creó una especie de efecto dominó y en esa misma tarde ya teníamos una canción entera, grabada y todo, logrando la demo allí mismo. Al día siguiente hicimos otra porque teníamos doble día con ella. Cuando Ana y yo salimos de la sesión, nos miramos la una a la otra en el coche y pensamos en seguida que ya teníamos productora del álbum, aun quedando unas 16 personas diferentes por conocer. Son de esas cosas que desde el primer momento lo sabes, el sentir si la energía funciona. Hablando de energías no quiero parecer una loca, si no a referirme a nivel de comunicación. Al final, como en el mundo de la música todos tenemos tantos complejos, el encontrarte a alguien que te haga sentir bien y que admire tu manera de pensar, potenciándolo, no es tan fácil. Con ella dimos en el clavo por completo.

"Para mí hacer este álbum ha sido bastante gozoso y cada canción que nos salía buena era toda una alegría, en el sentido de poner en alza lo bueno que tienen las canciones, en vez de sentir alivio a la hora de pensar que seguimos teniendo buenas ideas. "

‘Riding Solo’ creo que recoge de buena forma ese sentimiento tan desconcertante de que todo gira alrededor de una forma muy rápida y no tienes tiempo para detenerte en un lugar y profundizar en él. ¿Tras vuestras numerosas giras, habéis encontrado alguna forma de intentar frenar un poco este sentimiento o es algo con lo que sientes que tendrás que convivir siempre?

Esto va a ser una respuesta muy personal, diciéndolo también desde la perspectiva de llevar prácticamente encerradas 75 días, pero sinceramente es una vida que me gusta muchísimo y me llena muchísimo. Me he resignado a saber que llevamos otro ritmo diferente al resto de los humanos. Creo que las cuatro vamos al mismo tiempo en todo lo que implica estar girando siempre, dándonos cuenta en este disco de que definitivamente esta es nuestra realidad y como el trabajar de esta forma te hace una persona muy diferente. Hace que tengas un estilo de vida muy concreto, muy particular y bastante duro muchas veces. Básicamente nunca haces las cosas al mismo tiempo que los demás.

Estás en un lugar un rato y luego te marchas rapidísimo. Todo el rato estás dejando sitios y llegando tarde. Ya de pronto, si te enamoras, la has cagado definitivamente. Es una vida complicada y tiene sus más y sus menos. Entonces en este álbum nos hemos dado cuenta de que va para largo y nos apetecía hablar de ello. Nosotras lo hablamos desde el punto de vista de ser artistas, pero cualquier persona al final lo que desea es pertenecer a algo. Ya sea a una ciudad, un grupo o a algo. En general el ser humano nos gusta formar parte de agrupaciones, por lo que en el fondo la gente también se puede sentir muy identificada a este tema.

 

En algunos puntos del trabajo como ‘Riding Solo’ y sobretodo en ‘Good Bad Times’ y ‘Come Back And Love Me <3’ alternáis entre el inglés y el castellano de una forma muy natural. ¿En un primer momento teníais algo de reticencia a meter el castellano o es algo que lo visteis claro desde un primer momento?

Llevábamos deseando meter castellano desde hace tiempo. Ya en el segundo trabajo hicimos un amago, donde teníamos una canción que mezclaba francés, español e inglés. Sin embargo al enfrentarnos al papel en blanco de componer este disco, teníamos clarísimo que queríamos meter más castellano. Por supuesto ha sido un reto y nos ha dado en un primer momento toda la vergüenza, porque claro, toda la carrera escribiendo en inglés, donde para colmo soy consciente de que no se me todas las palabras en inglés, mientras que en castellano me acerco mucho a conocer todo el diccionario.

Esto implica que conozco las connotaciones que tienen las palabras, y sé que si lo digo en un determinado modo puede sonar infantil, si lo digo en este otro suena con más seguridad, o es más chabacano al expresarlo de otra forma. Al tener tanta información sobre el idioma, solo por ser nuestra lengua materna, provoca esa sensación de no saber si estoy diciendo una frase que forma parte de mi cotidianeidad o si es también es artística. Entonces ha surgido un poco el debate de cómo me gusta que sean las cosas dichas, por ejemplo, el cómo me gusta que se diga te quiero en castellano. Entonces esto me ha llevado este año a estudiar mucha música en castellano para elaborarme mi propio gusto y distinguir cómo que gustan que se digan las cosas en las letras.

"Hay que ser consciente de que te puede salir una canción mala y no pasa nada, la vida sigue y mañana será un nuevo día."

Volviendo a esta canción, la de ‘Come Back And Love Me <3’, destaca por el predominio de la guitarra española, buscando un poco un cierto tono romántico. ¿Fuisteis deliberadamente buscando una canción en la que pudiese resaltar tanto la guitarra o más bien comenzasteis a elaborar el tema partiendo de estos sonidos y decidisteis centraros en ellos?

Justo fue lo segundo que me comentas. Creo que ‘Come Back And Love Me <3’ lo pidió a gritos. La guitarra que tengo aquí en casa, que de hecho es la que suena en el disco, es una española. Cuando hicimos la demo de la canción tuvimos claro que no podíamos cambiar la guitarra por una eléctrica porque no es lo mismo y no va a sonar igual. Hay veces que las canciones te piden cosas como autor, algo así como por favor no hagas que esto suene de tal forma. Todo el resto de la producción de la canción lo acabamos enfocando totalmente alrededor del sonido acústico de la guitarra.

‘Burn’ es un tema que me gusta mucho porque mostráis un lado como más desinhibido y divertido, encontrando un estribillo un poco más saturado y luego desembocáis en un solo de guitarras que suena también muy eufórico. ¿Veis esta canción un poco como un punto de ruptura en el disco con el que liberar más energía?

Nos gusta muchísimo tener siempre cuidado con esos detalles entre el cambio de la cara A a la cara B, aunque luego la mayoría de la gente al final escucha el disco en Spotify, pero nosotras seguimos siendo bastante amantes de lo analógico. No gusta escucha la cara A y la cara B. ‘Burn’ es el comienzo de la cara B por algo, porque siento que esta cara tiene más energía y hay tres temas rock bastante locos. Siéndote sincera, me parece muy buena canción, aunque esté fatal que lo diga yo (risas). Justo esta semana la he estado escuchando un montón por un cierto motivo y siento que suena muy poderosa.

A mi particularmente me gusta más la cara B que la cara A, quizás también por cómo se encara todo más enérgicamente.

La cara A salió un pelín más larga. Si eres más de canciones de no más de tres minutos, la cara B es tu cara totalmente. Más rockera, con mayor ritmo.

‘Waiting For You’ es otra de esas canciones cuya melodía tiene muchísimo gancho y se queda a la primera. Quizás puede que sea mi favorita del disco. ¿Os costó mucho dar con la melodía de este tema o más bien surgió de forma muy improvisada?

Esta canción fue la que escribimos el primer día que conocimos a Jenn. Surgió en cosa de cuatro horas. Creo que el hecho de tener una persona en la habitación que te va animando, te ayuda a que no te autocensuras. Es algo que pasa bastante, el autocensurarte como artista. El pensar que quizás algo suene demasiado cursi, un poco lo que decíamos antes de si esto suena demasiado pop. Al tener a Jenn detrás, que te lo comunica todo de una forma súper directa, nos decía que nos dejase de dar vergüenza ciertas ideas, porque eran buenísimas. Al final esto pues te anima un montón y tiramos para adelante con esta canción. Por lo que este tema nos salió súper fácil. Hay otras canciones que tardamos mucho, pero esta fue inmediatísima.

El disco quizás acaba de una forma por momentos más relajada y quizás hasta un poquito más nostálgica con ‘This Moment Forever’. ¿Teníais claro que el disco tenía que terminar con un cierre que se contrapusiese un poco al ambiente general del disco, donde hay mucho más ritmo y energía?

Más bien a mí me gusta que los discos cuenten una historia en su totalidad y que reflejen un cierto concepto, no siendo solo un conjunto de canciones que tienen en común que más o menos fueron compuestas al mismo tiempo. A Hinds en particular, creo que se nos dan bien las baladas, pero en el fondo son un tipo de canción que tiene poco éxito. Hay muchas veces que escuchamos demasiado a nuestros sellos y una balada nunca tiene opción ni a ser single, ni que entre en radio… Por lo tanto esta canción es como mi muestra de amor platónico a las baladas. No es que no nos dejen hacerlas, pero siento que este disco precisaba de una canción más lenta. Este tema lo compusimos en Londres, que además era un día que estábamos exactamente con el estado de ánimo que aparece en el tema, todo súper anestesiado y con esa sensación de estar Ana y yo extremadamente cansadas. Así fue saliendo súper suave y tuvimos claro que iba a ser la última del álbum. Todavía no sabía muy bien cuales vendrían antes, pero esta estaba claro que iba a cerrar.

 

Algo que también me llama la atención, es como habéis dado un gran giro a parte de la estética asociada a este disco, encontrándonos con una portada a cargo de Ouka Leelle y luego dos vídeos, digamos más distópicos y fantasiosos como los de ‘God Bad Times’ y el de ‘Riding Solo’. ¿Teníais también algo así como una hoja de ruta a la hora de encontrar una nueva imagen al grupo más alejada quizás de lo cotidiano que mostrabais antes?

Soy una obsesa del mundo del videoclip y con los que hicimos para el álbum dos me quedé un poco como sin más. Me pareció que al final hicimos todo deprisa y corriendo, nada tenía mucho sentido. No acabé contenta del todo. Desde hace mucho me cuesta quedar contenta con los vídeos porque en mi cabeza me los acabo imaginando mejor de lo que luego es el resultado, porque nunca hay suficiente tiempo ni dinero. Entonces para este álbum, queríamos apostar más por los vídeos, teniendo que poner dinero de nuestro bolsillo como siempre y buscando que todo fuese más especial. También queríamos que pudiese acompañar a todo lo que hay detrás de lo que uno sobreentiende de Hinds, el lograr más colores y más surrealismo, ejemplificando un poco los sonidos que quizás no te das cuenta de que están ahí.

En el de ‘Good Bad Time’ aparecen incluso efectos especiales, que son cosas que incluso acompañan mucho a las nuevas canciones. Este fue con Jean LaFleur que es un crack y se está inflando ahora a hacer videoclips, por lo que me alegro muchísimo. Luego los otros dos últimos fueron con Keane Shaw que ha sido como caído del cielo. Es el novio de Ana y es talentoso a más no poder.

"Es un poco complicado siempre de determinar si es más importante el día que sale el álbum o el día que tocas en un festival súper importante. "

Los Strokes os invitaron a tocar en su concierto de año nuevo en Nueva York, algo que imagino que debe de ser como un sueño. ¿Percibisteis este momento quizás como el punto cumbre de vuestra carrera o sentís que ha habido algún otro que quizás os haya marcado aún más, como por ejemplo, tocar en Glastonbury?

Creo que no es el momento cubre porque realmente no es tan relevante en la carrera de alguien. Es un poco complicado siempre de determinar si es más importante el día que sale el álbum o el día que tocas en un festival súper importante. Desde luego es de los momentos más especiales de mi vida entera. Fue un viaje tan genial, que incluso lo que no era genial lo fue, como por ejemplo el hecho de hacer un frío de flipar (risas). Además fuimos con bastantes amigos de Madrid, siendo una buena pandilla en el Barclays Center. Me acuerdo que Diego me decía que es el típico concierto en el que lo que menos te importa es el propio bolo. Los 35 minutos encima del escenario al final son lo de menos. Lo cierto es que esto se cumplió, siendo una noche increíble y poder conocer a los Strokes en persona por fin. Además como el concierto salió muy bien, nos ayudó a poder volver a verlos en la gira europea sorpresa que hicieron en febrero. Fue una experiencia única y para colmo muy útil.

Hinds surgió en un momento en el que la escena garagera en Madrid estaba empezando a pegar muy fuerte con bandas como Los Parrots o Los Nastys. ¿Soléis seguir bastante de cerca las bandas que van surgiendo en la ciudad u os veis en cierta medida un poco ajenas a cómo va surgiendo la actualidad por allí?

Tuvimos un gran parón con la ciudad. Piensa que hemos estado cinco años sin pisar Madrid, esto de pasar un par de fines de semana seguidos allí. Hasta 2019 no pudimos encontrarnos con esto, el ir dos findes seguidos al Tempo II y enterarte de que tal ha cambiado de banda. Todos estos cotilleos de la ciudad y muchísimas información que te desborda (risas). Nos habíamos perdido un montón de cosas, de bandas que por ejemplo llenan la Sol y ni los conocías. A mí sí que me gusta intentar de estar al día, además que con Los Nastys y Los Parrots compartimos local. Hoy mismo hemos estado hablando justo del día en el que nos dejan volver a ensayar allí. Nos peleamos de buena forma entre nosotros en el grupo de WhatApp y los queremos muchísimo desde hace tantos años que ya son como la familia.

Siempre soléis recomendar grupos muy guays. ¿Hay alguna banda que o bien hayas estado escuchando durante la cuarentena o que bien hayas escuchado recientemente que no nos deberías perder?

Hay una canción de un artista que se llama Claudio Montana que he estado escuchando un montón estos días. Es la de ‘Queens’. Juraría que el chico es de Madrid además.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

Qué es mejor, ¿el desayuno o la cena?

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de Pol de Mujeres: cuándo salís de gira y paráis en una gasolinera a descansar un rato y a comer algo. ¿Soléis pillar los sándwiches con forma de triángulo que vienen ya preparados o más bien compráis una barra de pan y os hacéis el bocadillo a vuestro gusto?

Hemos superado el nivel de todo eso y lo que hacemos es que en el rider, pedimos una barra de pan, lechuga, queso y alguna cosa más exótica tipo aguacate. Lo que hacemos es que todo eso nos lo llevamos y lo hacemos de desayuno para el día siguiente. Esto lo vamos haciendo eternamente y cada día que pasemos por una sala lo hacemos de nuevo para que la rueda continúe.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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