Entrevistamos a

Oki Moki

"Cuando creamos la banda, y empezamos a dar conciertos en el circuito underground, que es de donde provenimos, percibíamos un cierto prejuicio hacia los sonidos más sensibles. "

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Poco menos de tres años después de la publicación de su LP debut Ocean Breeze, Oki Moki están de regreso afianzado las bases de su sonido y entregándonos otro larga duración donde encuentran de nuevo un espíritu melódico envalentonado. Con Aritz y Paula al frente de la banda, e Iñaki acompañándoles en los directos, la banda ha logrado un compendio de 10 temas donde se desenvuelven muy bien a la hora de alternar momentos donde es necesario contener los sentimientos eufóricos, junto con esa capacidad para meter una marcha más y lograr temas mucho más frenéticos. Moviéndose entre el inglés y el castellano, a la par de dejarnos ante dos temas en esukera, los de Getaria demuestran una gran versatilidad logrando la solidez del conjunto. A través de novedades importantes en lo relativo a la grabación, el sonido más limpio y menos asociado al Lo-Fi, acaba jugando a su favor para que las melodías luzcan en su máximo esplendor. Aprovechando lo reciente de este lanzamiento, entrevistamos al grupo.

Hola, ¿qué tal va todo?

Muy bien, metidos en casa, sanos y contentos de tomar un respiro de esta acelerada vida moderna

Vamos allá. Han pasado poco menos de tres años desde que publicaseis vuestro LP debut Ocean Breeze. ¿Comenzasteis a pensar en vuestro segundo LP nada más publicar el anterior o más bien os pusisteis a trabajar en él tomándoos un mayor respiro?

Empezamos a hacer canciones nuevas casi en cuanto sacamos Ocean Breeze. De hecho en nuestro tercer concierto creemos recordar que ya empezamos a tocar Wait for Me (no nos dio tiempo de meter las baterías y la cantamos tal cual, casi “a capela”) por lo que creo que es la canción más antigua de este LP. Sin embargo no hablamos de hacer un nuevo disco hasta principios de 2019, que la cosa se ha ido alargando por el tiempo que nos quitaban otros proyectos artísticos y musicales.

 

Sin lugar a dudas Ocean Breeze fue un disco de lo más enérgico, donde mostrasteis como sois un grupo con unas influencias alrededor del punk rock bastante bien definidas. ¿A la hora de poneros a componer este nuevo trabajo teníais algún objetivo en mente a la hora de encontrar nuevas direcciones musicales?

A la hora de componer no creo que haya habido grandes cambios, siempre han surgido las melodías y las canciones de manera bastante espontánea, luego las hemos ido trabajando para llevarlas allá donde queríamos. En cuanto al tipo de canciones quizás sí que ha habido un pequeño cambio ya que el haber tocado más en directo nos ha generado la necesidad de meter más intensidad en ciertas canciones, a diferencia del primer disco que salió directamente desde el sofá.

En este segundo trabajo habéis conseguido un sonido más limpio que en el primero. ¿Ha cambiado mucho la forma o los medios con los que lo grabasteis?

Este disco también decidimos producirlo con nuestros propios medios, por lo que el cambio que ha podido haber ha sido básicamente lo que hemos ido aprendiendo en este tiempo. El primer disco, Ocean Breeze, surgió de una manera repentina y mucho más espontánea, que es donde radicaba su frescura. En Working Class Pop, aunque se siga manteniendo la misma esencia, nos apetecía ir a un sonido más refinado, en el que hemos invertido más tiempo y esfuerzo, y hemos puesto más atención e los detalles.

"El haber tocado más en directo nos ha generado la necesidad de meter más intensidad en ciertas canciones, a diferencia del primer disco que salió directamente desde el sofá. "

Sin lugar a dudas vuestras canciones se mueven en terrenos donde las guitarras y los ritmos punk son muy importantes, sin embargo las melodías más poperas al final también están ahí de una forma clara, como puede ser el caso más evidente en ‘No Quiero’. ¿Sentís que vuestras composiciones se mueven un poco entre estos dos aspectos?

Sí, cuando empezamos a hacer las primeras canciones coincidíamos en que las referencias que más nos gustaban tenían ese sonido de baja fidelidad, grabado en 4 pistas, tan personal y con esa magia tan especial donde se entremezclan ruido y melodía. Por todo esto, unido a nuestra inexperiencia en la auto-grabación, resultaba el combo perfecto. Podemos decir que la melodía y el ruido siempre han sido la base, aunque después algunas canciones se acercan más a la urgencia del punk, por nuestros gustos y porque nos puede la euforia, y otras en cambio son más “mentales” con un aura más atmosférica. Pero en general mantenemos un hilo conductor de crear cosas bellas pero directas a la vez.

Hablando del tema influencias, ¿sentís que la mayoría de vuestros referentes musicales se encuentran más asociados a décadas pasadas o más bien ocurre al revés?

Hay de los dos, escuchamos música bastante diversa, aunque en general sí que podríamos decir que la mayoría, y los favoritos, son de décadas pasadas, pero continuamente estamos descubriendo cosas actuales también. En general nos gusta descubrir música tanto nueva como no nueva, pero siempre contextualizándolo y situándolo en su correspondiente espacio-tiempo. Cuando descubrimos una banda nueva necesitamos saber de donde es de que año es quien lo conformas y de donde vienen para darle un mayor sentido a lo que suena.

 

El título de Working Class Pop me encantó desde el primer momento. ¿Qué queréis transmitir a través de él?

Cuando creamos la banda, y empezamos a dar conciertos en el circuito underground, que es de donde provenimos, percibíamos un cierto prejuicio hacia los sonidos más sensibles. Cuando en otros países hay infinidad de propuestas transgresoras, personales, radicales, que hablan directamente a gente común como nosotros desde esos parámetros. Entendemos que en este país el sentimiento negativo hacia el término “pop” proviene en gran parte de su asociación a radiofórmulas casposas de ideales de gloria, contenidos vacíos y producciones con un sentido meramente comercial. Por lo que el título del disco viene en contrapunto a toda esa asociación. Tampoco es que nos consideremos una banda “pop”, pero con un punto de provocación y otro punto de humor, nos apetecía romper con esa concepción.

A lo largo de algunos de vuestros temas me gusta mucho como introducís ciertos sentimientos agridulces como ocurrió en ‘Recorriendo La Ciudad’ y ahora en este ‘Wait for Me’. ¿Creéis que en vuestras canciones hay un poco de esta ambivalencia?

Sí, también ocurre en ‘Gaztatapeko Balkoitik’ canción que habla de nuestro pueblo Getaria. Podría decirse que es un reflejo de la realidad, nada es blanco o negro… o quizás es más un reflejo nuestro y de nuestra manera de ver las cosas. En las canciones vamos lanzando reflexiones de como vemos las cosas, o describiendo ciertas situaciones o emociones, pero sin decir que tiene que ser de una manera u otra. No nos gusta la gente que cree tener la verdad absoluta de las cosas.

"Cuando descubrimos una banda nueva necesitamos saber de donde es de que año es quien lo conformas y de donde vienen para darle un mayor sentido a lo que suena."

Sin lugar a dudas ‘Lucifer Rising’ creo que funciona muy bien como single, incluyendo además unos simbolismos muy potentes. Si no me equivoco, este tema fue inspirado por el cortometraje del mismo nombre de Kenneth Anger. ¿Cuáles son las cosas que más os fascinaron de esta pieza audiovisual y cómo llegasteis a ella?

El corto lo conocíamos de hace tiempo por nuestra afición al cine de autor (afición totalmente corrompida los últimos años por el mal uso de las plataformas de streaming que hacemos). La letra salió como muchas otras, encima de la melodía empiezan a surgir sonidos, que te llevan a palabras, que te llevan a frases,…la canción nos remetía a un cierto ritual, y aunque fuera inconsciente ahora pensándolo vimos un documental donde salían OK Korral (banda rockabilly de los ochenta de nuestra zona) contando que montaban cineforums por su afición al cine y que muchas de sus letras salían de las películas que proyectaban.

Con todo eso en el subconsciente nos pareció muy interesante crear ese ritual basándonos en la película de Kenneth Anger. El título lo dejamos igual que la película para que quedara claro (para los que continuamente nos dicen que el título ya existe jaja). Como curiosidad la exquisita banda sonora original de la película es de Bobby Beausoleil, en cadena perpetua acusado de pertenecer y participar en un asesinato con la Familia Manson, por lo que tiene todos los ingredientes para un buen ritual.

Del mismo modo también pusisteis vuestro propio videoclip a este vídeo, que si no me equivoco, es vuestro primero en Oki Moki. ¿Qué tal resultó la experiencia de llevarlo a cabo y cómo fue el proceso de trasladar la estética del cortometraje de Kenneth a vuestro terreno?

En realidad es nuestro 4 videoclip, hicimos 3 vídeos de manera más improvisada para Ocean Breeze porque si algo nos une, son las ganas de experimentar con medios artísticos que no manejamos habitualmente en nuestra vida profesional.

En este caso Paula tenía ganas de elaborar vestuario y maquillaje para lo que este vídeo fue la excusa perfecta. Realizó el diseño de los personajes reinterpretando el trabajo de Kenneth Anger, añadiendo un toque más de aquí con elementos de mitología vasca que junto a los paisajes de nuestro entorno completó el trabajo. Además contamos con nuestros amigos más cercanos para el casting, con lo que la grabación fueron dos divertidos días entre colegas justo antes de la cuarentena por el coronavirus.

Me gustó mucho la colaboración con Violeta dentro de ‘Una Mano Para El Directo’. ¿Cómo surgió lo de contar con ella para ponerle voz al tema?

A finales de 2018 tocamos junto a Rata Negra en Bilbao, y aunque los seguíamos desde sus bandas anteriores (Juanita y los Feos, La URSS) nunca habíamos coincidido con ellos en los escenarios. La verdad es que nos entendimos muy bien desde el principio y a partir de entonces hemos dado varios conciertos juntos. Cuando decidimos incluir la versión de Humedecidos en el disco se nos ocurrió que quedaría genial con la voz de Violeta así que se lo propusimos y le gustó la idea.

Algo que me gusta mucho de vosotros es que alternáis fácilmente de idioma en vuestras canciones de una forma completamente natural. ¿Soléis tener algún criterio para decidir el idioma en el que componéis un tema?

Al crear la banda era un simple pasatiempo de andar por casa, no teníamos ni idea de que terminaríamos tocando en escenarios. Por lo que tarareábamos palabras, para hacer melodías sin demasiada preocupación, que fueron en inglés por las referencias de aquel entonces. Una vez fuimos empezando a dar más conciertos y tomárnoslo un poco más en serio, hemos sentido la necesidad de expresas más claramente ciertas ideas y dar más peso a las letras. Por lo que las canciones más viejas quedaron en inglés y en el resto hemos ido alternando castellano y euskera que son los idiomas que usamos en nuestro día a día. En el caso del euskera, están escritas en un “dialecto” más callejero que usamos en nuestro pueblo, que aunque sea más difícil por las entonaciones, pillándole el “flow” suena muy convincente y le da otro rollo que nos gusta mucho.

"Entendemos que en este país el sentimiento negativo hacia el término “pop” proviene en gran parte de su asociación a radiofórmulas casposas de ideales de gloria, contenidos vacíos y producciones con un sentido meramente comercial. Por lo que el título del disco viene en contrapunto a toda esa asociación. "

Hablando un poco más de vuestras letras, quizás acaban mirando siempre hacia un lado bastante reflexivo, como puede ocurrir de una forma clara en ‘Perro Fiel’. ¿Sentís que a lo largo de vuestras canciones soléis reflejar ciertas reflexiones o soléis encararlas más bien tratando de reflejar ciertas historias?

Normalmente a la hora de ponernos a escribir letras intentamos partir de una idea que queremos transmitir. Esas ideas suelen inspirarse en nuestras vidas y nuestro entorno. Por lo que hay de las dos partes, hay reflexiones y hay historias. Que provienen tanto de experiencias propias como de gente cercana.

Ahora que ya contáis con un segundo LP, ¿cuáles son vuestros planes más inmediatos cuando llegue la “nueva normalidad”?

La verdad es que Oki Moki nació para la nueva normalidad. En 2018 dimos un concierto en nuestra casa en formato dúo para la ETB (televisión vasca), cosa que ahora ha hecho todo el mundo durante el confinamiento. Siempre hemos estado abiertos a dar cualquier tipo de concierto en cualquier lado, asique ya sabéis, llamadnos si queréis que demos un bolo en vuestro jardín, salón o cuarto de baño. Ahora mismo empezaremos a mover los LPs que nos acaban de llegar, y a ver si poco a poco vamos volviendo a tocar con público.

"En las canciones vamos lanzando reflexiones de como vemos las cosas, o describiendo ciertas situaciones o emociones, pero sin decir que tiene que ser de una manera u otra. No nos gusta la gente que cree tener la verdad absoluta de las cosas."

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

¿Cuál ha sido vuestro peor aforo en un concierto? ¿Lo disfrutasteis?

Del mismo modo tenemos una para vosotros a cargo de Jeremy Jay, dice así: ¿cuál fue la primera vez que recuerdas qué grabaste una canción? ¿Cuál fue?

Paula: La primera vez que compuse y grabé una canción fue en 2007 ó 2008. Acababa de ponerme una guitarra delante por primera vez y compuse un par de canciones rollo Horror Punk que grabe en un Tascam Analógico en el estudio de mi amigo Aitor (¡gracias!)

Aritz: Con unos 15 años con la primera “banda” que tuvimos con los colegas de toda la vida, lo de siempre, no teníamos ni idea de tocar y grabamos 7-8 temas con una radiocasete. La grabación lleva como 18 años perdida, el único título que recuerdo era “Franco ha muerto” jajaja.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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