Review

Sweet Pill - Still There’s a Glow

Sweet Pill

2026

7.6


Por -

En una de esas conversaciones de furgoneta que se producen mientras el asfalto devora kilómetros, Zayna Youssef soltó ante sus compañeros de Sweet Pill una idea que llevaba rondándole la cabeza: la nueva colección de canciones debía girar en torno al fuego en todas sus formas. Ese germen conceptual, compartido mientras cruzaban Londres, terminó por convertirse en el eje vertebrador de ‘Still There’s a Glow’, un trabajo que nace de la necesidad de reconstruir los cimientos de un proyecto que, tras un debut exitoso, se encontró con la dificultad de lidiar con el ruido de las altas demandas y la presión interna por superar lo conseguido. La decisión de desechar casi todo el material que habían estado acumulando durante una gira ininterrumpida marcó el punto de inflexión, obligando al quinteto a replantearse su dinámica creativa y a escribir de forma colectiva por primera vez con su alineación estable, un proceso que, aunque complejo, les permitió redescubrir su propio sonido partiendo de una página en blanco.

La colección se abre con 'Sunblind', una pieza que funciona como una declaración de intenciones donde la energía contenida estalla en un estribillo que proclama “I'm alive! And I'm taking it for granted”, una frase que resume a la perfección la dualidad que atraviesa todo el trabajo: el reconocimiento de estar vivo mientras se es consciente de que se está desaprovechando esa misma vitalidad. Esta tensión entre la afirmación y la duda recorre cada rincón del álbum, manifestándose en la forma en que las composiciones alternan entre pasajes de crudeza directa y momentos de delicadeza casi etérea. La interacción entre las guitarras de Jayce Williams y Sean McCall dibuja paisajes sonoros que cambian de textura con una fluidez sorprendente, mientras que la sección rítmica formada por Ryan Cullen y Chris Kearney proporciona un andamiaje sólido que permite que las melodías se eleven sin perder nunca el anclaje terrenal que caracteriza al conjunto.

El tríptico que conforman 'Glow', 'Slow Burn' y 'Smoke Screen' actúa como el núcleo temático donde la metáfora ígnea alcanza su máxima expresividad. En 'Glow', Youssef canta “I’m led between what’s real and just a dream”, situando al oyente en ese espacio ambiguo donde la percepción de uno mismo se tambalea entre lo que se es y lo que se cree ser. La pieza da paso a 'Slow Burn', donde la musicalidad se vuelve más agresiva y las voces de Youssef y McCall entablan un diálogo que simula el conflicto interno entre la autodestrucción y el deseo de cambio. 'Smoke Screen' cierra este bloque con la imagen de la boca convertida en antorcha, una representación gráfica de cómo las palabras pueden convertirse en vehículo tanto para la confesión como para la ocultación. Esta trilogía funciona como un espejo de ese proceso de desmantelamiento personal que la banda atravesó, donde la escritura se convirtió en una herramienta para confrontar hábitos y decisiones que proporcionaban alivios momentáneos pero que a la larga resultaban perjudiciales.

La evolución en la forma de componer queda patente en la manera en que las piezas se construyen a partir de la colaboración plena, dejando atrás la estructura previa donde las partes solían llegar más definidas. Esta nueva metodología, fraguada en retiros de escritura en cabañas donde el único requisito era hacer ruido juntos, dota al álbum de una cohesión que se percibe en la transición natural entre cortes como 'No Control', con su andamiaje rítmico hipnótico, y 'What the Devil Is Selling', donde la atmósfera se vuelve más sombría y reflexiva. La incorporación de las voces de otros miembros del grupo aporta capas adicionales de matiz, reforzando la idea de que el resultado final es el producto de una entidad colectiva y no el vehículo de una sola visión artística. Este enfoque coral también se extiende a la elección de la portada, una imagen surrealista de una casa en llamas siendo absorbida por una boca humana que, aunque inicialmente generó dudas entre algunos integrantes, terminó por consolidarse como el reflejo visual perfecto de esa dualidad entre destrucción y posibilidad que impregna la obra.

En la recta final del álbum, 'Tough Love', 'Holding On' y 'Letting Go' dibujan un arco narrativo que culmina con una aceptación serena de la transformación experimentada. En 'Tough Love', la voz transita desde la inseguridad inicial de “What I had’s not enough” hasta la aseveración final de “What I have is enough”, mostrando un recorrido que no oculta las dificultades del camino. 'Holding On' despliega una complejidad técnica en la percusión que subraya la tensión entre el deseo de permanecer y la necesidad de avanzar. La pieza de cierre, 'Letting Go', condensa el espíritu del conjunto con versos como “Changing but I still see that kid” y “I shook out my sheets, no mess, came clean”, donde la limpieza de los restos del pasado se presenta como un acto liberador que no implica renunciar a la esencia de lo que se fue. Este desenlace apuesta por una tonalidad que, lejos de caer en la autocomplacencia, sostiene que incluso en los momentos más oscuros permanece un resplandor suficiente para reavivar la llama.

Conclusión

La apuesta por confrontar las sombras propias, sin edulcorar los detalles, conduce a Sweet Pill a una obra que encuentra su fuerza en la crudeza de reconocer los errores sin dramatismos innecesarios.

7.6

Álbum

Sweet Pill - Still There’s a Glow

Artista

Sweet Pill

Año

2026

Discográfica

Hopeless

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.