Review

Spaceport - Cut the Lake

Spaceport

2026

8.6


Por -

En la gestación de ‘Cut the Lake’ tuvo un momento casi cinematográfico, cuando la presión por grabar en apenas tres jornadas llevó a Spaceport a una pausa forzada bajo la luna. Aquel respiro, una conversación a la intemperie en la noche más fría, acabó bautizando el segundo largometraje del trío de Minneapolis, un conjunto que partió de la chispa solitaria de Arianna Wegley para consolidarse como un proyecto colectivo donde Todd Olson y Liam Moore aportan una solidez medida. El resultado, publicado a principios de abril de 2026, llega envuelto en una causa solidaria que desvía las ganancias digitales y físicas hacia una red de apoyo vecinal en el sur de la ciudad, un detalle que casa con la urgencia comunitaria que rezuma todo el trabajo. En lugar de encerrarse en un estudio estéril, estas diez piezas nacieron entre grabaciones caseras, cintas desordenadas y la visita a unas míticas salas de grabación rurales, y ese carácter disperso se nota en la textura final.

Spaceport elaboran un pop de tempo medio que se permite coquetear con arreglos densos y el rumor de un country de cámara sin perder de vista una aspiración elegante. ‘Switch’, que sirvió como primer avance, mantiene ese equilibrio entre una crudeza terrenal y una amplitud que recuerda a los momentos más contenidos de cierta escena de la costa oeste, evitando caer en la épica barata. La voz de Wegley se desliza sobre un fondo que nunca satura, mientras que la incorporación de capas adicionales en piezas como ‘Lungs’ o ‘Make Things Right’ ofrece una paleta más amplia de lo que parece a primera escucha. ‘Lungs’, por ejemplo, nace de un recuerdo familiar asociado al humo y la fragilidad, y su acompañamiento le otorga una textura que evoca un western crepuscular, alejado de cualquier fuego fatuo. La banda juega con la tensión de lo contenido que explota, como en ‘Sugar Moon’, donde un inicio de aparente sencillez se retuerce hasta un clímax ardiente, demostrando que saben manejar el crescendo sin estridencias.

La escritura de las letras, compartida entre Wegley y Olson, se mueve entre la imagen naturalista y la confesión escueta, con un gusto por el detalle cotidiano que se vuelve símbolo. En ‘More Like You’, la cantante se compara con pájaros y peces para expresar un deseo de libertad que le resulta esquivo, una sensación de estar siempre al otro lado de una puerta. ‘City’ transforma un paseo urbano en una búsqueda casi mística, con esa frase de “Find the edge, never end / We reflect emptiness” que apunta a una disolución del yo en el paisaje de hormigón. La muerte aparece tratada con una naturalidad fría en ‘Lungs’, donde se repite “Someday it’ll leave my lungs” como un mantra que acepta la pérdida gradual del aliento vital. Evitan el dramatismo gratuito y se centran en constatar que el calor y el tiempo se agotan, como reclama la insistente petición de ‘Give Me Heat, Give Me Time’. La banda maneja un repertorio de emociones que van del miedo a la ternura, y lo hacen sin esconder las costuras.

El sentimiento de desubicación recorre ‘City’ y ‘One More Step’, esta última con un deje samurai que promete lanzarse a la garganta de un dragón por salvar al otro, una imagen potentísima que rompe con el tono más pausado del conjunto. ‘Unraveling’ juega con una letra casi surrealista, una lista de imágenes inconexas (la rosa, la campana, la rana verde) que se deshacen como madejas hasta llegar al título, mientras que ‘Fence’ cierra el disco con la imagen de saltar una valla para liberarse de una corona pesada. Esa mezcla de lo mínimo y lo expansivo, de la charla de barrio y la gesta fantástica, dota a ‘Cut the Lake’ de una personalidad movediza. El trabajo de producción, manejado por varias personas en diferentes estudios, logra que cada capa dialogue con las demás sin que nada suene a pegote, y que ciertos pasajes floten como una niebla densa. El trío, junto a sus colaboradores habituales, demuestra que sabe construir canciones que respiran, que dejan espacio para que los detalles aporten su color sin convertirse en un alarde. Evitan la pirotecnia y apuestan por una comunicación pausada, como quien se sienta a observar cómo el hielo se derrite en un lago.

Conclusión

Spaceport convierten la ansiedad por el futuro, y la rabia contenida ante un mundo hostil, en un puñado de canciones de imágenes naturistas y calidez extraordinaria.

8.6

Álbum

Spaceport - Cut the Lake

Artista

Spaceport

Año

2026

Discográfica

Aura Vortex

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.