Pet Fennec, el proyecto del donostiarra Urko Eizmedi, sale a relucir sobremanera en el panorama del pop rock nacional con un primer LP donde se atisban grandes cosas. Moviéndose en unos territorios que cubren el espectro noventero que podría abarcar desde los Posies de power pop más relajado hasta los difíciles estados emocionales alcanzados por Built to Spill. Sin embargo, más que unas coordenadas precisas, por lo que destaca este Mount Pleasant es por su capacidad de conducir las canciones por unos caminos melódicos ciertamente esperanzados, donde las estrofas a medio camino entre los impulsos nerviosos y el paradigmático remanso de las distorsiones juegan siempre a favor. Temas como ‘Vishal News’ ponen todo ello de manifiesto, enredándose y volviéndose a enredar para demostrar que llegado el momento todo puede tener un final de lo más resolutivo. En momentos como este es donde nos damos cuenta de la gran capacidad del músico para divagar sobre una idea clara y hacerla crecer un montón.
Sin ocultar tampoco ese lado que remite hacia un apartado de folk bien orquestado y sólido, propio de formaciones como Fleet Foxes, algunos de los temas del disco se toman un respiro en cuanto a la intensidad para llegar posteriormente con más fuerza. Este es el caso de ‘Penguin Boy(I)’, una canción que por momentos solo se sustenta en una guitarra acústica sobre la que esbozar preocupaciones de carácter existencial. Así es como el disco también cuenta con un cierto ambiente donde la simplificación de elementos no desentona, sino más bien refleja cómo se encuentran cimentadas las bases de la mayoría de las canciones. Sin alejarse del influjo propicio de ver las cosas con una mejor cara, otro apartado que resulta de lo más interesante es el planteado en esas canciones que tiran hacia un formato pop de gran ligereza como ocurre en ‘Route’. La flexibilidad del tema para que convivan en él las diferentes melodías escalonadas de los instrumentos que integra, resulta en todo momento de gran atractivo.

El final del disco llega con una cierta dosis de nostalgia en su sentido más positivo. Tanto ‘Richmond’, en su faceta más apegada al empuje de guitarras, como la sintetizada ‘Running L8’, miran hacia ese punto de los Big Star donde aparentaban total serenidad pero al mismo tiempo encontraban el momento para mostrar de una forma sincera el camino que les había llegado hasta sus canciones. Algo similar ocurre en estos dos temas de Pet Fennec, sonando decididos, quedándose con lo esencial que en este caso no resulta ser lo mínimo. A través de estos detalles son con los que podemos determinar la buena confluencia de las influencias adquiridas por Urko a través de los años, sintiendo muy de cerca como este trabajo recrea estampas acumuladas con el paso de los años y que han alcanzado el momento preciso de maduración en este trabajo.


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