Review

King Gizzard & the Lizard Wizard - K.G.

King Gizzard & The Lizard Wizard

2020

7.5
Por -

En la variedad está el gusto, y King Gizzard & The Lizard Wizard es un grupo completamente consciente de ello. El conjunto australiano realiza una nueva incursión en la música microtonal con K.G., su álbum número dieciséis, que sigue los pasos del aclamado Flying Microtonal Banana de 2017 y abarca un amplio repertorio que varía desde la balada pop de Paper Mâché Balloon Dream hasta el thrash metal volcánico de Infest The Rats’ Nest.

En K.G., King Gizzard ha hecho alarde una vez más de su característico sonido psicodélico, a lo que se suma una creatividad salvaje y un enfoque ligeramente diferente con respecto a su experimento microtonal anterior. El álbum comienza tras una breve introducción instrumental con Automation’. Un tema que, a pesar de poder llegar a sentirse repetitivo, es una clara demostración de fuerza y da una idea clara de lo que se puede esperar uno en el álbum: ritmos frenéticos, armonías fuertemente influenciadas por la tradición oriental, microtonalismo y letras cargadas de temas variados como el poder alienante de la tecnología (‘Automation’), el recuerdo y el legado (‘Straws in the Wind’), la soberbia (‘Minimum Brain Size’) o dilemas metafísicos sobre el ser, como en ‘Ontology’.

Sin embargo, a pesar del inicio algo lento y pesado del álbum, este alcanza su clímax en la parte central, donde se percibe de forma clara la innovación y el esfuerzo creativo con respecto a su anterior proyecto sobre microtonalismo. ‘Straws in the Wind’ abre la sección central del disco: una canción excelente  donde destaca  el sonido del sitar y una sección rítmica fuertemente influenciada por el rock psicodélico de los 70.

Tras ‘Straws in the Wind’, el sonido característico de King Gizzard se desenvuelve por completo en el trío  ‘Some of Us’, ‘Ontology’ e ‘Intrasport’, los tres cortes más destacables del álbum. En el primero, el grupo explota en su totalidad la faceta microtonal con la que se presenta el proyecto y consigue construir un tema sólido cargado de rock psicodélico, donde destaca sobre todo el break final, con un cambio de ritmo claro que busca dar paso a la cumbre del álbum: ‘Ontology’.

El corte número 6 del disco comienza abriéndose paso con un ritmo motorik,  que asciende rápidamente a través de guitarras y armónicas  propias del  rock duro clásico para convertirse en un frenesí psicodélico a la altura de los grandes temas del Krautrock. Una vez más, se nota la gran influencia de Can sobre la obra de King Gizzard.

Mientras la canción estalla en un rápido pero elegante solo final, esta se va adaptando al cambio de ritmo que presenta ‘Intrasport’. Una propuesta que suena más a funky y que tiene un estilo más bailongo, pero que sigue conservando la vena psicodélica a través de los sintetizadores y del uso de armonías orientales.

Los dos siguientes cortes del álbum, ‘Oddlife’ y ‘Honey’, son más descafeinados y conservadores, donde  se sigue notando el toque King Gizzard pero no de una forma tan interesante como la sección central del álbum. De hecho, ‘Oddlife’ se siente más como un interludio psicodélico en el que los teclados resuenan de fondo a modo de travesía, con una segunda parte más dura que no parece encajar por completo en la tónica de la canción.

‘Honey’, el primer single del álbum, se acerca más al estilo de ‘Straws in the Wind’ a la hora de mezclar el microtonalismo, el sitar y los vientos de forma elegante. A pesar de ser una canción pegadiza (te tirarás horas tarareando su estribillo ‘you will taste like honey’), no consigue destacar tanto entre los demás temas del álbum, quizá debido a que la presentación de ‘Honey’ es mucho más tibia debido a su estructura, más pop que la de las otras canciones.

El álbum termina con ‘The Hungry Wolf of Fate’, un tema que parece estar algo fuera de lugar dentro del repertorio debido a su sonido mucho más agresivo y áspero, más cercano al de Infest The Rats’ Nest, pero que sirve como traca final para un álbum que no decepciona y que sigue dejando a King Gizzard como una de las bandas más innovadoras, prolíficas y de calidad del panorama musical actual.

Reseña realizada por Adrián Llaneza

Conclusión

Experimentados y experimentales, King Gizzard & The Lizard Wizard saben hacer oro de todo lo que tocan. Aunque el álbum pueda tener tramos más densos para el oyente, se trata de un trabajo sólido donde la banda demuestra que sigue en plena forma, lista para seguir añadiendo a su ya extenso catálogo nuevas aventuras sonoras. Seguramente, estaremos encantados de disfrutarlas.

7.5
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Álbum

King Gizzard & the Lizard Wizard - K.G.

Artista

King Gizzard & The Lizard Wizard

Año

2020

Discográfica

KGLW

Redacción Mindies

Los miembros de la redacción de Mindies amamos la música por encima de todas las cosas.

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