Review

James Blake - Trying Times

James Blake

2026

7.7


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Desde aquel lejano 2011 en el que su primer trabajo irrumpió con una propuesta que desdibujaba los límites de la electrónica de club, el productor londinense James Blake ha ido tejiendo una trayectoria que siempre ha sorteado las modas con una mezcla de obstinación y sensibilidad poco común. Su habilidad para transitar entre el mutismo de la electrónica más experimental y el arrebato del cantautor de alma góspel le ha colocado en una posición envidiable, aunque no exenta de cierta soledad creativa. La decisión de publicar 'Trying Times' bajo su propio sello, Good Boy, después de años de relación con una multinacional, añade un matiz de libertad y, quizás, de ajuste de cuentas con una industria que considera hostil para los creadores. No es un detalle menor en un conjunto de canciones que reflexiona sobre el aislamiento y la necesidad de conexión genuina en un entorno saturado de estímulos vacíos.

El disco se abre con 'Walk Out Music' y la sentencia de que uno no sirve de nada si no está vivo, una declaración de intenciones cruda que funciona como mantra y advertencia. A partir de ahí, Blake despliega un abanico de texturas que viajan desde la gravedad del sample de Leonard Cohen en 'Death of Love', que aborda la pérdida de empatía colectiva, hasta la luminosidad contenida de 'I Had a Dream She Took My Hand', construida sobre un eco de doo-wop que se transforma en una ensoñación casi espectral. La forma en la que maneja las colaboraciones resulta especialmente reveladora: en 'Doesn't Just Happen', la presencia de Dave no se limita a un simple adorno, sino que introduce una tensión narrativa que complementa la fragilidad de Blake, explorando la idea del esfuerzo constante que requiere mantener los principios. Esa misma lógica de contraste se aprecia en 'Days Go By', que recoge la aspereza del grime de Dizzee Rascal para convertirla en una confesión sobre el tiempo perdido y las prioridades equivocadas.

Musicalmente, el álbum se comporta como un organismo que respira a ritmos distintos sin perder su esencia. Hay momentos de una desnudez casi incómoda, como en los pasajes de piano de 'Didn't Come to Argue', que derivan hacia una cadencia house sin estridencias, demostrando que Blake maneja la continuidad rítmica con la misma soltura que el silencio. En otros puntos, como en 'Through the High Wire', recurre a tratamientos vocales que distorsionan su falsete hasta hacerlo parecer un instrumento más, flotando sobre una base de coros góspel que asoman como un recuerdo lejano de redención. No es un creador que busque la complejidad por sistema, sino que parece encontrar en la superposición de elementos sencillos una forma de expresar esa dualidad entre el deseo de elevación y la conciencia de la gravedad que lo ata a tierra.

La segunda mitad del trabajo adolece de una cierta dispersión, con piezas como 'Obsession' que funcionan más como puentes emocionales que como desarrollos completos, pero incluso en esos momentos de aparente menor densidad, la voz de Blake sostiene el interés. La temática del amor, tratada desde distintos ángulos, se convierte en el hilo conductor que salva cualquier posible extravío. No se trata del amor idealizado, sino del que se ejerce a diario, el que requiere estar presente a pesar del ruido exterior. 'Make Something Up' reflexiona sobre la creatividad como último refugio frente a la parálisis, mientras que el cierre con 'Just a Little Higher' sugiere una elevación modesta, alcanzable, lejos de los grandes gestos. Es un final que redondea un trabajo que, sin resultar revolucionario, condensa con acierto las múltiples caras de un artista que ha aprendido a convivir con sus contradicciones y a sacar partido de ellas.

Conclusión

En su nuevo disco, James Blake disecciona la rutina de existir bajo presión utilizando el amor como herramienta de resistencia, sin caer en dogmatismos ni en una simple huida hacia adelante.

7.7

Álbum

James Blake - Trying Times

Artista

James Blake

Año

2026

Discográfica

Good Boy

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.