Review

Haley Heynderickx & Max Garcia Conover - What of Our Nature

Haley Heynderickx & Max García Conover

2025

7.9


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En ocasiones, dos artistas que provienen de mundos distintos encuentran una forma de unirse sin fundirse, creando algo que no pertenece del todo a ninguno. Así sucede con Haley Heynderickx y Max García Conover, quienes comparten aquí una mirada más que un estilo, una voluntad de entender qué significa seguir cantando cuando el país que habitan parece un territorio que se deshace bajo los pies. Este trabajo común surge tras un año de intercambio de ideas y lecturas cruzadas sobre Woody Guthrie, una figura que ellos retoman no como símbolo del pasado, sino como herramienta para medir la distancia entre el ideal y la realidad. El resultado conserva la textura de lo inmediato: guitarras que suenan como si acabaran de ser afinadas, voces que se apoyan y se contradicen, un aire de conversación que sostiene todo el recorrido. Suena a búsqueda y a cierta calma que solo llega cuando se acepta la verdad entera, sin disfraz.

‘Song for Alicia’ abre el recorrido con un pulso firme y una herida evidente. Conover canta sobre Alicia Rodríguez, activista puertorriqueña encarcelada durante años por su militancia. El relato se construye con un lenguaje que rehúye la heroicidad para detenerse en el dolor concreto de una persona que se enfrenta a un sistema capaz de callar incluso a quien solo grita por justicia. En su voz resuena la pregunta sobre quién decide la culpa y qué tipo de libertad se permite a quienes disienten. El modo en que describe la violencia institucional, sin énfasis pero con claridad, marca la dirección ética del álbum. Lo personal se vuelve político sin pretenderlo, y esa honestidad convierte la canción en un espejo del presente, no en una reliquia ideológica.

En ‘Mr. Marketer’, Heynderickx desplaza el foco hacia la identidad atravesada por el consumo. “The garden got crowded, they’re talking too loud”, canta, y con esa frase resume la saturación que define nuestra época. Su ironía no busca risa, sino lucidez: la mercantilización de la existencia se presenta como un ruido constante que impide reconocerse. En esta pieza se percibe su escritura más afilada, capaz de unir imágenes domésticas con un pensamiento crítico sobre la pérdida del sentido individual en una sociedad que confunde deseo y obligación. La voz suena cercana, casi conversacional, lo que refuerza el contraste entre la ternura del timbre y la dureza del mensaje.

‘Boars’ introduce un tono más abstracto, con versos que se despliegan en una sucesión de imágenes animales, vegetales y minerales. Ese flujo verbal crea una sensación de vértigo, como si el lenguaje se desbordara al intentar nombrar la naturaleza que resiste al control humano. Su ritmo fragmentado y la superposición de voces recuerdan que la relación con el entorno también es política, que la ecología dentro del folk contemporáneo no se limita al paisaje sino que afecta al modo en que se concibe la vida común. De manera menos literal, la canción se pregunta qué queda de lo salvaje dentro de una cultura que intenta domesticarlo todo.

‘Cowboying’ aborda otro tipo de frontera, la moral. El personaje que canta parece arrastrar una culpa que se mantiene en silencio, y su verso más claro “I don’t know these horses” funciona como declaración de desconcierto. Los símbolos nacionales se derrumban en esa frase, porque el mito del vaquero independiente se transforma en figura de alienación. En esa grieta aparece una reflexión sobre la identidad masculina tradicional, sobre la violencia que sostiene sus gestos y sobre el vacío que deja su caída. Conover utiliza un humor seco que refuerza el retrato de un país que aún busca reconocerse.

En ‘In Bulosan’s Words’, ambos cantantes recuperan la voz del escritor filipino Carlos Bulosan para abordar la migración, el trabajo y la exclusión. “I learned that poverty is normal” se repite como un aprendizaje impuesto por la realidad. La canción transmite agotamiento y ternura al mismo tiempo, dos emociones que conviven sin anularse. La armonía entre las voces convierte ese lamento en un coro que sugiere comunidad y resistencia. Es uno de los momentos más logrados del álbum, porque expresa cómo la precariedad material se transforma también en una forma de silencio cultural.

La siguiente canción, ‘This Morning I Am Born Again’, ofrece una sensación de pausa luminosa. A partir de un texto de Woody Guthrie, el dúo reflexiona sobre la posibilidad de empezar de nuevo sin negar la herida previa. La espiritualidad que se desprende aquí no se vincula con la fe, sino con la conciencia de pertenecer a un mundo compartido. La luz que mencionan no es divina, sino colectiva, y ese matiz diferencia su mensaje de la nostalgia religiosa que a veces acompaña al folk americano tradicional.

‘Fluorescent Light’ reinterpreta la relación con la modernidad desde la crítica al brillo artificial. “There was an ancient light / There was an ancient song / Now something isn’t right” revela la sensación de extrañamiento ante un presente dominado por pantallas y estímulos continuos. La canción expone cómo la tecnología redefine la percepción del tiempo y de la distancia entre las personas. En su aparente sencillez hay una idea precisa: el progreso sin medida termina generando una oscuridad nueva disfrazada de claridad. La composición avanza con calma, casi como un rezo eléctrico, hasta que la voz se apaga, dejando un eco que remite a la incomodidad de vivir bajo una luz que deslumbra pero no ilumina.

‘Buffalo, 1981’ retoma la crónica social para mostrar la herencia de políticas que condenaron a la pobreza a miles de trabajadores. Su frase más dura, “The USA hates you being poor”, no suena como una provocación sino como una constatación que duele por su evidencia. En esta pieza el país aparece como un espacio que castiga la fragilidad y glorifica la riqueza, una idea que se repite a lo largo del disco pero que aquí adquiere forma de sentencia. Heynderickx y Conover consiguen transmitir indignación sin caer en la queja, utilizando el relato histórico como espejo del presente.

‘to each their dot’ actúa como síntesis del proyecto. “What of our nature have we done forgot?” formula la preocupación central: la pérdida de conciencia sobre lo que une a las personas. El verso encierra una advertencia política y moral. La canción busca una respuesta en la cooperación, en la idea de que la identidad colectiva solo existe cuando se comparte. La última pieza, ‘Red River Dry’, cierra el recorrido con una imagen poderosa: el río que se seca y arrastra consigo la historia familiar. Esa metáfora del cauce agotado resume el riesgo de una sociedad que olvida su raíz, pero también la posibilidad de que, tras la sequía, aún quede un hilo de vida capaz de recomenzar.

El conjunto del álbum crea una narrativa coherente sobre justicia, pertenencia y responsabilidad. No se trata de un manifiesto, sino de una conversación entre dos artistas que han aprendido a escuchar más que a imponer. La grabación en directo y el uso de materiales mínimos intensifican la sensación de proximidad, como si se tratara de un acto de honestidad artística. Cada tema plantea un dilema moral, y cada voz propone una forma distinta de enfrentarlo. Lo que dejan entrever no es pesimismo, sino un realismo que acepta el conflicto como parte de lo humano. Heynderickx y Conover escriben desde la duda, pero lo hacen con la firmeza de quienes han comprendido que cantar también es un modo de pensar.

Conclusión

Haley Heynderickx & Max García Conover ofrecen un trabajo honesto que mira al pasado para entender el presente. Entre guitarras suaves y letras directas, reflexionan sobre lo que nos une y lo que aún podemos cambiar.

7.9

Álbum

Haley Heynderickx & Max Garcia Conover - What of Our Nature

Artista

Haley Heynderickx & Max García Conover

Año

2025

Discográfica

Fat Possum

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.