Review

Fish Narc - Uncle

Fish Narc

2026

7.7


Por -

Ben Funkhouser ha pasado de ser uno de los nombres propios de la escena emo rap a firmar un trabajo que celebra la resistencia y el orgullo de seguir en pie. El músico de Olympia, que ahora vive en Los Ángeles, convierte su quinto álbum en un ejercicio de power pop luminoso. La calma llega después de años de terapia y sobriedad, y esa calma se nota en canciones que aceptan el peso de los años sin montar un drama. Farrar, que ya venía de trabajar con Wednesday y MJ Lenderman, se encargó de la producción y de la batería. Ese paso atrás fue clave para que Funkhouser se fiara del empuje de las guitarras y de la amplitud de los estribillos. El resultado conecta con el sonido que salía de las radios universitarias estadounidenses hace casi tres décadas. Hay ecos de The Lemonheads y e incluso Teenage Fanclub, que intuímos que a le han servido como inspiración durante estos meses.

Esa influencia se nota en cómo construye los ganchos, y el álbum respira especialmente bien cuando la instrumentación se queda en lo justo. 'Student Driver' se apoya en la guitarra acústica y ahí encuentra su fuerza, en la desnudez de una canción sobre caer y volver a levantarse. 'Much Less Me' abre el disco con un estribillo cálido bajo el cual asoma una inquietud sorda, esa sensación de que las cosas se complican con los años. Funkhouser escribe pensando en versiones que funcionarían con un solo instrumento de cuerda, y cuando la banda entra con fuerza el efecto es el de una maqueta que merecía más trabajo. Su voz rasposa sorprende al principio y a veces se come los pasajes más suaves, aunque ese exceso forma parte del encanto de un artista que aprendió a cantar en el circuito punk del noroeste.

La escritura busca la sencillez del power pop, con frases directas que aquí se quedan a medio camino. 'Not to Guess' tiene el ritmo adecuado, pero su estribillo no acaba de convertirse en ese grito compartido que promete el género. Otras piezas suenan a maquetas sólidas más que a canciones terminadas. La excepción llega con 'Emma', dedicada a su pareja y bajista, donde Funkhouser dice exactamente lo que siente sin rodeos. Habla de un amor que le devolvió las ganas después de pensar que ya era incapaz de enamorarse, y lo hace con una alegría contagiosa que el resto del álbum apenas se permite. Esa sinceridad sin adornos marca la diferencia frente a letras que dan vueltas a una emoción sin nombrarla.

El título funciona como un chiste sobre abandonar, aunque el contenido real trata de lo contrario: resistir. Funkhouser ha contado que se sintió borrado de una escena que ayudó a construir. Su reacción fue un trabajo abierto de miras en lugar de un ajuste de cuentas rencoroso. Eso dice mucho de hacia dónde apunta su madurez. 'Yakima Canyon' cierra el disco y deja claro que a Funkhouser le basta con muy poco para sostener una canción. El conjunto se sostiene como el testimonio de un compositor que todavía se está adaptando a su nueva piel. Le falta la precisión de los grupos que admira, pero sin ir más lejos, al menos la mita del disco ya tiene hechuras de gran grupo. Funkhouser asegura que lo mejor llegará dentro de poco, y hay motivos para creerle.

Conclusión

Fish Narc convierte su segundo disco de rock en un acto de aceptación serena: tras la terapia y la sobriedad, sus canciones asumen sin dramatismo el paso de los años, la duda sobre las decisiones tomadas y el quedarse fuera de la escena rap que ayudó a crecer.

7.7

Álbum

Fish Narc - Uncle

Artista

Fish Narc

Año

2026

Discográfica

K Records

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.