Review

billy woods - GOLLIWOG

billy woods

2025

7.5


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La portada de ‘GOLLIWOG’ parece no querer ser mirada de frente, y lo que aguarda dentro de este disco de billy woods tiene poco de bienvenida. Hay algo en estas dieciocho piezas que resulta inquietante desde antes de sonar, como si el artista levantara un umbral torcido hacia un espacio donde la distorsión no es solo musical, sino también emocional, histórica y social. La obra no persigue adornar el presente ni domesticar sus aristas; más bien hunde las manos en el lodo de una realidad contaminada, recogiendo imágenes rotas y devolviéndolas al oyente en forma de versos que se entrelazan con ecos, gritos, vacíos.

La sensación que deja ‘GOLLIWOG’ no es únicamente la de una narrativa lineal, sino la de atravesar un territorio fragmentado, donde cada canción ofrece una pieza suelta de un conjunto que se resiste a ser encajado del todo. No se trata de horror fantástico ni de meros juegos líricos, sino de invocaciones al horror cotidiano: desplazamientos forzados, explotación económica, cuerpos atrapados entre fuerzas impersonales. ‘BLK XMAS’ muestra un escenario donde una familia es expulsada de su hogar en plenas fiestas, y no hay metáfora sobrenatural ahí, solo la crudeza de lo material, del despojo sin rostro. En ‘Corinthians’, la voz de billy woods roza el plano político con frases que no requieren énfasis: “today I watched a man die in a hole from the comfort of my home / the drone flew real low, no rush, real slow”.

Instrumentalmente, el disco es una amalgama deliberadamente abrasiva. Las contribuciones de productores como The Alchemist, Kenny Segal y El-P no suavizan las aristas, sino que las afilan: los sintetizadores de ‘Corinthians’ recuerdan a un latido mecánico, las cuerdas distorsionadas de ‘STAR87’ tienden un puente entre el cine de terror y los paisajes urbanos derruidos, mientras que ‘Waterproof Mascara’ se hunde en un abismo sonoro donde una mujer solloza atrapada en un bucle que se clava en el fondo de la mezcla. Cada capa sonora se suma a una sensación de encierro, de estar atrapado en un espacio sonoro sin escapatoria clara.

La figura del golliwog, que da nombre al álbum, no es un ornamento vacío: remite a un pasado cargado de violencia racial que se mantiene vivo, reconfigurado en nuevas formas de exclusión y brutalidad. Este motivo aparece velado en canciones como ‘BLK ZMBY’, donde las referencias no se limitan a lo obvio, sino que sugieren conexiones postcoloniales, desplazamientos masivos, supervivencias en la diáspora. Cuando woods rappea “universities empty, the troublemakers is drowned or drivin' Uber overseas”, no recurre a clichés ni a moralismos, sino que articula un inventario seco, casi clínico, de consecuencias.

Las colaboraciones no diluyen la voz central del disco, sino que aportan matices a este entramado espeso. ELUCID, Bruiser Wolf y Despot aparecen en momentos clave, expandiendo el espectro tonal, ya sea desde un humor mordaz que desestabiliza (‘Cold Sweat’) o desde una ironía que se filtra en medio del caos. La secuencia final, que atraviesa ‘Lead Paint Test’ y ‘Dislocated’, cierra el círculo dejando al oyente en un lugar inestable, como si las respuestas se hubieran ido desvaneciendo canción tras canción.

A nivel temático, ‘GOLLIWOG’ no plantea redenciones ni clausuras. En lugar de eso, multiplica las grietas, marcando la textura de un tiempo histórico donde las narrativas heroicas resultan obsoletas. Incluso las imágenes más íntimas, como en ‘Misery’, donde la pasión amorosa se mezcla con el deseo y el desgaste, no permiten una salida clara, solo abren un espacio donde la vulnerabilidad se tiñe de amenaza.

El disco no se construye como una totalidad armónica, sino como una sucesión de colisiones: entre letras que chocan con las bases, entre voces que parecen hablar desde distintas habitaciones del mismo edificio derrumbado, entre ruidos ambientales que emergen para luego desaparecer. Es un trabajo que exige atención y que rehúye el consumo superficial. Las piezas como ‘Jumpscare’ y ‘A Doll Fulla Pins’ condensan esta tensión: mientras el oyente intenta situarse, los elementos se desplazan, los significados se deslizan, los paisajes cambian.

Lo que billy woods logra en ‘GOLLIWOG’ es un recorrido por los márgenes de una sociedad quebrada, donde el terror no viene del exterior, sino que es parte constitutiva de lo cotidiano. Cada canción funciona como una cámara que se abre a otro rincón oscuro, otro relato interrumpido, otra huella. Al final del recorrido, lo que queda es una sensación de eco, de residuos, de una música que no busca consuelo, sino confrontación.

Conclusión

‘GOLLIWOG’ de billy woods construye un paisaje sonoro cargado de imágenes inquietantes, donde cada canción es una postal rota de realidades políticas, afectivas y sociales.

7.5

Álbum

billy woods - GOLLIWOG

Artista

billy woods

Año

2025

Discográfica

Backwoodz Studioz

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.