Review

Big Thief - Double Infinity

Big Thief

2025

8.7


Por -

Big Thief llevan casi una década construyendo un recorrido marcado por la constancia y la búsqueda de nuevas formas dentro del folk rock. Desde su debut con ‘Masterpiece’ en 2016, han transitado distintas etapas en las que la escritura de Adrienne Lenker se ha convertido en núcleo, acompañada por la guitarra de Buck Meek y la batería de James Krivchenia. Tras la marcha del bajista Max Oleartchik, el grupo afronta en ‘Double Infinity’ su primera publicación como trío, un reto que asumieron rodeándose de colaboradores y abriendo el estudio a un proceso de grabación con un carácter comunitario.

El disco se compone de nueve canciones registradas en el Power Station de Manhattan, un espacio que acogió sesiones improvisadas con amistades cercanas. Esa apertura define un trabajo en el que se mezclan texturas acústicas, distorsiones eléctricas y percusiones libres, siempre con la voz de Lenker en primer plano. Desde el comienzo, el álbum propone un ambiente que oscila entre lo íntimo y lo expansivo, alternando pasajes sosegados con explosiones inesperadas.

‘Incomprehensible’ abre la secuencia con guitarras prolongadas, un ritmo ondulante y detalles psicodélicos que envuelven frases cargadas de imágenes: “The message spirals / Don’t get saggy, don’t get gray / But the soft and lovely silvers are now falling on my shoulder”. La canción enlaza el paso del tiempo con la observación de lo natural, situando la voz en un registro que se mueve entre la narración y el canto sostenido.

El siguiente corte, ‘Words’, se caracteriza por un giro eléctrico en mitad de la canción. El solo de guitarra introduce un matiz crudo que contrasta con los versos de Lenker: “Words are tired and tense / Words don’t make sense”. La pieza se desplaza entre un aire de folk ácido y una energía cercana al rock más directo, lo que la convierte en uno de los momentos de mayor contraste dentro del conjunto.

En ‘Los Angeles’ aparece una faceta distinta, con una introducción en la que se escuchan risas y fragmentos de conversación. La canción avanza con bongos y guitarras que se acumulan hasta un estribillo melancólico: “You sang for me”. El relato se mueve entre ciudades y memorias personales, reflejando el tono viajero que atraviesa varias composiciones del álbum.

El tema que da nombre al trabajo, ‘Double Infinity’, condensa la idea de proceso y continuidad. Cada verso finaliza en un gerundio —“waiting”, “gaining”, “raging”, “cascading”— reforzando la sensación de un ciclo abierto. La música se apoya en guitarras lentas y percusión contenida, ofreciendo un espacio donde la repetición se convierte en insistencia más que en cierre.

‘Grandmother’ reúne a los tres miembros en la composición y suma la participación de Laraaji. La zither y los coros amplían el registro sonoro mientras la letra enlaza herencia, amor y dolor: “We are made of love / We are also made of pain”. El tema avanza como un ritual y desemboca en un giro hacia el rock con la frase “Gonna turn it all into rock and roll”.

El planteamiento repetitivo de ‘Happy With You’ utiliza frases cortas como mantra: “I’m happy with you / Why do I need to explain myself? / Poison shame”. La base rítmica ligera y el coro refuerzan la insistencia de un mensaje que, lejos de saturar, busca transformar lo simple en fuerza colectiva.

‘No Fear’ se alarga durante más de siete minutos, construyendo una atmósfera cargada de reverberaciones. La guitarra se desliza en bucles mientras la percusión arrastrada acentúa un aire hipnótico. Frente a ello, ‘All Night All Day’ gira hacia una cadencia cercana al soul, con bajo envolvente y coros que acompañan una letra explícita: “All night, all day, I could go down on you / Hear you sing your pleasure”.

El cierre con ‘How Could I Have Known’ incorpora arreglos de cuerda y percusión ligera. El relato recoge la memoria de un encuentro y la aceptación de su final: “I was alone in that moment / When I first met you”. La canción funciona como despedida y al mismo tiempo como apertura hacia un horizonte distinto, cerrando el ciclo sin clausurarlo del todo.

A lo largo de estas nueve piezas, Big Thief reflejan un momento de redefinición. La ausencia de Oleartchik no derivó en un repliegue hacia fórmulas pasadas, sino en la decisión de abrir la grabación a múltiples colaboraciones. Esa estrategia dio lugar a un sonido en el que se cruzan guitarras ruidosas, percusiones improvisadas y coros que refuerzan la dimensión coral del proyecto.

La escritura de Lenker mantiene su capacidad para transformar recuerdos, imágenes naturales y deseos en versos que sostienen cada tema. Su voz se mueve entre el susurro y la intensidad, adaptándose a escenarios muy diferentes sin perder cohesión. Mientras tanto, Meek y Krivchenia sostienen la base con un equilibrio entre precisión y libertad, creando espacio para la intervención de los músicos invitados.

‘Double Infinity’ presenta a Big Thief en un punto de tránsito, donde la memoria y el presente se entrelazan. Las canciones muestran cómo lo íntimo se expande hacia lo colectivo, y cómo un cambio en la formación se convierte en oportunidad para replantear su camino. El álbum no cierra etapas, las prolonga en nuevas direcciones, dejando la sensación de un grupo dispuesto a seguir explorando.

Conclusión

Con ‘Double Infinity’, Big Thief apuestan por un sonido menos cerrado, donde conviven guitarras ruidosas, percusiones libres y coros de amistades invitadas. La grabación refleja un grupo que se reinventa sin perder la tensión entre lo terrenal y lo espiritual, avanzando tras un cambio decisivo en su formación.

8.7

Álbum

Big Thief - Double Infinity

Artista

Big Thief

Año

2025

Discográfica

4AD

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.