Review

Marie Davidson - City of Clowns

Marie Davidson

2025

7.2


Por -

Cada generación encuentra en su paisaje sonoro una suerte de espejo, y el que levantan Marie Davidson con ‘City of Clowns’ apunta a la vigilancia y el despojo de lo íntimo. Este disco nace de un cruce entre tecnología y emoción, donde lo que parece ser solo música para bailar acaba transformándose en una radiografía cruda de las tensiones contemporáneas. No se trata únicamente de ritmos pegajosos ni de la mera repetición de fórmulas electrónicas, sino de un terreno donde los datos personales, la sobreexposición y el deseo de reconocimiento público se mezclan con líneas de bajo y sintetizadores punzantes.

El álbum respira con una inquietud particular, casi como si cada golpe de batería electrónica intentara atravesar las capas que envuelven nuestras vidas digitales. Desde la primera pista, ‘Validations Weight’, Davidson instalan un tono en el que los mensajes grabados suenan casi mecánicos, desplegando un relato donde la individualidad es absorbida por una maquinaria colectiva. Esta apertura no es ligera: sirve para situar a quien escucha en una atmósfera que no apunta al escape sino al enfrentamiento con las propias contradicciones.

Las nueve canciones que componen ‘City of Clowns’ fueron producidas junto a Soulwax y Pierre Guerineau, dos nombres que han acompañado a Davidson en otros momentos, pero que aquí encuentran una cohesión que evita adornos innecesarios. ‘Demolition’, por ejemplo, sostiene un juego entre voz y ritmo donde las frases “I do what I do, and I do it well” se transforman en una especie de mantra oscuro, envuelto en capas de sintetizadores que cortan como cuchillas. Cada golpe rítmico en esta pieza parece reforzar la sensación de que estamos rodeados por un ecosistema digital diseñado para obtenerlo todo de nosotros.

En ‘Sexy Clown’, Davidson cargan el peso del discurso con ironía. Frases como “Am I full of shit?” o “I’d love to be your bitch, and offer you my heart right on the selfie stick” no son meras provocaciones, sino desarmes premeditados del juego entre figura pública y audiencia. La pista, sin embargo, no se queda en el sarcasmo: el fondo musical, construido sobre pulsos elásticos y líneas de bajo que saltan al frente, amplifica la tensión entre el personaje y la persona.

El álbum encuentra momentos de fuerza expansiva en cortes como ‘Push Me Fuckhead’, donde la percusión industrial se combina con un listado de frases mordaces que remiten a las estrategias de marketing digital y la sobrecarga de contenido. Las instrucciones, entregadas con una voz seca, generan un efecto de extrañamiento: no hay invitación amable aquí, solo órdenes disfrazadas de rutinas cotidianas.

Otras piezas como ‘Fun Times’ y ‘Statistical Modelling’ muestran la capacidad de Davidson para moverse entre registros. La primera arranca con una estructura minimalista y termina abrazando un groove de sintetizadores con inspiración funk, mientras que la segunda entrega un cuerpo sonoro más frío, una marcha implacable donde los detalles instrumentales se suceden como algoritmos que calculan cada movimiento del oyente.

En ‘Y.A.A.M.’, Davidson redoblan la apuesta, desplegando un coro que proclama “Give me passion, give me more, I want your ass on the floor”, un llamado a la pista de baile que, lejos de ser banal, resuena con ecos de apropiación y entrega. ‘Contrarian’, por su parte, es un despliegue vertiginoso de techno acelerado, donde las capas de sonido se superponen como si compitieran por dominar el espacio.

El cierre llega con ‘Unknowing’, una composición que descompone los elementos acumulados hasta ese momento. Aquí, Davidson se permiten momentos de extrañeza sonora, donde las voces se deshacen y los ritmos caen en un terreno que parece desbordarse de sí mismo. En medio de este caos, la frase “You can never catch me” se escucha como una última declaración que no promete liberación, sino apenas la afirmación de seguir en movimiento.

‘City of Clowns’ no entrega un refugio ni una celebración ingenua del club. Es, más bien, un recorrido por las formas en que la música puede servir como campo de batalla entre la autonomía personal y los dispositivos que buscan capturarla. Davidson construyen un álbum preciso, consciente de su lugar en el tiempo, y lo hacen sin subrayados emocionales ni promesas de redención. Aquí, cada golpe de sintetizador parece tallar en piedra un mensaje: lo que somos se mide, se recopila y se transforma en datos, incluso cuando creemos estar solo bailando.

Conclusión

En ‘City of Clowns’, Marie Davidson condensa una crítica a la vigilancia tecnológica en un paisaje sonoro que avanza con precisión implacable, ensamblando capas de ironía y dureza en cada producción.

7.2

Álbum

Marie Davidson - City of Clowns

Artista

Marie Davidson

Año

2025

Discográfica

DEEWEE

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.