Review

Courtney Marie Andrews - Valentine

Courtney Marie Andrews

2026

7.5


Por -

Courtney Marie Andrews escribió varias de las canciones de ‘Valentine’ durante un periodo en el que una persona cercana se debatía entre la vida y la muerte. Esa situación coincidió con la ruptura de una relación y con el inicio de otra, igual de incierta. Ese contexto extremo, en el que todo parecía derrumbarse y recomponerse a la vez, condicionó la escritura de un álbum que entiende el amor como una materia cambiante, construida con esfuerzo y sometida a revisiones constantes. El proyecto, grabado en directo sobre cinta junto a Jerry Bernhardt, evita los artificios técnicos y busca capturar la interpretación en su forma más directa, con la intención de que el sentimiento conserve su textura original. Andrews decidió grabar así porque necesitaba enfrentarse al material sin filtros, igual que había tenido que enfrentarse a su vida durante esa etapa: sin esconder las grietas ni suavizar los extremos. El resultado es un trabajo que utiliza el folk y el country estadounidense como punto de partida, pero que se abre hacia otros terrenos sonoros con naturalidad, combinando flautas, órganos, guitarras de afinación alta y sintetizadores, que amplían su alcance expresivo sin restarle coherencia.

El álbum comienza con ‘Pendulum Swing’, una pieza que condensa el espíritu general del conjunto. Andrews parte de un piano descendente y una percusión que gira sobre sí misma, creando una sensación de ciclo que encaja con la frase “If I get what I want, gotta let the pendulum swing, can’t be good for too long, let the pendulum swing”. Esa idea define toda la obra: cada deseo arrastra una consecuencia, y cada impulso exige aceptar su reverso. La artista aborda el amor como una energía que necesita movimiento para no volverse rutina. Las canciones funcionan como un recordatorio de que todo vínculo implica renuncias, pero también aprendizaje. Su manera de cantar, con una mezcla de control y franqueza, convierte esa oscilación en una imagen constante de la convivencia entre euforia y desencanto.

En ‘Keeper’ se aprecia con claridad el peso del compromiso y la frustración. La canción retrata la tensión entre quien da más y quien se reserva, un tema recurrente en la discografía de Andrews. La melodía, contenida pero firme, sostiene una letra que describe el esfuerzo de mantener una conexión que se debilita por la falta de reciprocidad. Andrews evita dramatizar y expone la situación con una sencillez que aumenta su efecto. Su forma de cantar transmite cansancio y determinación al mismo tiempo, lo que refuerza la sensación de que el afecto, más que una emoción, es un trabajo constante. Esa interpretación realza el sentido del disco entero: la estabilidad sentimental aparece como algo que requiere resistencia y aceptación de la imperfección.

‘Cons and Clowns’ introduce un tono más irónico y desafiante. Andrews construye una escena donde la decepción se convierte en lucidez, y la ingenuidad deja paso a la autodefensa. Con frases como “It’s a scary world full of cons and clowns / a lot of bad people who will tear you down / not me, no way / only wanted you to play…”, formula una crítica hacia las relaciones basadas en la manipulación. El sarcasmo se mezcla con ternura, lo que demuestra su habilidad para equilibrar emociones opuestas sin perder claridad. La estructura de la canción, sostenida sobre una base rítmica sencilla, permite que la voz lidere el mensaje, haciendo evidente su intención de priorizar la palabra sobre la ornamentación.

A mitad del disco, la secuencia ‘Magic Touch’ y ‘Little Picture of a Butterfly’ muestra el contraste entre idealismo y aceptación. La primera funciona como un himno de entrega sin reservas, mientras la segunda expone el desencanto posterior con precisión narrativa. Andrews escribió ‘Little Picture of a Butterfly’ tras un encuentro fallido, y la canción transforma esa frustración en una escena de despedida sin dramatismo. “After all that time went by / All I get is a butterfly / A little picture of a butterfly / Guess that’s your funny way of saying goodbye” resume con claridad el vacío que deja una ruptura sin explicación. El tema evoluciona desde un inicio delicado hasta un final expansivo con flautas y órganos, como si la compositora representara el paso del abatimiento a la recuperación. Su construcción muestra que la fortaleza emocional no procede del olvido, sino de la asimilación de la pérdida.

‘Everyone Wants to Feel Like You Do’ amplía la mirada hacia lo social. Andrews critica la superficialidad con la que se entiende el deseo en la cultura contemporánea, apuntando al modo en que el ego se impone sobre la empatía. Su tono es irónico, casi burlón, y revela un descontento con los mecanismos de poder que se reproducen en las relaciones personales. La canción se sostiene sobre un ritmo constante que recuerda a la repetición mecánica de los comportamientos que critica, y su voz se coloca por encima del acompañamiento con un control que demuestra seguridad y desconfianza al mismo tiempo. El enfoque resulta especialmente convincente porque la artista consigue que la reflexión sobre el amor se convierta también en una observación sobre la sociedad que lo moldea.

En ‘Only the Best for Baby’ la entrega amorosa aparece atravesada por la contradicción. Andrews se retrata como alguien que se expone con conciencia de los riesgos: “I’m a masochist, I’m a marionette, I’m a mess making moves on you / I am proudly wounded, I’m falling too fast for you / I’m showing my cards, wondering if I’m a fool, but I give only the best with you…”. La letra utiliza la exageración como estrategia para revelar el autoengaño y la dependencia, y el tono vocal oscila entre resignación y desafío. El tema plantea con franqueza que el deseo puede convertirse en una forma de poder que se ejerce también contra uno mismo, y que el amor, lejos de purificar, a veces amplifica la necesidad de dominio.

‘Best Friend’ muestra otra faceta del disco, centrada en la carencia afectiva cotidiana. Andrews se limita a expresar la necesidad básica de alguien con quien compartir pensamientos, y lo hace con una honestidad que prescinde de cualquier recurso retórico. La frase “Wish I had a best friend, someone to talk to” no busca conmover, sino exponer un hecho que se repite en una sociedad marcada por la incomunicación. La canción convierte esa soledad en un retrato generacional, donde la conexión emocional se percibe como un lujo inalcanzable.

El cierre con ‘Hangman’ ofrece una conclusión clara: la artista acepta que el amor requiere transparencia para sobrevivir. “Don’t wanna live playing hangman / Always asking for vowels / On the edge of death / without the truth spelled out” condensa la idea de que la evasión destruye cualquier vínculo. La línea final, “I have loved you from the beginning”, funciona como reconocimiento de lo vivido, sin dramatismo ni arrepentimiento. Esa serenidad otorga coherencia a todo el proyecto y lo cierra con una afirmación rotunda: la entrega solo tiene sentido cuando se asume con plena conciencia.

‘Valentine’ consolida a Courtney Marie Andrews como una compositora que utiliza la tradición del folk y del country para explorar los dilemas afectivos con precisión y sin retórica. Su escritura combina observación y vivencia, y su forma de cantar transmite determinación incluso cuando describe el fracaso. Las letras conectan lo íntimo con lo social, y las melodías amplían esa visión sin buscar espectacularidad. El álbum refleja una mirada madura sobre el amor, el compromiso y la identidad, y lo hace con una claridad que evita la idealización. Andrews convierte la confusión en aprendizaje y demuestra que la sinceridad puede ser una herramienta artística tan eficaz como cualquier innovación formal.

Conclusión

Con ‘Valentine’, Courtney Marie Andrews afronta el amor como un proceso cambiante donde la lucidez se impone al autoengaño y la vulnerabilidad se transforma en una herramienta de resistencia emocional y ética.

7.5

Álbum

Courtney Marie Andrews - Valentine

Artista

Courtney Marie Andrews

Año

2026

Discográfica

Loose Future

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.