Review

Ben Quad - Wisher

Ben Quad

2025

7.7


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Crecer siempre deja señales. Algunas duelen, otras se vuelven materia de canciones. Ben Quad han convertido esas señales en una especie de mapa sonoro que explica cómo se sostiene una generación que aprendió a vivir entre la ironía y la tristeza. 'Wisher' no suena a catarsis ni a nostalgia fácil: es un ejercicio de sinceridad que parte de la vida diaria, del peso de los vínculos, de la sensación de estar avanzando sin saber hacia dónde. La banda muestra aquí un cambio de rumbo, menos frenético y más observador, donde cada verso se convierte en una confesión que evita el dramatismo para buscar un punto medio entre la calma y el desajuste. Lo que late en este trabajo es la voluntad de mirar de frente lo que antes se esquivaba con humor o ruido.

El inicio, con 'What Fer?', deja claro que el grupo ha aprendido a escribir desde la contención sin perder intensidad. La voz parece contener un recuerdo que aún duele, y la melodía sostiene esa fragilidad con una naturalidad sorprendente. No se trata de una introducción amable, sino de una especie de carta que admite la incomodidad de quien ya ha pasado por demasiadas despedidas. El uso del banjo, tan inesperado, actúa como una cuerda que une todo el álbum: un detalle que da coherencia al relato sin imponerse. Las imágenes que construye Wegrzynski no buscan metáforas rebuscadas; funcionan como escenas pequeñas, casi domésticas, que explican lo que cuesta soltar algo sin convertirlo en una derrota.

Cuando aparece 'Painless', el tono se vuelve más directo. La canción no gira en torno al sufrimiento, sino a esa mezcla de desconfianza y necesidad que define muchas relaciones. El verso “Wish I had a knack for telling when you lie to me” no apunta al engaño, sino al deseo de seguir creyendo aunque la evidencia diga lo contrario. El sonido no suaviza el mensaje: todo está pensado para que esa sensación de estar repitiendo errores se vuelva casi física. Es uno de los momentos en los que el disco muestra con claridad su tema central: el intento de convivir con la pérdida sin convertirla en tragedia.

A mitad del recorrido, 'You Wanted Us, You Got Us' plantea un enfrentamiento sin filtros. La voz de Zayna Youssef aporta una tensión eléctrica que convierte la discusión en una escena que cualquiera podría haber vivido. No hay reconciliación posible, solo dos versiones de una misma herida. Las frases se devuelven con un tono entre sarcástico y agotado, y la metáfora floral del inicio —“Pull the petals from my stem”— funciona como una imagen clara del desgaste que deja el afecto cuando se da sin medida. En esa frialdad se esconde una ternura frustrada, como si la banda se propusiera retratar el amor contemporáneo sin sentimentalismo.

El siguiente corte, 'Did You Decide to Skip Arts and Crafts?', se mueve en otro registro, más confesional. La letra señala un tipo de violencia invisible: la de quien se siente evaluado constantemente. “You’ve always been the one to point out all my failures” se escucha como un grito disfrazado de broma. Lo que subyace es el miedo a decepcionar, la sensación de no estar a la altura de las expectativas ajenas. El grupo transforma esa frustración en energía, con una progresión que crece hasta romper cualquier intento de disimulo. Es una canción que deja expuesta la herida de sentirse observado por quien nunca se arriesga a mirar(se).

El eje del álbum se encuentra en 'It’s Just a Title'. La pieza funciona como un resumen de las contradicciones del disco: la mezcla de humor y desesperanza, de autocrítica y deseo de alivio. El verso “Man, why do I still feel like this?” captura esa rabia tranquila que se arrastra durante años sin explicación. La paranoia y el insomnio que describe no se presentan como síntomas, sino como parte de una rutina compartida por toda una generación que ha aprendido a disimular su fatiga. El estribillo se repite como si buscara convencerse de que el dolor puede disolverse a fuerza de insistir. Ahí reside la fuerza del disco: en no ofrecer alivio, pero tampoco derrota.

Hacia el final, 'Very Big in Sheboygan' introduce un aire más esperanzado. Los versos “When you're lonely / Just remember / I’ll see you there in December” suenan como un pacto entre quienes deciden seguir conectados pese a la distancia. No hay épica, solo la aceptación de que la ternura también requiere esfuerzo. La banda sabe que el afecto no se mantiene solo, y por eso convierte la promesa en un compromiso modesto, más real que heroico. En este punto, la energía del álbum parece abrirse, como si la tormenta interior dejara paso a un horizonte menos denso.

El tramo final, con 'All Your Luck' y 'Classic Case of Guy on the Ground', se adentra en territorios más oscuros. En el primero, la idealización del otro roza la dependencia, una especie de devoción que se deshace en frases repetidas. “You’re the brightest star I know” podría sonar a halago, pero en su reiteración se percibe el miedo a perder ese punto de referencia. En el segundo, el tono se vuelve más social: el retrato de la autodestrucción juvenil que se esconde tras las fiestas interminables y las promesas rotas. “Are we having fun” aparece como una broma amarga que muestra lo difícil que resulta sostener la alegría cuando se vive de cara al vacío. La crudeza de esa imagen no busca compasión, sino comprensión.

'West of West' funciona como una despedida entre generaciones. Wegrzynski canta “I’d hold you so much longer / But I’m my father’s son” con una mezcla de culpa y reconocimiento. El peso de la herencia se convierte en el núcleo del tema: cómo lo aprendido condiciona incluso los intentos de ser diferente. La entrada de Nathan Hardy aporta gravedad a la pieza y refuerza la sensación de estar presenciando una conversación entre vivos y ausentes. La emoción contenida no explota, se mantiene firme, como si el propio control fuese la única manera de seguir adelante.

El cierre, 'I Hate Cursive and I Hate All of You', devuelve al grupo al tono inicial, cerrando el círculo. Las palabras ya no buscan reconciliar, solo constatar el paso del tiempo. “What can I say” suena más como aceptación que como resignación. La frase “I’ve grown so much in seven years” sintetiza todo lo que 'Wisher' quiere mostrar: el cambio como algo inevitable y la madurez como una forma de resistencia. No hay moraleja, solo la constatación de que vivir consiste en seguir caminando a pesar de la pérdida, incluso cuando el camino se llena de sombras.

'Wisher' demuestra que Ben Quad no necesitan adornos para narrar lo esencial. Cada canción refleja una parte de la misma historia, una sucesión de vínculos que se deshacen, recuerdos que pesan y momentos en los que la tristeza no se oculta. El disco funciona como una radiografía emocional de quienes intentan no ceder al cinismo. Frente al ruido del mundo, el grupo propone una verdad sencilla: seguir sintiendo, incluso cuando hacerlo incomoda.

Conclusión

A través de 'Wisher', Ben Quad exploran el sonido del Midwest emo desde una mirada más madura, combinando nostalgia y lucidez para hablar de vínculos que se resisten a desaparecer con el paso del tiempo.

7.7

Álbum

Ben Quad - Wisher

Artista

Ben Quad

Año

2025

Discográfica

Pure Noise

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.