Review

Alice Costelloe - Move On With the Year

Alice Costelloe

2026

7.3


Por -

La bisnieta de Sigmund Freud, Alice Costelloe, elabora su primer trabajo extenso tras su paso por formaciones grupales, centrando la atención en la figura de un padre ausente y las consecuencias que su sombra larga proyecta sobre la vida adulta. Este detalle biográfico, lejos de ser un recurso anecdótico, constituye el eje central de Move On With The Year, un disco que funciona como un mecanismo de exploración sonora sobre la herencia afectiva y la forma de procesar una falta estructural.

La artista, en colaboración con el productor Mike Lindsay, decide emplear un sonido cálido y deliberadamente difuso, donde los sintetizadores antiguos conversan con instrumentos acústicos como la flauta o la grabadora, creando una ambientación que prioriza la textura y el estado de ánimo sobre la nitidez o el impacto brusco. La voz de Costelloe se sitúa en el centro de este paisaje, entregando las líneas con una calma deliberada que sugiere distancia, como si narrara eventos cuyo poder para dañar se ha atenuado tras un examen repetido.

Anywhere Else’ inaugura el recorrido con un tempo muy lento y arreglos que parecen suspendidos en el aire, estableciendo una sensación de letargo y reflexión que impregna gran parte del trabajo. Las letras abordan asuntos de peso, como llamadas desde el hospital o recuerdos que irrumpen de manera involuntaria, pero la elección de la artista reside en presentarlos con una serenidad casi clínica, evitando los giros dramáticos y las explosiones de sentimiento.

Esta aproximación consigue que la escucha se enfoque en la sustancia de lo relatado, en la carga histórica de los hechos, más que en una reacción sentimental inmediata. La música acompaña este propósito con composiciones circulares, donde las melodías y los patrones rítmicos se repiten con mínimas variaciones, imitando el proceso mental de revivir una y otra vez los mismos episodios con la esperanza de extraer un significado nuevo o, simplemente, de gastar su filo cortante. La inclusión de instrumentos como el melotrón o el órgano aporta una cualidad vintage y orgánica que conecta con tradiciones del dream pop y el pop introspectivo, dibujando un sonido que se siente a la vez familiar y extraño, pasado y presente.

En ‘How Can I’, el disco incorpora una base rítmica más definida y motorizada, aunque la atmósfera general de flotación y desapego se mantiene intacta. La letra se remonta al momento del nacimiento de la protagonista, marcado ya por la ausencia paterna, un vacío originario que la canción expone sin acusaciones ni reproches directos. Costelloe adopta el papel de observadora, detallando los hechos con una compasión que parece surgir de entender las cadenas de dolor que atraviesan a las generaciones.

Esta perspectiva evita cualquier tentación de victimismo o autocomplacencia, transformando el material personal en algo que trasciende lo meramente confesional. La producción refuerza esta idea al mezclar elementos reconocibles del pop orquestal de los años sesenta y el rock suave de la década siguiente con un enfoque moderno, logrando que las influencias sean perceptibles pero nunca dominantes. El resultado es un collage sonoro coherente que sirve de vehículo para una narrativa lírica precisa y controlada.

Fragmentos como ‘Damned If You Do’ desplazan la línea temporal hacia la adultez, confrontando las expectativas sociales incumplidas, como la imagen de un padre presente en una boda, con la realidad de una relación fracturada. La música se abre ligeramente aquí, permitiendo que las guitarras adquieran más protagonismo, pero la resolución emocional sigue siendo elusiva y contenida.

Este rechazo a ofrecer catarsis o conclusiones reconfortantes se acentúa en ‘Of Course I Know’, donde la voz suena especialmente distante y resignada, como si enunciara verdades asumidas tras un largo debate interno. La artista demuestra una habilidad constante para alojar relatos complejos y cargados de dolor dentro de estructuras melódicas que son, en superficie, accesibles e incluso tranquilas. La tristeza no grita; se filtra a través de la belleza aparente de los arreglos, creando una tensión sutil pero persistente.

If I Could Reach You’ introduce el momento de mayor aproximación al pop inmediato del disco, con un ritmo que invita al movimiento. Sin embargo, la letra mantiene su carga melancólica, demostrando que la forma alegre puede ser un contenedor efectivo para contenidos menos luminosos.

Esta estrategia culmina en el corte final, ‘Is There Something (Goodbye)’, donde toda calidez parece retirarse, dejando un paisaje sonoro más oscuro y un pulso que se ralentiza hasta casi detenerse. La sensación es la de una despedida definitiva pero sin ceremonia, un cierre que acepta la pérdida como un hecho irrevocable sin pretender haberla solucionado o superado.

Todo el disco se construye sobre esta honestidad fría, sobre la voluntad de examinar las consecuencias de un daño sin buscar chivos expiatorios fáciles y reconociendo que el dolor rara vez es un circuito cerrado que empieza y termina en un solo individuo. La obra, en su conjunto, se erige como un ejercicio de contención expresiva donde el silencio y los espacios vacíos aportan tanto significado como las notas que se tocan, y donde la economía de medios —diez canciones sin relleno evidente— refleja un propósito artístico claro y definido.

Conclusión

Alice Costelloe examina la sombra de un progenitor ausente con una voz serena y arreglos delicados, transformando el relato personal en un artefacto sonoro de belleza fría y honestidad intransigente.

7.3

Álbum

Alice Costelloe - Move On With the Year

Artista

Alice Costelloe

Año

2026

Discográfica

Moshi Moshi

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.