Durante décadas, el audiovisual se ha construido desde una lógica clara: el creador propone, el espectador observa. Sin embargo, el consumo móvil y el lenguaje de las redes han empezado a resquebrajar ese modelo. El auge del formato vertical no es solo una cuestión de pantalla, sino de relación con la audiencia.
En este nuevo escenario, empiezan a surgir propuestas que no se limitan a adaptar historias al 9:16, sino que repiensan desde el origen cómo se cuenta una historia y quién participa en ella.
El vertical como lenguaje, no como recorte
La ficción vertical ha pasado por varias fases: desde el experimento rápido hasta el reciclaje de contenidos pensados para horizontal. Pero el verdadero salto se produce cuando el formato deja de ser un contenedor técnico y se convierte en lenguaje narrativo propio.
Aquí, la cercanía del plano, la frontalidad y la ausencia de distancia obligan a tomar decisiones distintas: el conflicto debe ser reconocible, el tono directo y la emoción inmediata. El espectador no tiene tiempo para entrar en la historia; ya está dentro.
Paco Jones… ¡Yo!: una ficción que escucha
En este contexto se sitúa Paco Jones… ¡Yo!, una serie vertical de comedia satírica y crítica social que plantea una premisa sencilla pero poco habitual: que la audiencia no solo observe el conflicto, sino que forme parte activa de él.
La serie gira en torno a un ciudadano corriente que se enfrenta a pequeñas grandes injusticias cotidianas desde el humor y la ironía. Pero el rasgo diferencial no está solo en el tono, sino en la forma: el público participa señalando qué conflictos merecen ser abordados y validando colectivamente lo ocurrido.
Participación real, no decorativa
Uno de los grandes riesgos de la interactividad en ficción es quedarse en lo superficial. En Paco Jones… ¡Yo! la participación no se plantea como un extra, sino como parte estructural de la experiencia.
Durante su presentación en el foro profesional Ideas para Producir, el creador del proyecto, David Comesaña (Desarrollo de proyectos audiovisuales), activó en directo el llamado Pacómetro: un mecanismo narrativo que permite medir la respuesta emocional del público y convertirla en legitimación colectiva del relato.
Un momento clave para el vertical
El proyecto se encuentra actualmente en fase de preproducción con el apoyo de Filmax. Durante el mismo foro, Xavi Viza, director de Entretenimiento y Telefilms de la compañía, contextualizó el interés creciente de la industria por formatos verticales concebidos desde el origen para móvil.
Más que una serie, un síntoma
Más allá de un título concreto, Paco Jones… ¡Yo! funciona como síntoma de un cambio más amplio. El público ya no solo consume historias; espera ser escuchado, reconocido y representado. Y el formato vertical, por su naturaleza íntima y directa, parece especialmente adecuado para explorar ese vínculo.
Cuando la ficción deja de hablar a la audiencia y empieza a construirse desde ella, no solo cambia el formato. Cambia la forma de entender el audiovisual.
