Tras once años en antena, The Walking Dead se despidió en 2022. La serie originó todo un universo expandido de spin-offs, entre los que se encuentran Fear the Walking Dead y The Walking Dead: World Beyond. Tras el final de la producción original, AMC no ha dejado de explotar la fama de la franquicia zombi para continuar lanzando nuevas propuestas derivadas, como The Walking Dead: Dead City y The Walking Dead: Daryl Dixon. La más reciente incorporación a este universo televisivo es The Walking Dead: The Ones Who Live, que significa el retorno de dos personajes icónicos: Rick Grimes y Michonne.
The Walking Dead: The Ones Who Live está creada por Scott M. Gimple, showrunner de la serie madre entre las temporadas 4 y 8, junto a Andrew Lincoln y Danai Gurira, intérpretes de Rick y Michonne respectivamente. Gurira se reserva además el guion del cuarto capítulo. La serie consta de seis episodios y se sitúa tras la marcha de Rick y Michonne de la producción original, por lo que viene a completar las tramas inconclusas de estos personajes.
El episodio piloto, titulado Years, arranca resolviendo el suspense del final de Rick en la novena temporada, cuando es rescatado en helicóptero y llevado a un paradero desconocido. Descubrimos que fue capturado por el CRM (Civic Republic Military), la misteriosa organización militar que operaba entre bastidores en The Walking Dead y tuvo mayor protagonismo en los spin-offs World Beyond y Fear the Walking Dead. Rick es prisionero del CRM, que le ha lavado el cerebro y le obliga a trabajar para ellos limpiando caminantes. No obstante, Rick no pierde la esperanza de escapar y reencontrarse con Michonne y su hija Judith.
Por su parte, Michonne se embarca en un viaje en solitario para encontrar a Rick, del que no tiene noticias pero al que se niega a dar por muerto. En su periplo se topa con otros supervivientes, entre los que destaca su nuevo compañero Nat, un hábil inventor interpretado por Matthew August Jeffers. Juntos deberán hacer frente a los peligros de este mundo postapocalíptico mientras siguen el rastro de Rick.
La trama principal de la serie gira en torno a la búsqueda de Rick y Michonne por reunirse de nuevo. Separados por las circunstancias, su amor parece imposible, pero la esperanza es lo último que pierden. The Ones Who Live es la crónica de ese amor épico y de cómo la pareja debe superar todos los obstáculos para reencontrarse. En ese sentido, la serie funciona muy bien como la culminación de la historia de amor entre estos dos personajes tan queridos por los seguidores.

Aunque la premisa no es especialmente original, el guion logra dotar a la trama de tensión y mantener el interés del espectador. Se echa en falta algo más de profundidad en el trasfondo argumental, pero queda compensado por las magníficas interpretaciones de Lincoln y Gurira, que vuelven a demostrar la química que les catapultó como pareja favorita de los fans. Sus personajes están soberbiamente construidos y sus arcos evolutivos resultan creíbles y conmovedores.
Destaca en especial el cuarto episodio, escrito por Gurira, que profundiza como ningún otro en la psicología de Michonne y nos muestra su faceta más vulnerable. Es el capítulo que mejor encapsula la esencia de la serie: una historia de amor que trasciende las barreras del tiempo y el espacio.
En lo que respecta a la puesta en escena, The Ones Who Live luce una factura técnica y artística notablemente superior a la de la serie original, con una ambientación postapocalíptica más cuidada y unas localizaciones que amplían el mundo narrativo. La fotografía es mucho más cinematográfica, con planos aéreos espectaculares, y la acción está mejor coreografiada. Las directoras Bert & Bertie (Lessons in Chemistry) muestran una solvente hoja de ruta a la hora de dirigir en los dos primeros episodios, que otorgan a la serie un tono visual distintivo frente a otros spin-offs del universo The Walking Dead.
The Ones Who Live cumple con creces las expectativas como vehículo para el regreso de Rick y Michonne, ofreciendo el cierre que los seguidores llevaban años esperando para la historia de amor entre estos dos personajes icónicos. Lincoln y Gurira retoman sus papeles con maestría y su química en pantalla sigue tan viva como siempre. Si bien adolece de cierta falta de ambición argumental, la serie destaca por su cuidada puesta en escena y, sobre todo, por devolver a la pequeña pantalla a una de las parejas más emblemáticas de la televisión reciente. Los fans de The Walking Dead sin duda quedarán satisfechos.


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