Guy Ritchie, el aclamado director británico conocido por sus películas trepidantes y repletas de gángsters, ha dado un nuevo giro a su trayectoria al llevar al formato de serie de televisión uno de sus éxitos más recientes: The Gentlemen. Esta nueva producción de Netflix, estrenada en marzo de 2024, supone la primera incursión del cineasta en el terreno de las series, y lo hace adaptando libremente su película homónima de 2019.
Aunque conserva el espíritu y la esencia del largometraje original, The Gentlemen: La Serie se desmarca de él al presentarnos una historia completamente nueva, con un elenco de personajes diferentes pero igual de estrafalarios y cautivadores. En lugar de seguir las andanzas del capo de la droga Mickey Pearson, interpretado por Matthew McConaughey en el film, esta vez nos sumergimos en el turbio submundo de la aristocracia británica y sus enrevesados vínculos con el narcotráfico.
El protagonista en torno al cual gira esta premisa es Eddie Horniman, un distinguido capitán del ejército británico al que da vida Theo James (The White Lotus). Cuando su padre, el duque de Halstead, fallece inesperadamente, Eddie se ve obligado a regresar a la imponente mansión familiar para heredar no solo el título nobiliario y las vastas propiedades, sino también el oscuro secreto que su progenitor ocultaba: un vasto imperio del cannabis que opera clandestinamente en los terrenos de la finca.
Es así como Eddie se topa con Susie Glass, la misteriosa y letal empresaria que, junto a su padre encarcelado, Bobby Glass (Ray Winstone), maneja este lucrativo negocio ilegal. Interpretada con aplomo por Kaya Scodelario (Skins), Susie se convierte en la principal interlocutora de Eddie, estableciéndose entre ambos una compleja relación de poder, desconfianza y, tal vez, algo más.
A partir de este punto de partida, The Gentlemen: La Serie se despliega en ocho adictivos episodios que nos sumergen en un torbellino de situaciones delirantes, giros inesperados y personajes tan hilarantes como siniestros. Con su estilo inconfundible, Ritchie orquesta una suerte de sinfonía del caos, donde la acción trepidante, el humor negro y la violencia esporádica se entremezclan con una destreza inigualable.
Lo que más destaca de esta producción es, precisamente, la forma en que el realizador adapta su lenguaje cinematográfico al formato de serie sin perder un ápice de su esencia. Los episodios, aunque de duración más extensa que una película convencional, mantienen un ritmo vertiginoso gracias al dinamismo de la puesta en escena, los ingeniosos juegos con la narrativa no lineal y los diálogos crispados de ingenio.
En este aspecto, The Gentlemen: La Serie refulge con luz propia, ya que le permite a Ritchie explayarse y profundizar en la construcción de sus intrincadas tramas y elaborados personajes. Si en el cine a veces se veía obligado a condensar o simplificar ciertos hilos argumentales, aquí goza de la libertad de desarrollarlos con mayor amplitud y complejidad.
Esto se traduce en una galería de figuras memorables que, lejos de ser meros arquetipos, adquieren matices inesperados a medida que avanza la serie. Desde el propio Eddie, atrapado en una espiral de violencia y codicia que lo transforma gradualmente, hasta su irreverente hermano mayor Freddy (Daniel Ings), un imprudente derrochador que desencadena gran parte del conflicto al acumular millonarias deudas con peligrosos traficantes.

Pero sin duda, la revelación actoral de The Gentlemen: La Serie es Kaya Scodelario en la piel de Susie Glass. Esta mujer de armas tomar, con su aplomo gélido y su innata inteligencia, se erige como el verdadero eje de la trama, un personaje cuya complejidad psicológica y cuyas motivaciones ocultas se van desentrañando poco a poco. Scodelario aporta capas de vulnerabilidad y misterio a una figura que, en manos menos diestras, podría haber quedado reducida a un estereotipo más.
En torno a este trío protagónico, desfila un nutrido elenco de secundarios que engalanan la serie con su presencia. Desde los siempre bienvenidos Vinnie Jones y Giancarlo Esposito, hasta nuevos valores como Michael Vu o Pearce Quigley, cada uno de ellos aporta su propio toque de excentricidad y carisma al conjunto.
Mención aparte merece el trabajo de los guionistas, encabezados por Matthew Read, colaborador habitual de Ritchie. Con suma habilidad, logran ensamblar tramas hilarantes con momentos de crudeza descarnada, sin que la serie pierda su tono lúdico y gamberro en ningún momento. Es admirable, además, cómo manejan los giros argumentales y las continuas traiciones con una fluidez inigualable, manteniendo al espectador en vilo y sorprendiéndolo una y otra vez.
En definitiva, The Gentlemen: La Serie es un deleite para los sentidos y un soplo de aire fresco en el cada vez más abarrotado panorama de las plataformas de streaming. Con ella, Guy Ritchie demuestra que su particular universo de gángsters cofrados, villanos estrambóticos y situaciones al límite del absurdo sigue tan vigente y adictivo como siempre.
Pero más allá de la mera complacencia para sus fans incondicionales, esta producción logra elevar su propuesta y alcanzar nuevas cotas de excelencia gracias a la libertad creativa que le confiere el formato de serie. Un auténtico festín audiovisual que hará las delicias de los amantes del cine de acción y los thrillers repletos de ingeniosos giros de guion.
The Gentlemen: La Serie es un rotundo éxito que consolida a Guy Ritchie como un narrador de primera línea, capaz de trasladar su universo particular a cualquier medio sin perder un ápice de su esencia arrolladora. Una joya imprescindible para los amantes del buen cine y las series adictivas de principio a fin.


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