Un antiguo jugador de baloncesto estadounidense que marcó una época en la liga española sirve de eje para un documental que se presenta con calma y sin artificios. Bajo la dirección de Fèlix Colomer Vallès, ‘Temps mort’ despliega un recorrido que mezcla investigación periodística y narración cinematográfica. El proyecto nace de la colaboración entre el director y el periodista Carlos Jiménez, cuyo artículo sobre la trayectoria de Charles Thomas fue el detonante de esta obra. El estreno se produjo en festivales como Málaga o DocsBarcelona antes de su llegada a salas comerciales con distribución de A Contracorriente Films.
La figura de Charles Thomas, máximo anotador en dos temporadas consecutivas con el Sant Josep de Badalona, después estrella del Barça y más tarde jugador fugaz del Manresa, se perfila como un personaje con múltiples capas. La película reconstruye su ascenso meteórico y la repentina desaparición que lo convirtió en un enigma. El tono inicial se apoya en entrevistas, material de archivo y recreaciones que sitúan al espectador en un viaje lleno de giros narrativos. Colomer evita que la historia quede reducida a un simple biopic y opta por desplegar un suspense que se va intensificando.
El relato se beneficia de un ritmo que combina testimonio directo y dramatización. Las declaraciones de familiares, compañeros y antiguos dirigentes deportivos se entrelazan con imágenes inéditas que refuerzan la sensación de estar ante un rompecabezas. Cada fragmento encaja en un mosaico que arrastra al espectador hacia una desaparición sin explicación pública. El director permite que los hallazgos marquen la estructura del filme, lo que aporta frescura y al mismo tiempo un carácter imprevisible.
El contexto histórico resulta clave para entender la dimensión del personaje. El baloncesto español vivía un proceso de profesionalización en los años sesenta y setenta, cuando la llegada de figuras extranjeras elevaba el nivel de la competición. Thomas encarnaba esa renovación, capaz de atraer multitudes con su juego espectacular. Sin embargo, el relato muestra también la fragilidad de una carrera deportiva condicionada por lesiones, tensiones familiares y un entorno que carecía de recursos para acompañar al jugador en momentos críticos.
La mirada de Colomer Vallès concede espacio a los silencios y a las voces periféricas que rodearon al protagonista. De este modo, ‘Temps mort’ se convierte en un examen sobre la forma en que se construyen y se desvanecen los mitos deportivos. El documental plantea la relación entre el olvido y la memoria colectiva, señalando cómo figuras que en su momento ocuparon portadas acaban relegadas a la invisibilidad. Ese contraste entre fama y desaparición se presenta sin necesidad de subrayados, a través de un montaje que alterna euforia y desamparo.
El apartado formal se resuelve con sobriedad. La fotografía mantiene un estilo naturalista que favorece la sensación de proximidad, mientras que el sonido conserva la claridad necesaria para seguir el hilo de las conversaciones. La música, en cambio, se percibe a veces como un elemento demasiado enfático, que interfiere en la tensión de determinadas escenas. Aun así, la propuesta se mantiene firme gracias a la fuerza de la narración.
Colomer ya había demostrado en anteriores trabajos como ‘Shootball’ o ‘Sasha’ su interés por temas que se mueven entre lo social y lo íntimo. En ‘Temps mort’, en lugar de situarse en primer plano, adopta una posición más discreta, dejando que la historia adquiera protagonismo. El resultado es un documental que funciona dentro de un esquema clásico, pero que se ve revitalizado por la potencia del misterio y por los inesperados giros que emergen durante la investigación.
La dimensión política se filtra en el modo en que el deporte funciona como reflejo de una época. España atravesaba transformaciones sociales y culturales en el final del franquismo y el inicio de la transición, momentos en los que la presencia de un jugador afroamericano de gran carisma tenía implicaciones más amplias que lo meramente deportivo. Esa perspectiva contextualiza la vida de Thomas y abre lecturas sobre la integración, la migración y las dificultades que enfrentan quienes atraviesan fronteras buscando reconocimiento.
El guion, firmado por Colomer y Jiménez, aprovecha el material periodístico original y lo traslada a un formato audiovisual que conserva la tensión del reportaje y la potencia de la gran pantalla. El montaje revela un trabajo minucioso, capaz de equilibrar entrevistas largas con fragmentos breves de archivo y reconstrucciones dramatizadas. Ese equilibrio evita la monotonía y refuerza la sensación de investigación viva, en proceso.
A medida que avanza el metraje, la película transmite la sensación de que cada pista conduce a una encrucijada. La figura de Thomas emerge como símbolo de un tiempo en el que el baloncesto se transformaba, pero también como ejemplo de cómo las trayectorias individuales pueden torcerse sin previo aviso. El documental subraya la fragilidad de la memoria, tanto personal como colectiva, y se adentra en la dificultad de rescatar la figura de alguien que quedó fuera de los relatos oficiales.
‘Temps mort’ se posiciona así como un ejercicio de recuperación histórica y de análisis social. Colomer Vallès demuestra un interés por ir más allá de la superficie deportiva y se adentra en las implicaciones culturales de un personaje que encarnó tanto el esplendor como la desaparición. El filme no necesita artificios para atrapar al espectador: la propia historia de Charles Thomas basta para mantener la tensión durante todo el metraje.
