Cine y series

Salve María

Mar Coll

2024



Por -

Hay algo profundamente inquietante en ese momento en que la vida, sin previo aviso, coloca el peso de la existencia ajena sobre los hombros de una mujer, exigiendo una entrega inquebrantable. En 'Salve María', Mar Coll convierte esa experiencia en una especie de vía crucis psicológico, donde la maternidad deja de ser una promesa de amor para transformarse en una cadena asfixiante. ¿Cuántas veces la cultura nos muestra a la madre idealizada, paciente y llena de ternura? Esta película, en cambio, desmenuza esa imagen y se interna en una realidad donde la maternidad se convierte en un terreno sombrío y repleto de contradicciones.

El filme encuentra en María, interpretada con una intensidad sobrecogedora por Laura Weissmahr, a una protagonista atrapada en la incomprensión y el desconcierto. Recién convertida en madre, la vemos en un conflicto constante consigo misma, en una lucha contra el impulso de huir, mientras su entorno la rodea de expectativas imposibles. Coll aborda aquí un tema socialmente silenciado, el del arrepentimiento maternal, colocando a la protagonista en una posición limítrofe y sin apenas resquicios de paz. ¿Hasta qué punto la sociedad está preparada para escuchar que una madre puede sentirse así, desgarrada entre el deber y un rechazo visceral hacia su propia carne?

La trama explora el universo interior de María en un contexto que desafía la percepción social de la maternidad. A través de un guion coescrito con Valentina Viso, Coll nos muestra cómo, en cada decisión que María toma, el peso del sacrificio parece inevitable y devastador. La escritora y directora ofrece un retrato sin ornamentos ni consuelos: el puerperio se convierte en un trayecto oscuro, donde el cuerpo femenino es un paisaje extraño, casi hostil, marcado por fluidos y dolor. La crudeza de su mirada no solo impacta sino que también desafía el marco idealizado en el que se ubican estas experiencias. En cada fotograma, Coll logra que la pantalla se convierta en un espejo deformado, reflejando las emociones complejas y a menudo contradictorias que rodean a la protagonista.

Con un trasfondo psicológico denso, 'Salve María' introduce una obsesión perturbadora: la protagonista sigue con creciente fijación la noticia de un infanticidio cometido por otra madre en un arranque de incomprensible desesperación. Esta narrativa secundaria aporta una capa de tensión que transforma el drama en una especie de thriller mental, uno que obliga a la audiencia a sumergirse en la profundidad de los pensamientos oscuros de María. A través de esta obsesión, Coll plantea una serie de preguntas sin respuestas fáciles, invitando al espectador a asomarse a los recovecos de una mente en conflicto.

Visualmente, el filme no pierde en ningún momento su coherencia expresiva, destacando una cinematografía que convierte cada elemento doméstico en una amenaza latente, desde la cuna hasta el propio espacio íntimo. La banda sonora, con la música inquietante de Zeltia Montes, subraya los momentos de mayor tensión, convirtiendo la experiencia en un crescendo constante. No hay alivio, y esa es, precisamente, la intención de Coll: llevar al espectador a compartir la angustia de María, atrapada entre el amor que se espera de ella y el rechazo profundo que experimenta. Los detalles, como un cuervo que aparece en el hogar o las ventanas que no cierran bien, subrayan una atmósfera de vulnerabilidad y precariedad emocional, dejando entrever que todo puede venirse abajo en cualquier instante.

En cuanto a las interpretaciones, Laura Weissmahr logra una actuación en la que cada gesto y cada silencio construyen un personaje complejo, tan vulnerable como inquietante. Su papel es el de una mujer que intenta sostenerse, aunque sabe que el abismo la atrae cada vez más cerca. Oriol Pla, en el rol de la pareja, es una presencia casi ajena, testigo de una tragedia que no llega a comprender ni a experimentar en la misma medida, lo que refleja una distancia emocional entre ambos.

La obra de Mar Coll no pretende ser una denuncia ni un manifiesto; es una inmersión en la vulnerabilidad y en la disonancia. En 'Salve María', la maternidad se despliega como un proceso de autoexamen y cuestionamiento, un campo de batalla interno donde se ponen a prueba las estructuras sociales y los deseos individuales. El resultado es una experiencia de cine que logra incomodar y obligar a la reflexión.

MindiesCine

Buscando acercarte todo lo que ocurre en las salas de cine y el panorama televisivo.