Cine y series

I Saw The TV Glow

Jane Schoenbrun

2024



Por -

La directora Jane Schoenbrun regresa con su segundo largometraje, 'I Saw The TV Glow', una película que profundiza en temas de identidad, nostalgia y el poder transformador de la televisión. Tras su debut con 'We're All Going to the World's Fair', Schoenbrun continúa explorando la relación entre la tecnología y el autodescubrimiento, esta vez a través de la lente de la cultura pop de los años 90.

La película sigue a Owen, un preadolescente solitario interpretado inicialmente por Ian Foreman y posteriormente por Justice Smith, quien entabla una amistad con Maddy (Brigette Lundy-Paine), una compañera de escuela mayor que él. Ambos comparten una fascinación por un programa de televisión llamado 'The Pink Opaque', una serie de terror para adolescentes que se emite en horario nocturno.

'The Pink Opaque' se presenta como una amalgama de programas emblemáticos de la época, evocando elementos de 'Buffy the Vampire Slayer', 'Are You Afraid of the Dark?' y 'Goosebumps'. La serie dentro de la película sigue a dos adolescentes, Tara (Lindsey Jordan) e Isabel (Helena Howard), quienes comparten una conexión psíquica y luchan contra fuerzas sobrenaturales lideradas por el villano Mr. Melancholy.

Schoenbrun utiliza 'The Pink Opaque' como un vehículo para explorar temas más profundos de identidad y autodescubrimiento. A medida que Owen y Maddy se sumergen en el mundo de la serie, la línea entre la realidad y la ficción comienza a desdibujarse. La directora juega hábilmente con la estética de los años 90, recreando la atmósfera y el estilo visual de la televisión de la época con una precisión que evoca una fuerte sensación de nostalgia.

La película aborda de manera sutil pero efectiva la experiencia de la disforia de género y el despertar de la identidad trans. Owen, en particular, parece proyectar sus propios sentimientos de disconformidad y confusión en los personajes de 'The Pink Opaque'. La serie se convierte en un espejo a través del cual puede explorar aspectos de sí mismo que aún no puede articular completamente.

El rendimiento de Justice Smith como Owen es notable, capturando la incertidumbre y la ansiedad de un joven luchando con su identidad. Smith logra transmitir una gran cantidad de emociones a través de gestos sutiles y miradas, especialmente en las escenas donde Owen interactúa con su padre, interpretado por Fred Durst en un casting sorprendente pero efectivo.

Brigette Lundy-Paine ofrece una actuación igualmente impresionante como Maddy. Su personaje sirve como una especie de guía para Owen, alguien que parece estar más en sintonía con su verdadero yo, aunque no sin sus propias luchas. Lundy-Paine aporta una intensidad y vulnerabilidad a Maddy que hace que su relación con Owen sea creíble y conmovedora.

La cinematografía de Eric K. Yue merece una mención especial. Las imágenes están impregnadas de una cualidad onírica, con un uso efectivo de colores neón y efectos visuales que difuminan la línea entre lo real y lo imaginario. Las escenas que recrean 'The Pink Opaque' son particularmente impresionantes, capturando la estética de la televisión de los 90 con una precisión que va más allá de la simple nostalgia.

La banda sonora, que incluye contribuciones de artistas como Phoebe Bridgers y Alex G, complementa perfectamente el tono de la película. La música ayuda a crear una atmósfera de melancolía y añoranza que resuena con los temas de la película.

A medida que la narrativa avanza, 'I Saw The TV Glow' se vuelve cada vez más surrealista y desafiante. La desaparición de Maddy y su posterior reaparición años después marcan un punto de inflexión en la historia, llevando a Owen a cuestionar no solo la naturaleza de la realidad, sino también su propia identidad.

La película no ofrece respuestas fáciles ni resoluciones nítidas. En cambio, Schoenbrun opta por un enfoque más ambiguo y abierto a la interpretación. Esto puede resultar frustrante para algunos espectadores, pero está en línea con la temática de la película sobre la fluidez de la identidad y la realidad.

'I Saw The TV Glow' es una exploración fascinante de cómo los medios de comunicación pueden servir como un conducto para el autodescubrimiento, especialmente durante los años formativos de la adolescencia. Schoenbrun sugiere que los programas de televisión y otras formas de cultura pop pueden proporcionar un lenguaje y un marco para entender y expresar aspectos de uno mismo que de otra manera podrían permanecer inarticulados.

La película también aborda el tema de la nostalgia y cómo puede ser tanto una fuente de consuelo como una trampa. Owen, incluso cuando crece, se aferra a 'The Pink Opaque' y a los recuerdos de su juventud, trabajando en un centro de juegos arcade que lo mantiene anclado en el pasado. Esta negativa a crecer y enfrentar su verdadero yo se presenta como una forma de autopreservación, pero también como un obstáculo para su crecimiento personal.

El tratamiento que hace Schoenbrun de la experiencia trans es sutil pero poderoso. En lugar de abordar el tema de frente, la directora utiliza el marco de la serie de televisión y la difuminación de la realidad para explorar los sentimientos de disociación y alienación que a menudo acompañan a la disforia de género. Esta aproximación indirecta permite que el tema resuene de una manera más universal, haciendo que la película sea accesible incluso para aquellos que no han experimentado estos sentimientos directamente.

La estructura narrativa de 'I Saw The TV Glow' es no lineal y a veces desconcertante, reflejando el estado mental fragmentado de sus protagonistas. Schoenbrun emplea técnicas como la ruptura de la cuarta pared y monólogos extensos que recuerdan al estilo narrativo de las series de televisión de los 90. Aunque estas elecciones estilísticas pueden resultar divisivas, sirven para sumergir al espectador en el mundo mental de Owen y Maddy.

Una de las fortalezas de la película es su capacidad para capturar la sensación de estar atrapado entre dos mundos: la infancia y la edad adulta, la realidad y la ficción, el género asignado y la identidad verdadera. Esta liminalidad se refleja no solo en la narrativa sino también en la estética visual de la película, con imágenes que oscilan entre lo mundano y lo surreal.

'I Saw The TV Glow' no es una película fácil de clasificar. Aunque contiene elementos de horror y coming-of-age, trasciende los géneros para crear algo verdaderamente único. Es una obra que requiere y recompensa la reflexión activa del espectador, invitándolo a considerar sus propias relaciones con la identidad, la nostalgia y los medios de comunicación.

En última instancia, 'I Saw The TV Glow' es una meditación sobre el poder de la representación y cómo ver reflejados aspectos de uno mismo en la cultura popular puede ser tanto liberador como aterrador. Schoenbrun ha creado una obra que es a la vez profundamente personal y universalmente resonante, una exploración de la identidad que se siente particularmente relevante en nuestra era saturada de medios.

Aunque la película puede resultar desafiante y a veces desconcertante, es innegablemente una obra de visión singular. Schoenbrun demuestra una vez más su capacidad para crear atmósferas inquietantes y emocionalmente resonantes, solidificando su posición como una voz única en el cine independiente contemporáneo.

'I Saw The TV Glow' es una película que se quedará con el espectador mucho después de que los créditos hayan terminado, invitando a la reflexión y al análisis. Es un testimonio del poder del cine para explorar las complejidades de la experiencia humana, y un recordatorio de que a veces, es a través de la ficción que podemos llegar a entendernos mejor a nosotros mismos.

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