El tiempo transforma los recuerdos en mitos, distorsiona los detalles y refuerza lo esencial. La adolescencia se cristaliza en escenas grabadas con la intensidad del momento, convertidas en referentes de lo que fue y lo que pudo ser. Entre esos fragmentos de memoria colectiva, ‘Física o Química’ permanece como un testimonio generacional. La serie original marcó a un público que hoy es adulto, pero que en su día encontró en sus tramas un reflejo de inquietudes y desafíos propios de la juventud. Catorce años después, Atresplayer recupera el instituto Zurbarán con una nueva generación de personajes. La pregunta que subyace es si este regreso ha sabido sintonizar con los nuevos tiempos o si se ha quedado anclado en un eco del pasado.
Los primeros minutos de ‘Física o Química: La nueva generación’ instalan la serie en un punto de partida drástico: la muerte de una alumna en una fiesta. Un suceso que busca generar impacto inmediato y dar cohesión a los nuevos personajes, pero que también deja entrever las intenciones del relato. La adolescencia sigue representada como un torbellino de emociones extremas, entre la euforia y el desamparo, aunque aquí se introduce el matiz de una generación que crece bajo la influencia omnipresente de las redes sociales. Los conflictos son los de siempre: identidad, afectos, poder, deseo y miedo. La diferencia está en la manera de abordarlos y en la forma en que el mundo digital amplifica cada vivencia.
El reparto de esta nueva etapa está formado por rostros frescos que, en sus primeros episodios, luchan por encontrar la naturalidad en sus interpretaciones. Los personajes presentan trazos definidos, pero no terminan de adquirir profundidad, como si sus historias estuvieran esbozadas más desde la necesidad de incluir temáticas contemporáneas que desde una evolución orgánica. Hay una intención clara de representar la diversidad de la juventud actual, desde cuestiones de género hasta dinámicas de relaciones, pero en ocasiones estas representaciones quedan en la superficie, sin alcanzar el desarrollo necesario para dotarlas de auténtica resonancia emocional.
El punto de equilibrio entre el drama y la ligereza sigue siendo un aspecto determinante en la propuesta. Si la serie original supo mezclar el tono provocador con el costumbrismo de instituto, esta continuación se mueve en un terreno menos definido. Por momentos, se percibe el intento de diferenciarse de otras ficciones juveniles recientes, pero también asoman referencias ineludibles que la acercan a estructuras narrativas ya vistas. El problema radica en que, al intentar abarcar tantos aspectos, el ritmo se ve lastrado por tramas que no terminan de consolidarse.
Uno de los aspectos que más se resienten es el peso del profesorado en la historia. Mientras que en la serie original los docentes tenían un papel clave, aquí su presencia es funcional y poco explorada. La llegada de la profesora de filosofía aporta un contrapunto de interés con su visión sobre la educación y la adolescencia, pero el resto de la plantilla apenas logra trascender su función dentro del relato. Este desequilibrio afecta a la dinámica general de la serie, que se apoya casi exclusivamente en los estudiantes sin el contrapunto adulto que daba mayor profundidad a la ficción original.
Visualmente, ‘Física o Química: La nueva generación’ apuesta por una estética cuidada, con una puesta en escena que enfatiza la intensidad emocional de los personajes. Se nota el esfuerzo por actualizar la propuesta a la sensibilidad de la Generación Z, pero en su intento de conectar con este público, la serie a veces incurre en la representación estereotipada de ciertos códigos juveniles, desde el lenguaje hasta las interacciones digitales.
‘Física o Química: La nueva generación’ abre la puerta a un universo con potencial, pero sus primeros episodios dejan una sensación de tibieza. Hay voluntad de modernizar la narrativa juvenil sin perder la esencia de la serie original, pero el resultado aún se encuentra en un término medio que no termina de definir su propia identidad. Si logra encontrar su propio camino, podría convertirse en un referente para una nueva generación de espectadores. Si no, correrá el riesgo de quedar como un intento de revivir un pasado que, por más cálido que sea en el recuerdo, pertenece a otra época.
'Física o Química: La nueva generación' ya está disponible en Atresplayer.
