Cine y series

Slow

Marija Kavtaradze

2023



Por -

Slow es la nueva película de la directora lituana Marija Kavtaradze, que tuvo su estreno mundial en el Festival de Sundance de 2023, generando debates e reflexiones sobre la representación en el cine de las relaciones románticas y la sexualidad.

La trama se centra en la relación entre Elena, una bailarina de danza contemporánea interpretada por Greta Grineviciute, y Dovydas, un intérprete de lenguaje de señas encarnado por Kestutis Cicenas. Se conocen cuando Dovydas es contratado para asistir a una clase de baile que Elena imparte a jóvenes sordos. Rápidamente surge entre ellos una conexión que trasciende lo profesional, decidiendo comenzar a verse fuera del trabajo.

A medida que pasan más tiempo juntos y profundizan su vínculo, Dovydas confiesa a Elena que es asexual, es decir, no siente atracción sexual por nadie. Aunque al principio ella se muestra confundida, intentan navegar este nuevo camino explorando los matices de la intimidad y el afecto más allá de lo físico.

Kavtaradze aborda con sensibilidad y crudeza las dificultades que enfrenta esta pareja para adaptar sus deseos y concepciones sobre las relaciones. A través de conversaciones sinceras y momentos cotidianos cargados de química, la directora construye una mirada matizada sobre el vínculo entre los protagonistas.

La puesta en escena de la cineasta transmite de manera elocuente esa conexión trascendente entre Elena y Dovydas. Los planos en blanco y negro en 16 mm otorgan un halo etéreo y nostálgico a la historia. La fotografía de Laurynas Bareiša captura con un lente intimista los gestos, las miradas y los breves roces que revelan la compleja trama de sentimientos que los une.

Las destacadas actuaciones de Grineviciute y Cicenas son clave para dar vida a esta pareja y dotarla de verosimilitud. La autenticidad de su química y las interpretaciones matizadas evitan caer en estereotipos, mostrando personajes profundos que no temen exponer sus vulnerabilidades.

Aunque la película se toma su tiempo en el desarrollo y presenta escenas extensas, esto permite apreciar la delicadeza con la que Kavtaradze construye este vínculo amoroso tan particular. El ritmo pausado invita a la reflexión, creando una atmósfera íntima donde prevalece lo sensorial y lo emocional sobre la narrativa.

La trama ofrece aristas interesantes para analizar las expectativas sociales sobre las relaciones de pareja y la importancia de derribar preconceptos. También abre una ventana al poco explorado mundo de la asexualidad en el cine narrativo.

La directora encuentra la poesía en los silencios y en los cuerpos, sin recurrir a escenas explícitas para expresar la intensidad del romance. Propone así una mirada distinta sobre la intimidad que trasciende lo carnal.

Aunque el desenlace puede resultar algo abrupto, dejando cierta insatisfacción, también invita a reflexionar sobre las renuncias que a veces implica el amor. En definitiva, Kavtaradze logra un estudio de personajes memorable que deja espacio para la reflexión cuando se encienden las luces de la sala.

Slow se presenta como una película valiente que aporta miradas frescas sobre el amor y la sexualidad, explorando con altura artística las sutilezas y complejidades de las relaciones humanas. Con un estilo contenido pero cargado de belleza visual, la cinta de la directora lituana se consolida como una de las grandes promesas del cine independiente europeo.

MindiesCine

Buscando acercarte todo lo que ocurre en las salas de cine y el panorama televisivo.

Deja una respuesta