Cine y series

El Caftán Azul

Maryam Touzani

2022



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El Caftán Azul es la nueva película de la directora marroquí Maryam Touzani que nos brinda una historia de amor y aceptación contada con gran sensibilidad y respeto. La cinta tuvo su premiere mundial en el Festival de Cannes 2022 dentro de la sección Un Certain Regard, en donde cosechó excelentes críticas y varios premios, posicionándose como una de las películas más celebradas del certamen.

La trama nos sitúa en la antigua medina de Salé, Marruecos, donde conocemos a Halim y Mina, un matrimonio que lleva más de 25 años de casados y que regenta una pequeña sastrería especializada en la confección artesanal de caftanes, las túnicas tradicionales marroquíes. Halim es el maalem, el maestro sastre que ha heredado el oficio de su padre, mientras que Mina se encarga de atender a los clientes y los aspectos comerciales del negocio.

Su rutina se ve alterada con la llegada de Youssef, un joven y talentoso aprendiz que entra a trabajar en el taller. Pronto surge una conexión muy especial entre Halim y Youssef, ya que el maestro sastre ve en el aprendiz no solo a la persona que continuará con su legado, sino también al objeto de un deseo que había mantenido oculto. Y es que Halim es homosexual, algo que en la sociedad marroquí sigue siendo un tabú y está penalizado por la ley.

Aunque Mina es consciente de la orientación sexual de su marido, al principio recela de la cercanía entre él y Youssef. Sin embargo, el diagnóstico de una grave enfermedad la lleva a replantearse muchas cosas y a tejer sutilmente los hilos para unir las vidas de los tres protagonistas.

La directora traza con gran maestría psicológica la compleja dinámica que se establece entre ellos, explorando los claroscuros del amor y la sexualidad contenida de Halim, la entereza y humanidad de Mina, y la dulzura de Youssef, que termina siendo aceptado como parte de la familia.

En la puesta en escena destaca el uso del lenguaje cinematográfico para transmitir emociones y sensaciones de manera sutil. La cámara se detiene en los gestos, las miradas y los detalles aparentemente insignificantes pero que encierran profundos sentimientos. De la misma forma, la película presta gran atención al proceso de confección de las prendas, como metáfora del paso del tiempo y de la vida que fluye.

El ritmo pausado y la contención emocional le otorgan a la cinta un tono de profunda introspección, alejado de estridencias innecesarias. La narración avanza sin apuro, tejiendo con paciencia una historia de amores callados pero intensos.

En el plano interpretativo, la cinta cuenta con las notables actuaciones de Lubna Azabal como Mina, Saleh Bakri en el rol de Halim y el debutante Ayoub Missioui como Youssef. Los tres conforman un elenco sobrio y verosímil, aportando matices muy humanos a sus personajes.

La fotografía, a cargo de Virginie Surdej, también juega un papel clave generando una atmósfera cálida y envolvente, en sintonía con la trama. Los tonos ocres y dorados enfatizan la sensación de estar sumergidos en la intimidad de la medina.

El Caftán Azul nos regala una visión tolerante y sensible sobre el amor y la sexualidad, demostrando que los prejuicios pueden ser superados cuando prima la compasión y la aceptación incondicional. La directora se las arregla para sortear con elegancia los posibles melodramas, entregando una película que se queda grabada en la retina y el corazón del espectador.

 

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