En su LP debut ‘Un Vaso de Agua’, Marinita Precaria, alias de Marina Gómez, nos presenta un universo sonoro donde la sencillez se transforma en profundidad y el pop se eleva a un estado artístico. Este álbum, que sigue al mini-LP ‘No Me Miréis’, es un viaje emocional que utiliza la aparente cotidianidad para explorar sentimientos íntimos, mostrándolos en su forma más pura y honesta. Cada tema destila una autenticidad única, logrando que el oyente se sumerja en las melodías y letras con una sensación de cercanía y vulnerabilidad. El trabajo de Marinita Precaria es un mosaico emocional donde cada pieza encaja de manera precisa, sin forzar nada. Las letras revelan una combinación de ironía, dulzura y desgarro, como en ‘El Gran Cañón’, donde la paradoja de la felicidad presente se ve teñida de un cínico pero evocador "No hay nada más perverso que ser feliz aquí". Este tipo de frases nos invita a cuestionar nuestra relación con la alegría y el pasado, mientras el sonido acústico envolvente refuerza esa introspección. Uno de los puntos más interesantes del álbum es su habilidad para moverse entre estilos sin perder coherencia. Temas como ‘Lo Que Nos Pasa’ juegan con géneros como el tango y el electro-pop, dotando al disco de una flexibilidad que lo aleja de cualquier encasillamiento. La producción, a cargo de Sergio Pérez junto a la propia Marina, es minimalista pero efectiva, dejando espacio a los silencios para que las emociones respiren. En definitiva, ‘Un Vaso de Agua’ es una obra que revela su complejidad con cada escucha. Es un álbum que se disfruta tanto por sus melodías pegajosas como por la sinceridad de sus letras, y que invita a reflexionar sobre lo que significa ser humano en un mundo que a veces parece demasiado. Marinita Precaria nos regala una experiencia musical íntima y sincera, un pop artesanal que emociona y sorprende. Aprovechando lo inminente del lanzamiento, le hemos preguntado a Marina por sus temas imprescindibles.
Una canción para afrontar un día lluvioso
Forma parte de un disco increíble, y es lo suficientemente melancólica para poder mirar por la ventana y llorar un rato.
Una canción para pasarte horas viajando en coche
Es una canción de la que, en mi opinión, es difícil cansarse.
Una canción para una boda
Un poco bajón tal vez para el momento baile, pero como canción romántica creo que es bastante acertada.
Una canción para un domingo de resaca
Las resacas requieren siempre de arrepentimiento, melancolía y delicadeza, para no aturdir más la cabeza.
Una canción para ir a trabajar
El título lo dice todo. Lo la escucho con frecuencia y es adaptable a cualquier actividad en la que te veas obligada a participar cualquier mañana.
Una canción para irte de vacaciones
Canción de coche, de carretera, creo que es buena para comenzar una aventura (o terminarla).
Una canción para disfrutarla en una discoteca
Siempre. Esta canción nunca no será bailada.
Una canción romántica
También podría valer para boda, es una canción preciosa, muy evocadora.
Una canción para pasear por el campo
Esta persona tiene una canción para cualquier situación, claro, en este caso los toques country-campestres pueden ser adecuados para un paseo folclórico.
Una canción para motivarte antes de salir al escenario
El primer punteo siempre te pone contenta, es un himno, tiene todos los ingredientes para generar energía.
Fotografía por: Neelam Khan Vela
