Especial

Los discos internacionales más destacados de la década



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Recorrer una década de música en una sola lista es casi como revisar un diario personal: cada álbum arrastra recuerdos, contextos y pequeñas historias que ya forman parte de la memoria colectiva de Mindies. Volver sobre estos discos implica releer los años en los que la web empezaba a andar y en los que muchos de estos trabajos se convirtieron en auténticos puntos de inflexión vitales.

Sabiendo que cualquier selección es inevitablemente subjetiva, aquí se reúnen los discos internacionales que mejor representan la trayectoria, gustos e influencias de quienes dan forma a la web. Trabajos que, más allá de su impacto inmediato, se han quedado a vivir con nosotros y que quizá te ayuden a reencontrarte con alguna joya algo escondida entre tanto lanzamiento.


  1. 50

    Kurt Vile

    Wakin’ on a Pretty Daze · Matador (2013)

    Una larga oda a la melancolía y a las guitarras en bucle, donde Vile estira los temas hasta los seis o diez minutos para que la mente divague con ellos. La voz perezosa y arrastrada, las variaciones tonales y la sensación de no saber dónde acaba una canción y empieza la siguiente convierten el disco en refugio perfecto para días de introspección lenta y mirada hacia dentro.


  2. 49

    Future Islands

    Singles · 4AD (2014)

    El gran punto de inflexión de la banda, donde todo el carisma de Samuel T. Herring se concentra en una colección de canciones que parecen concebidas como sencillos. Synth-pop elegante, baile contenido, medios tiempos cuidados y una épica amorosa desbordada que culmina en un tramo final pensado para seguir bailando incluso cuando el corazón va por otro lado.


  3. 48

    Godspeed You! Black Emperor

    Allelujah! Don't Bend! Ascend! · Constellation Records (2012)

    El regreso tras diez años de silencio se traduce en dos piezas de veinte minutos y dos drones que funcionan como una única obra de movimientos encadenados. El grupo mezcla post-rock, experimentación y escritura casi orquestal para levantar un paisaje sonoro cargado de tensión política y social, capaz de pasar del zumbido amenazante al muro de sonido catártico.


  4. 47

    Foals

    Holy Fire · Warner (2013)

    Un punto de inflexión para la banda, que refina su identidad sin renunciar al nervio. La voz de Yannis Philippakis se mueve con naturalidad entre falsetes y rasgados, mientras una base de baterías contundentes, samplers y guitarras cargadas de delay dispara himnos de indie rock emocional. Un disco diseñado tanto para cerrar los ojos y dejarse llevar como para gritar estribillos a pleno pulmón.


  5. 46

    Micah P. Hinson

    And the Pioneer Saboteurs · Full Time Hobby (2010)

    El cantautor texano abraza aquí un formato más bronco y áspero, alejándose parcialmente del folk clásico para adentrarse en la cara más díscola de la canción americana. Es un disco en el que parece exorcizar todos sus demonios a base de entrega total, reforzando su aura de artista maldito mientras deja entrever también cambios importantes en su vida personal.


  6. 45

    The Pains of Being Pure at Heart

    Belong · Slumberland (2011)

    Difícil tarea la de acercarse a un debut tan influyente, pero Belong termina imponiéndose con el tiempo como un digno heredero. Kip Berman y los suyos siguen narrando historias de amores rotos, frustración y oportunidades perdidas, ahora con un mayor equilibrio entre ruido y calma. El álbum enfatiza su cara más melódica sin renunciar al empuje shoegaze, firmando un conjunto tan contundente como vulnerable.


  7. 44

    Black Lips

    Arabia Mountain · Vice Records (2011)

    La banda garajera por excelencia de EE. UU. demuestra que puede levantar hits aun bajando una marcha. Arabia Mountain suaviza ligeramente el caos habitual para dejar aflorar su faceta más pop, sin perder ni suciedad ni actitud. Temas como “Family Tree” o “Raw Meat” condensan a la perfección esa mezcla de desenfreno, melodía y capa polvorienta que los ha convertido en icono del género.


  8. 43

    Swans

    The Seer · Young God (2012)

    Un monumento sonoro tan exigente como fascinante, difícilmente apto para todos los públicos. The Seer estira piezas hasta la media hora, repite riffs hasta la obsesión y trabaja con drones que de entrada pueden parecer simple ruido. Pero a medida que uno se abandona al guion de Michael Gira, las texturas se convierten en melodías retorcidas, la oscuridad en catarsis y la experiencia en una especie de renacimiento después del infierno.


  9. 42

    DIIV

    Oshin · Captured Tracks (2012)

    El debut de Zachary Cole Smith encuentra un punto medio muy particular entre dream pop oscuro y shoegaze enigmático. Guitarras acuosas, voces sepultadas y una sensación constante de evasión construyen un disco que invita tanto a perderse como a dejarse arrastrar por canciones afiladas como “Doused”, capaces de erizar la piel años después.


  10. 41

    Girls

    Father, Son, Holy Ghost · Fantasy Trashcan (2011)

    Chris Owens siempre ha tenido un don para acompañarte en los días turbios, y aquí lo combina con una veta sorprendentemente vitalista. Canciones de amor marcadas por la serenidad y la sensación de que la felicidad nunca es plena, como “Saying I Love You” o “Just a Song”, exhiben una sensibilidad especial para atrapar esos sentimientos extraños que no sabemos bien cómo nombrar.


  11. 40

    Perfume Genius

    Put Your Back N 2 It · Matador (2012)

    Mike Hadreas abre el corazón sin filtros en un disco de belleza frágil y casi desarmante. Voz quebrada, grabación lo-fi, piano desnudo y reverb justo convierten cada canción en una pequeña confesión cargada de tristeza y soledad. La aparente simplicidad de los arreglos deja espacio para que el oyente absorba la intensidad emocional que Perfume Genius pone en cada verso.


  12. 39

    Rhye

    Woman · Polydor (2013)

    Un debut tan sensual como elegante, sostenido por la voz ambigua de Mike Milosh y arreglos que se mueven entre el R&B, el soul y la electrónica mínima. Violines, bajos insinuantes y tempos lentos crean una atmósfera íntima que atrapa desde la trilogía inicial “Open”–“The Fall”–“Last Dance” y mantiene el hechizo hasta el final.


  13. 38

    Alt-J

    An Awesome Wave · Infectious Music (2012)

    Un debut que reescribe las reglas del pop alternativo combinando fragmentos a capela, guitarras acústicas, arpegios retorcidos y una voz inconfundible. El disco apuesta por la experimentación contenida: efectos de modulación, delays y estructuras poco convencionales que, sin embargo, terminan encajando en canciones memorables. Su personalidad propia lo convierte en uno de los referentes de la década.


  14. 37

    Arctic Monkeys

    AM · Domino (2013)

    Probablemente el disco más discutido de la banda y, al mismo tiempo, uno de los más influyentes del periodo. AM condensa riffs pesados, ritmos oscuros y letras afiladas en un repertorio que prácticamente todo el mundo reconoce. Es un álbum de identidad clarísima, capaz de dividir opiniones entre quienes lo consideran sobrevalorado y quienes lo ven como un clásico instantáneo.


  15. 36

    Whitney

    Light Upon the Lake · Secretly Canadian (2016)

    Un debut que parece sacado de otra época pero con una personalidad muy marcada. Canciones calmadas que van ganando pulso, folk-pop de instrumentación cruda y natural, ecos de los sesenta y una voz modulada que vuelve adictivos los estribillos. Es un disco pequeño en apariencia, pero tremendamente versátil: funciona igual de bien en días luminosos que en momentos de rutina gris.


  16. 35

    The National

    Sleep Well Beast · 4AD (2017)

    Rock de mediana edad en su versión más lúcida: política, crisis personales y ansiedad contemporánea se mezclan en un álbum sombrío pero sorprendentemente vital. Letras atravesadas por el trumpismo, dudas sobre tener hijos, rupturas y escapismo blando conviven con arreglos orquestales, guiños electrónicos y estallidos rockeros que consolidan a la banda en un estado de gracia prolongado.


  17. 34

    St. Vincent

    MassEducation · Loma Vista (2018)

    Annie Clark abraza por completo su condición de estrella pop rara, aplicando su elegancia nerviosa a canciones llenas de giros. Ritmos programados, guitarras con vena funk, modulaciones vocales y un constante efecto sorpresa marcan una etapa en la que la solemnidad queda atrás en favor de la seducción descarada. Un trabajo tan camaleónico como coherente con su personalidad.


  18. 33

    Villagers

    Becoming a Jackal · Domino (2010)

    El debut de Conor O’Brien presenta una colección de canciones de folk-rock honestas hasta la médula. Orquestaciones puntuales, baladas que acaban aullando y una narrativa que te convierte en espectador privilegiado de lo que sucede dentro y fuera de su cabeza. Es un disco atravesado por una honestidad desarmante, consciente de que al cantar también está “vendiendo” sus miedos al oyente.


  19. 32

    Damien Rice

    My Favourite Faded Fantasy · Atlantic (2014)

    Un manual de ruptura emocional convertido en gran obra orquestal. Tras la marcha de Lisa Hannigan y el desgaste del éxito, Rice se retira a Islandia para construir un disco de confesiones al oído, crescendos dramáticos y sensación permanente de derrota lúcida. Es un álbum íntimo y medicinal, al que se vuelve cada vez que el amor caduca o hace falta recordar que la herida viene antes de la cura.


  20. 31

    Kevin Morby

    Singing Saw · Dead Oceans (2016)

    Aquí Morby consolida su lugar como heredero contemporáneo de la canción americana. Entre la contemplación y el intento de encontrar sitio en el mundo, firma temas inmensos como “Destroyer” y se sumerge en episodios de soledad de los que sale mostrando cicatrices. Los ecos garajeros de su pasado con The Babies añaden nervio a un disco destinado a permanecer.


  21. 30

    Hot Chip

    In Our Heads · Domino (2012)

    Más que un nuevo inicio, parece un grandes éxitos en tiempo real. In Our Heads concentra lo mejor del electro-pop bailable de la banda: melodías pegadizas, letras ingeniosas y una producción colorista que mejora con cada escucha. Canciones inmediatas conviven con otras que revelan su astucia poco a poco, hasta convertir el disco en uno de los trabajos más universales del grupo.


  22. 29

    Kendrick Lamar

    To Pimp a Butterfly · Top Dawg Entertainment (2015)

    Una obra total que va mucho más allá del rap convencional, abrazando jazz, soul, spoken word y arreglos orquestales para narrar la vida en la calle y la experiencia afroamericana en EE. UU. Kendrick disecciona supervivencia, éxito, culpa y esperanza en un viaje que justifica el título del disco y lo sitúa como una de las voces centrales de la década.


  23. 28

    Foxygen

    We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic · Jagjaguwar (2013)

    Un estallido de glamour psicodélico y teatralidad desbordada, cargado de ecos de musicales ochenteros y decadencia pop. Canciones como “Shuggie” o “San Francisco” resumen a la perfección el universo lisérgico y algo autodestructivo del dúo, invitando a un disfrute hedonista en el que las consecuencias siempre parecen quedar para más tarde.


  24. 27

    The National

    Trouble Will Find Me · 4AD (2013)

    Con casi todo demostrado, la banda entrega uno de sus discos más contenidos y cohesivos. La tensión parece a punto de explotar pero nunca termina de hacerlo, y ahí reside buena parte de su encanto. La voz grave de Berninger, las líneas melódicas siempre al borde del derrumbe y unas letras cargadas de doble filo consolidan un estilo que seguirían puliendo en trabajos posteriores.


  25. 26

    Deerhunter

    Halcyon Digest · 4AD (2011)

    Uno de los grandes discos de guitarras de la década, capaz de pasar de la neblina experimental al himno directo sin perder coherencia. Las once canciones encadenan atmósferas cambiantes sin resultar recargadas, equilibrando lo brumoso con lo melódico de una forma que sigue marcando a bandas posteriores. Una invitación elegante a perderse en las propias sombras.


  26. 25

    Passion Pit

    Gossamer · Frenchkiss (2012)

    Un álbum en el que la exuberancia pop de Passion Pit convive con una escritura mucho más personal y amarga. Bajo capas de sintetizadores brillantes y estribillos eufóricos se esconden letras sobre ansiedad, relaciones rotas y crisis personales, levantando un contraste muy característico de la década: bailar mientras todo se desmorona.


  27. 24

    Vampire Weekend

    Modern Vampires of the City · XL (2013)

    El disco con el que la banda certifica su mayoría de edad, abandonando parte del afropop juguetón para centrarse en la crisis de los treinta. Fogonazos de ligereza y canciones más reposadas conviven en un álbum donde “Step”, “Unbelievers” o “Obvious Bicycle” muestran a un grupo que afina su fórmula hasta rozar lo perfecto, cerrando una trilogía difícil de igualar.


  28. 23

    The War on Drugs

    Lost in the Dream · Secretly Canadian (2014)

    Granduciel da el gran salto apoyándose en guitarras cada vez más atmosféricas y una melancolía que, paradójicamente, termina resultando reparadora. Lost in the Dream alterna momentos reposados y devastados como “Suffering” con largos pasajes de carretera interior, invitando a revisitarlo de cuando en cuando para encontrar nuevos significados.


  29. 22

    Disclosure

    Settle · Island Records (2013)

    En un panorama electrónico agotado por el dubstep, Settle supone un regreso jubiloso al house hedonista. Los hermanos Lawrence encadenan tantos singles potenciales que el disco se siente casi como un recopilatorio: “Latch”, “White Noise”, “F for You”... Entre colaboraciones de lujo y bajos gordos, consiguen poner de acuerdo a radiofórmulas y crítica, devolviendo el baile a primer plano.


  30. 21

    PJ Harvey

    Let England Shake · Universal (2011)

    Un álbum premonitorio sobre el rumbo de su país, construido con una instrumentación aparentemente clásica pero mirada desde un ángulo muy particular. Guitarras crudas, instrumentos tradicionales y la mano de John Parish al servicio de un discurso profundamente comprometido con la historia y la política británica reciente.


  31. 20

    Cloud Nothings

    Here and Nowhere Else · Wichita (2014)

    El disco que mejor condensa su mezcla de furia y melodía. Letrísticamente desesperado y musicalmente combativo, Here and Nowhere Else suena a exorcismo colectivo: desde el arranque con “Now Hear In” la sensación de colapso emocional impregna un repertorio que parece grabado casi como terapia.


  32. 19

    Yuck

    Yuck · Mercury (2011)

    Uno de esos debuts que parecen llegar ya completamente formados. Guitarras noventeras, muros de sonido ruidosos y momentos de alivio frágil como “Suicide Policeman” conviven en un disco que demuestra que, a veces, lo único que importa son las canciones. La recta final es una celebración de distorsión para espantar días oscuros.


  33. 18

    M83

    Hurry Up, We're Dreaming · Naïve Records (2011)

    Una epopeya synth-pop que funciona como viaje onírico de ida y vuelta entre lo cotidiano y lo fantástico. Baladas melancólicas, crescendos épicos y piezas casi de banda sonora se suceden en un álbum que lo mismo te hace flotar que te deja al borde del llanto. González consigue que la electrónica sea el hilo conductor perfecto para mezclar sueños y vida diaria.


  34. 17

    Hot Chip

    One Life Stand · Domino (2010)

    Uno de los discos más redondos del grupo, donde el electro-pop bailable se pone al servicio del amor, la amistad y el compromiso. Canciones como “I Feel Better” o “Hand Me Down Your Love” combinan letras tiernas y divertidas con bases que invitan al baile, demostrando que se puede ser emocional sin perder la pista de la fiesta.


  35. 16

    Phoenix

    Bankrupt! · Glassnote (2013)

    La respuesta sin complejos al éxito masivo de Wolfgang Amadeus Phoenix. Lejos de esconderse, la banda entrega otro lote de ganchos irresistibles como “Entertainment”, “S.O.S. in Bel Air” o “Trying to Be Cool”, manteniendo su pop sofisticado y acelerado aunque la recepción ya no sea tan unánime. Un disco que aguanta mejor de lo que su tibia acogida hizo pensar.


  36. 15

    Father John Misty

    I Love You, Honeybear · Sub Pop (2015)

    El disco que asienta definitivamente el personaje de Father John Misty como narrador cínico, sensual y romántico a partes iguales. Entre el soft-rock de aire setentero, los arreglos lujosos y letras que mezclan confesión y sátira, Tillman construye un cancionero sobre el amor, el ego y la derrota con escenas tan delirantes como memorables.


  37. 14

    Destroyer

    Kaputt · Merge / Dead Oceans (2010)

    La cumbre elegante de Dan Bejar: un disco de crooner esquivo repleto de arreglos sobrios, saxos y teclados que se despliegan sin estridencias. Piezas como “Suicide Demo for Kara Walker” muestran cómo controla una instrumentación abundante sin caer en la pompa, al servicio de un conjunto al que es facilísimo volver una y otra vez.


  38. 13

    Slowdive

    Slowdive · Dead Oceans (2017)

    El regreso soñado: más de dos décadas después, la banda vuelve con un disco que no solo está a la altura de su legado shoegaze, sino que lo actualiza con una naturalidad pasmosa. Ocho canciones que se mueven entre la penumbra y la luz, manejando las intensidades con maestría y dejando momentos tan emocionantes como “No Longer Making Time”.


  39. 12

    Vampire Weekend

    Contra · XL Recordings (2010)

    El segundo álbum confirma que aquello no era un simple hype. Veraniego, juguetón y sofisticado, Contra amplía las ideas del debut incorporando electrónica ligera, coqueteos con el ska y ganchos pop incontestables como “White Sky” o “Giving Up the Gun”. Un tour de force que demuestra que sus héroes de Williamsburg venían para quedarse.


  40. 11

    Arcade Fire

    The Suburbs · Merge (2010)

    Una de las obras más cercanas del grupo, donde la épica se pone al servicio de la vida adulta y la nostalgia de la infancia. Dieciséis temas sobre responsabilidad, decepciones y juventud fugaz, con la voz dramática de Win Butler guiando un pop-rock orquestal que demuestra su capacidad para crear universos narrativos completos.


  41. 10

    The Drums

    The Drums · Island Records (2010)

    Un debut cargado de surf-pop melancólico que decide responder al dolor con baile. Las letras hablan de pérdida y dramas íntimos, pero las líneas de bajo juguetonas, los sintetizadores minimalistas y estribillos como el de “Book of Stories” convierten el disco en un arsenal de singles potenciales que siguen funcionando años después.


  42. 9

    Bon Iver

    Bon Iver · Jagjaguwar (2011)

    El álbum que mejor encapsula la esencia de Justin Vernon: diez canciones cálidas y melancólicas en las que voz e instrumentación se despliegan entre la sencillez folk y el procesamiento extremo. Los temas crecen con paciencia, desgranando matices armónicos que hacen del disco un compañero ideal para viajes largos, paseos por la naturaleza o tardes de lluvia introspectiva.


  43. 8

    Beach House

    Bloom · Bella Union (2012)

    La respuesta a Teen Dream no decepciona: ambientes solemnes, cierto tono épico y una producción más densa sin perder luminosidad. El dúo se reinventa sin renunciar al dream pop brumoso que ya dominaba, y vuelve a demostrar que puede acompañarte durante años como una constante emocional de fondo.


  44. 7

    Tame Impala

    Lonerism · Modular (2012)

    El disco que coloca a Kevin Parker en el podio mundial. Psicodelia reformulada para el siglo XXI, con voces moduladas, guitarras casi líquidas y una sección rítmica que hace que todo sea bailabile sin dejar de sonar extraño. Es la vuelta de tuerca que el género necesitaba y uno de los pilares sonoros de la década.


  45. 6

    LCD Soundsystem

    This Is Happening · Parlophone (2010)

    James Murphy hace literalmente lo que le da la gana: canciones larguísimas que mutan sobre la marcha, letras sarcásticas, momentos de romanticismo torpe y un pulso perfecto para la pista. “Dance Yrself Clean”, “All I Want” o “Pow Pow” demuestran que no necesita hits de radio para firmar uno de los discos de baile más influyentes de la década.


  46. 5

    Chromatics

    Kill for Love · Italians Do It Better (2012)

    Italo-disco taciturno, ecos ochenteros y estética de película de noche interminable. Johnny Jewel y Ruth Radelet construyen un falso soundtrack hecho de bajos con eco, sintes baratos y voces susurradas que aún hojean el impacto de Drive. Un disco monumental cuyo perfeccionismo se volvió casi maldición para la banda después.


  47. 4

    Beach House

    Teen Dream · Bella Union (2010)

    El gran salto del dúo: un disco más luminoso y accesible que los anteriores, pero igual de envolvente. “Zebra”, “Silver Soul” y compañía consolidan a Beach House como referencia absoluta del dream pop, combinando teclados espaciales y guitarras plácidas con un punto de rebeldía contenida que aún hoy suena fresco.


  48. 3

    James Blake

    James Blake · A&M (2011)

    Un debut que tiende puentes entre el dubstep y el pop de autor, sacando del gueto a toda una escena. Chasquidos, silencios, voces procesadas y pianos soul se combinan en once temas que abren un nuevo camino posible para la electrónica emocional. “The Wilhelm Scream” o “I Never Learnt to Share” son ya parte del canon de la década.


  49. 2

    Metronomy

    The English Riviera · Because Music (2011)

    Joe Mount transforma su proyecto en una de las bandas pop más expansivas del Reino Unido. Líneas de bajo memorables, sintetizadores cálidos y voces soñadoras construyen un álbum inspirado por una versión idealizada de su Devon natal, pero que suena plenamente internacional. “The Look” o “The Bay” son ya clásicos atemporales de pistas y tocadiscos.


  50. 1

    Sufjan Stevens

    Carrie & Lowell · Asthmatic Kitty (2015)

    Un disco que desde la primera escucha deja claro que es algo excepcional. Tras la muerte de su madre, Sufjan firma un álbum de folk desnudo, cargado de literalidad, recuerdos y culpa, cantado con una honestidad que desarma. Sin adornos innecesarios, cada línea parece escrita para establecer un puente directo con quien escucha, convirtiendo Carrie & Lowell en uno de los grandes trabajos de la década.

Redacción Mindies

Los miembros de la redacción de Mindies amamos la música por encima de todas las cosas.