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Escogemos nuestros tres discos favoritos de Mac DeMarco con motivo de su nueva gira



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Mac DeMarco ha construido una carrera que se mueve entre un tono bromista y otro puramente más íntimo, desde sus inicios con el proyecto Makeout Videotape hasta su consolidación como una de las voces más reconocibles del pop de dormitorio. La muerte de su padre durante la creación de 'This Old Dog' marcó un punto de inflexión en su manera de escribir, introduciendo una reflexión sobre los lazos familiares que hasta entonces apenas había asomado en su obra. A lo largo de los años, DeMarco ha sabido combinar la sencillez melódica con letras que abordan el paso del tiempo, el compromiso afectivo y las contradicciones personales, todo ello bajo un prisma que rehúye la solemnidad sin renunciar a la hondura. La evolución de su sonido, desde el glam rock de sus primeras grabaciones hasta el soft rock acústico de sus trabajos más recientes, refleja una búsqueda constante de un equilibrio entre la experimentación y la accesibilidad, un rasgo que define su identidad artística. Aprovechando lo inminente de su esperada gira por nuestro país analizamos tres de sus discos cumbre, ordenados de menor a mayor predilección personal.

This Old Dog

'This Old Dog' (Captured Tracks, 2017)
Su tercer álbum de estudio, 'This Old Dog', representa un giro hacia la sobriedad acústica y la meditación sobre la herencia familiar. La relación con su padre ausente articula buena parte del relato, especialmente en 'My Old Man', donde DeMarco expone el temor a reproducir los patrones de un progenitor al que apenas conoció, un conflicto que se resuelve en una aceptación resignada de que el tiempo impone sus propias reglas. La escritura aquí abandona la ironía más estridente para adoptar un tono confesional, con versos que describen la enfermedad paterna en 'Watching Him Fade Away' y que cierran cada estrofa con una crudeza afectiva poco habitual en su catálogo anterior. 'Still Beating' condensa ese pulso emocional en una guitarra que asciende mientras la letra insiste en la persistencia del cariño a pesar de la distancia, y 'Sister' aporta un remanso de serenidad que conecta las dos mitades del álbum. En cuanto a los arreglos, la guitarra acústica gana protagonismo y desplaza a los efectos de coro que dominaban sus primeras grabaciones, mientras los sintetizadores aparecen en 'On the Level' y 'Dreams From Yesterday' con una calidez que evoca el soft rock de los setenta, y 'Moonlight on the River' se descompone en un tramo final de retroalimentación y aullidos que rompe la calma precedente. Lo que queda tras escuchar estas piezas es una reconciliación con lo inevitable, la certeza de que las heridas familiares cicatrizan con el tiempo aunque dejen una marca reconocible en la propia identidad.

2

'2' (Captured Tracks, 2012)
'2' establece las bases del estilo del músico canadiense con una mezcla de glam rock de principios de los dos mil y pop de cámara que ya apuntaba a una voz propia. 'Cooking Up Something Good' retrata la rutina adolescente con un riff de guitarra que funciona como base de un estribillo construido sobre acordes disonantes, y 'Ode to Viceroy' convierte la adicción al tabaco en una declaración amorosa que culmina con el sonido de una calada y una tos, un detalle que humaniza el relato. 'My Kind of Woman' exhibe una complejidad melódica mayor, con una interpretación vocal que gana en aspereza y una instrumentación que sigue el mismo camino que la pieza anterior pero con un matiz más personal. 'Freaking Out the Neighborhood' presenta una disculpa a su madre por las travesuras juveniles, y 'The Stars Keep On Calling My Name' invita a una huida sin destino concreto, mientras 'Still Together' revela un falsete que hasta entonces permanecía oculto y que sirve para cerrar el álbum con una serenata que, pese a su sencillez, resulta eficaz. La escritura aquí es más desenfadada, con un humor que convive con la sinceridad, y los arreglos se apoyan en arpegios limpios, líneas de bajo con protagonismo y una producción que evita el exceso de reverb para lograr una textura directa. Las canciones transmiten una juventud despreocupada que, sin embargo, deja entrever destellos de una sensibilidad que con el tiempo se convertiría en el sello distintivo de su autor.

Salad Days

'Salad Days' (Captured Tracks, 2014)
Su tercer trabajo de estudio, 'Salad Days', supone una transición entre la ligereza de sus inicios y la madurez posterior, gestada en medio de un ritmo de giras que condicionó su manera de escribir. La relación con su pareja, Kiera McNally, inspira varias piezas, entre ellas 'Let My Baby Stay', donde se abordan los obstáculos migratorios de la pareja y una admisión de errores pasados que aporta una sinceridad poco frecuente en su obra anterior. 'Chamber of Reflection' se adentra en terrenos cercanos al lounge psicodélico, con una línea de bajo constante y un sintetizador perpetuo que sostienen una atmósfera de desolación y anhelo, mientras las teclas desafiadas y la voz de DeMarco subrayan esa sensación de extravío. 'Brother' ofrece un consejo subversivo sobre la inutilidad de comparar la propia vida con la de los demás, y su estribillo prolongado funciona como un suspiro colectivo que conecta con la tradición del pop psicodélico de los sesenta. 'Passing Out Pieces' introduce una frialdad sintética que refleja el desgaste de la exposición pública, y 'Goodbye Weekend' despide a quienes juzgan su comportamiento con una firmeza que resulta tan educada como contundente. La escritura en este álbum combina la observación cotidiana con una melancolía contenida, y los arreglos mantienen el equilibrio entre la guitarra con vibrato y el bajo funk que aporta movimiento a piezas como 'Blue Boy'. Lo que pervive después de cada escucha es la impresión de una juventud que empieza a notar el peso de sus propias decisiones, sin perder por ello la ligereza rítmica que caracteriza su sonido. Este es, sin duda, nuestro favorito de los tres.


Fechas de la gira de Mac DeMarco


Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.